6.14.2006

Me miro al espejo: hoy no brillan.

Se está haciendo dura de pasar la mañana. Es estúpido por mi parte, pero me está costando horrores. Me pongo el disfraz de personita razonable y justifico esto pensando en malas jugadas hormonales o cansancio, nervios y presión ante los exámenes inminentes. Hay más, ya lo sé. Pero es que no quiero saberlo.

Se me ocurre que debería salir del lado frío de mi sombra y permitirme más ternuras; eso de "chica dura" a veces es ridículo, inservible y hasta perjudicial. Me canso de mis disfraces.


Siento como si estuviera a punto de perder el control.

Sólo te pido una cosa: por favor, alégrame el día.

Y no, no quiero matar a nadie. Sólo quiero un par de palabras. ¿Es mucho pedir?

1 comentario:

Eva.M. dijo...

Mi Patri bonita... tú tas mirao mal al espejo, tontorrona. Mírate otra vez, anda. ¿Ves esa cosita chiquitaja que eres, con esa cara dulce que ta pa zampársela? Pos ahora te pongo dos moños en la cabeza, hechos de helado (lo que te pasa se llama "ajqueroso calor"). Pero dos moños gigantes, ¿eh? Que te va a caer helao por to los laos, jiji. Te echo unos chorritos de chocolate derretido por encima y... ¡ñam! Pegajosa pero bueniiiiiisima :p
Arriba niña, que todo pasa :)
Bechitos y achuchones.