11.12.2017

Cuando quieres a alguien, cuando alguien te importa de verdad, estás. Permaneces.

Puede que pienses que no sabes hacer más, que no es suficiente. Pero lo importante lo has hecho. Quedarte.

Sea más o menos complicado ese paso más de la vida. El caso es que estás.

El resto del camino ya se resolverá, por enrevesado que resulte, en buena compañía familia, amigos, amor.

Si, por el contrario, te asustas y huyes, si lo que sueltas es la mano de quien decías amar, de la persona con la que decías crearías tu vida, tu familia, tus sueños... Entonces parece que esa persona no ha sido más que un juguete temporal, una anécdota de ilusión pasajera. 

Si la confusión, el miedo te han hecho hacerme esto, pero estás convencido de quererme en tu vida, convencido de que valgo más que putos trabajos de futuro incierto, entonces vuelve. 

Porque yo sí estoy. Permanezco.

Porque yo aún te quiero en mi camino.



11.06.2017

"Puedo fingir que no te he visto,
pensar que no soy lo que querías 
pero con todo te lo digo 
yo he sido tan feliz contigo..."



M,


Eres la persona extraña a la que más he querido en mi vida. Eres la persona que elegí como familia fuera de mi familia. Eres quien dibujaba la silueta de un futuro precioso en medio de los vaivenes de la vida. Eres por quien sentí ilusión y confianza de nuevo ante la idea de tener hijos. Eres quien hizo que la palabra "compromiso" fuese algo liviano. Eres quien más feliz me hizo sentir. 


Puedo inventar mil formas de enfrentarme a tu ausencia, a tu decisión de salir de mi vida, de sacarme de la tuya. Puedo batallar hasta que mi propio cerebro se vence a sí mismo. Puedo llorar hasta literalmente ahogarme. Puedo gritar en silencio sintiendo el terror de volverme loca ante esta impotencia. Puedo, lo hago, no lo busco, pero existe; todo este daño está aquí, conmigo. Y el tiempo se toma su tiempo para darme una tregua, como si me estuviera castigando por haberte querido como te quiero.


Puedo buscar "el camino correcto" para intentar "curarme": no preguntar por ti, bloquear cualquier posibilidad de ver fotos en las que rehagas tu vida (y yo no estar en ella), puedo repetir mil veces "se acabó, es su decisión y yo debo respetar esa distancia que ha puesto", aunque al mismo tiempo contenga mi locura de coger el coche e ir a buscar tu abrazo. Puedo intentarlo todo. Y no conseguir nada.


Eres tú a quien sigo queriendo.

Eres tú a quien sigo esperando.

Puedo analizar y saber que no me equivoco cuando entiendo que esto ha sido una huida, un no enfrentarse al mínimo de los problemas (que es, simplemente, aprender a comunicarte con una de las personas más importantes de tu vida); podría usarlo como arma, como retroceso y fuente de recelo al pensar "¿... y ante algo grave, volvería a irse?". Podría, y ahí está el pensamiento. Me ayuda a seguir buscando la objetividad en todo esto. Me ayuda a comprender, a aprender, y a saber que mi concepto de pareja es bueno, bonito y sano, y en absoluto inmaduro. 


Quizá sería más fácil si estuviera enfadada. Pero no lo estoy.


Sólo infinitamente triste. Doliente. 


Porque sigo pensando que encajamos. Con nuestras taras, pero encajamos. 


Seguiré jugando el juego del tiempo, pues no me queda otra. Seguiré buscando la sonrisa a cada momento que me sea regalada, porque también vendrán llantos. Es la vida. Aunque ahora tenga que recordar cómo hacerlo sola. 


Era tan bonito pensar que podíamos aprender a reír y llorar juntos. A ser débiles y fuertes juntos. 


Sólo sé que te quiero. Te quiero como a nadie. Que necesito verte, abrazarte, olerte. Que me abraces, me huelas, me quieras. 


Y que te espero. Aún te espero. Pero no tardes, mi amor, que esto duele demasiado...










6.26.2017


Acierto de pleno.

Apenas unas notas en las que modula a puntos más amables, más alegres, pero que no son más que un espejismo. O quizá el caos del no parar de la mente en medio del bloqueo.

Mientras, sigue corriendo el agua y el vino. Como sangre licuada de una herida que sabes está ahí, que la ves, que sabes tuya, pero no eres capaz de sentir. Todavía. 

Hay música que es un canal abierto para sacar lo que no hay manera humana de expresar con palabras.