12.20.2008


Hasta luego, mi gordi...


11.17.2008

Era un lugar sin cielo, sin nubes, sin mar, sin tierra. No había baobabs; tampoco corales. No había pájaros cantando alborozados ante llegadas de primaveras inexistentes. Ni navidades o carnavales. No había nada más que sensaciones puras. Y una frase así no encierra toda la belleza del mundo. Puede ser cruel como un parto. Sólo quedan migajas de esperanzas vetustas en ese aire caliente, que quema los ojos con fiebre y dolor de cabeza: sensaciones puras de vida sin tapujos, que apura su paso al andar ahuyentando fantasmas.

Hay fantasmas presentes de un pasado que rozó lo inexistente y existente. Hay fantasmas hermosos, lánguidos y poetas. Fantasmas imaginarios basados en la carne, pulidos con el agua, revividos con el aire. Fantasmas que, en definitiva, no son más que un lugar cruel y puro en el cielo de una mente febril.

11.16.2008

Cada vez escribo menos aquí, y en cualquier otro sitio. Me guardo mis miserias y alegrías dentro, bien dentro. Y ni por escrito ni hablando las suelo comentar, salvo que sea realmente necesario. Es exponerse demasiado, y no suele arreglar nada.

Cuando hay un problema, contarlo supone un desahogo momentáneo; porque el problema sigue ahí. Y si se trata de una alegría, ya se contagiará esa sensación bonita ella sola. Al menos eso veo que suele pasar.

Es una mala costumbre lo de no contar las penas, dices. Llorar a solas no suele conducir a nada bueno. Pero tampoco veo bueno que tu compañía se trague todos tus llantos o ataques de nervios. Y repito: la alegría se contagia con más facilidad; ahí casi que no hay que hacer trabajo para transmitirla.

Se me viene muy a menudo últimamente la imagen de un canal de riego profundo, en el que la superficie es calma y engaña sobre las turbulencias del fondo. Agua oscura.

Da miedo cuando notas que tu control no alcanza a tener en su poder toda tu angustia. Y no sabes cómo ni cuándo ni por dónde saldrá.

10.26.2008

Me ha emocionado el poema de este hombre:


LA VIDA

Extracto de un poema escrito en el vigesimosegundo año de su cautiverio)


Decidme cómo es un árbol
Decidme el canto del río
cuando se cubre de pájaros.
Habladme del mar, habladme
del olor ancho del campo,
de las estrellas, del aire.
Recitadme un horizonte
sin cerradura y sin llaves,
como la choza de un pobre.
Decidme como es el beso
de una mujer. Dadme el nombre
del amor, no lo recuerdo.
[...]
Veintidós años... Ya olvido
la dimisión de las cosas,
su color, su aroma... Escribo
a tientas: «el mar», «el campo»...
Digo «bosque» y he perdido
la geometría del árbol.
Hablo, por hablar, de asuntos
que los años me borraron
(no puedo seguir, escucho
los pasos del funcionario)



Marcos Ana
"No hay que confundir amnistía con amnesia"

10.15.2008

No viene mal releer de vez en cuando los poemas pegados a la pared...

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Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.


Federico García Lorca

10.07.2008


Boca abajo, de cabeza, sacudiéndolo bien todo, a ver si salgo de una vez, como la luna...




9.20.2008


- Hablando a solas -
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Y cuando me miras o me hablas detrás de tanta coraza inmisericorde, desisto en continuar queriéndote.


Soy cobarde. Pero sólo tengo una vida a través de la que darme, y no puedo esperar a que un día me esperes con los brazos abiertos, sin dudar.

El viento se mueve, el mar. Y yo soy apenas una roca dormida. Aún no he encontrado ese instante en el que venga el dragón y me despierte con un beso, para convertirme al menos en esa estatua de sal que quieres endulce tu vida. Sé que es así, lo sé, aunque sea mentira.

9.15.2008

La luna asoma grande, luminosa, tan redonda que parece una chincheta en el cielo. Una luna de mentira. La miro sentada sobre una roca, en el campo que hay tras de mi casa, acompañada de mis padres. Charlamos tranquilamente los tres. El aire aún no es frío y la luz es hermosa.

Miro un video (el del gatito de más abajo) con mi hermano y su novia en su habitación; nos reímos un rato los tres juntos.

Viene mi gato a acariciar su cabecita contra mi rodilla, tranquilo. Le rasco un rato detrás de las orejas y se va tan contento a jugar, persiguiendo su rabo encima de mi cama.

Parece algo habitual, cotidiano. Puede que lo sea.

Para mí son momentos que valen más que el oro.
¡1, 2, 3, al escondite inglés!



(¡Me encanta!)

9.06.2008



Yo sigo con mi cabeza por ahí, de paseo...




El juego no debe ser jugado cuando quien juega sabe que el otro no está jugando.

Hay mucha gente que juega.

Hay mucha gente que juega con los demás.

Hay mucha gente que juega con los demás sin darse cuenta.

O dándosela.

Y son estos últimos con los que uno debe enfadarse.

Porque eso no está bien.

Porque del otro lado estamos los que no jugamos, o los que jugamos sabiendo que no vamos a hacer daño.



Durante unos pocos días estaré fuera. Lejos de Madrid, nuevamente. Veré un sitio de España que no conozco aún, y seguramente sea muy bonito.

Son más de las doce de la noche y tengo sueño. Las maletas hace rato que están hechas y metidas en el coche, preparadas para madrugar. Entra por la ventana un ligero olor a lluvia y en breve iré a dar las buenas noches a mis padres.

Como siempre, tengo miedo del viaje. De la carretera, de la estancia. No quiero pensarlo, porque hasta ahora los viajes que he hecho han salido bien y han sido bonitos. No quiero dar rienda suelta a miedos y supersticiones (parece mentira en alguien tan racional). Quizá sea por eso que hoy ando tontorrona.

Esta es de las pocas entradas que son directamente tipo diario, pero hoy me hace falta, aunque me dé (también) miedo contar directamente cómo me siento, decir a quienes quiero que los quiero y cosas así.

Eso creo que ya lo saben. O deberían saberlo, por muy sutil que sea yo diciéndolo.

Ahora a la ida, besos. A la vuelta, fotitos.

- La memoria podrida -
Ignacio Escolar

Desaparecidos. Fosas comunes. Torturas. Fusilados. Las palabras evocan el Chile de Pinochet, la Argentina de Videla. Duele reflejarse en ellas. Cuesta pensar en España como un país que esconde en las cunetas de sus carreteras los huesos de 30.000 desaparecidos, tal vez más.

La paja en el ojo ajeno. Desde que el Tribunal Constitucional determinó en el 2005 que los tribunales españoles pueden juzgar casos de genocidio y crímenes contra la humanidad, España se ha convertido en la corte internacional más diligente en la defensa de los derechos humanos. La Audiencia Nacional investiga los abusos de las tiranías en China, Guatemala, Ruanda, Argentina o Chile. Cuanto más lejos, más grande es el milagro. La Audiencia Nacional se atreve con todo, menos con los crímenes de los llamados “nacionales”. Asusta más un Franco muerto que un Pinochet vivo.

Un aplauso para Baltasar Garzón, pues ya era hora. Aunque el paso dado llegue tan tarde y sea aún tan escaso. De momento, el juez se limitará a elaborar el censo pendiente del genocidio, desde el golpe de estado hasta la muerte del dictador. Sólo será la dolorosa lista de crímenes, no el castigo para los criminales. Tantos años después, y ni siquiera hemos limpiado esa mínima mugre. Tantos años después, y ni siquiera sabemos los nombres de las víctimas, de los desaparecidos.

Algunos dirán que para qué remover el pasado. Por qué no pasar página. El drama es que no hablamos de pasado, sino de presente. Los muertos aún están ahí, en las cunetas. Sus familias aún están ahí, en los juzgados. Tras treinta años de amnesia democrática, tras tres décadas de su sacrosanta transición (sin pecado concebida), la memoria se pudre. Como se pudre la sociedad que permite que una viuda no pueda enterrar a su marido.

(Procedente de Escolar.net)


9.02.2008


Es curioso cómo las mismas palabras pueden interpretarse de tantas maneras como personas las lean. Un millón de millones de interpretaciones. Y aunque sea el mensaje más escueto nunca escrito, si uno se empeña, puede ver maravillas en él.

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Historia de una historia que no empieza y no termina
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Con delicadeza, escoge las palabras, el ritmo, el sonido. Con delicadeza, intercala las pausas. Con delicadeza, pulsa las teclas adecuadas para dibujar en superficie apenas un retazo de lo que siente.

Queda atrapado en un ligero bucle, apenas perceptible, dentro de su rutina diaria. Nunca le ha parecido interesante escribir. Pero, de un tiempo a esta parte, se descubre haciéndolo cada vez más a menudo. Al principio como entretenimiento mientras rellena formularios en la oficina; al final, como única vía de escape ante algo vivo que no es real: por necesidad. Para seguir respirando tranquilo.

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Tengo la sensación cierta de estar viviendo un sentimiento equivocado en otra persona: creo que alguien me quiere de una manera que no es la real. Es curioso, porque eso me hace libre para dar rienda suelta a una soledad tierna y amante que nunca llegará al puerto que ansía: lo más probable es que ese puerto no exista.

Mientras tanto, floto en una nube imaginaria que no me deja ver el vacío a mis pies.

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A veces, cuando me entra la necesidad absoluta de tenerte, dejo que pase el rato sin siquiera escribirlo, por si es efectivo para olvidar. Porque esto no puede ser sano, ¿verdad? No creo que haya muchos que vivan con tanta intensidad lo que sé que no es posible. Porque vive sólo en mi mente, sólo ahí. ¿Verdad?

Y no, no es efectivo.

Pero agota, que al menos sirve para dejar de pensar durante un rato.

"The story is old - I know
But it goes on
The story is old - I know
But it goes on..."

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"When you get what you want but not what you need..."
"When you lose something you can't replace..."
"When you love someone but it goes to waste..."

(Coldplay - "Fix you" --> http://www.goear.com/listen.php?v=b55154b)

Escucho canciones que parecen cantar siempre para mí. Siempre.

Qué egolatría más espantosa y ridícula.

Qué soledad más estúpida.

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Necesito que me digas que no. Y tener la certeza de que tengo que dejar ir esto que me hace mirar el móvil por si me has escrito algún mensaje, aunque sepa que no es así.

Luego caigo en la cuenta de que nunca llegará ese mensaje. Ni siquiera llegará ese "no".

Es raro. Una desesperación callada y tranquila.

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Creo que me estoy volviendo loco, porque te siento aunque no existas. Te imagino lejos, muy lejos, para consolarme con la idea de que volverás algún día y seré yo quien te reciba en el aeropuerto, y te echarás en mis brazos, como en las películas.

Es ridículo. Te imagino en tantas situaciones como estrellas. Sin embargo, soy incapaz de imaginar tu color de pelo.

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Hoy he querido dar rienda suelta a esta "realidad" y por un momento he sido feliz: he estado bien en el trabajo, pensando que al volver a casa tú no estarías porque habías ido a comprar algo y a quedar con una amiga. Sólo eso.

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Hoy te has enfadado conmigo y has decidido irte a casa de tus padres. Estoy inquieto, pero creo que puede arreglarse.

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No sabía que pudiera llegar a ponerme así de triste por saberte tan, tan lejos. Ya no cuentan los kilómetros, sino tu silencio incluso cuando me hablas.

No sirve de nada echarte de menos. Sólo me hace daño.




Sing me to sleep
Sing me to sleep
I'm tired and I
I want to go to bed

Sing me to sleep
Sing me to sleep
And then leave me alone

Don't try to wake me in the morning
'Cause I will be gone
Don't feel bad for me
I want you to know
Deep in the cell of my heart
I will feel so glad to go

Sing me to sleep
Sing me to sleep
I don't want to wake up
On my own anymore

Sing to me
Sing to me
I don't want to wake up
On my own anymore

Don't feel bad for me
I want you to know
Deep in the cell of my heart
I really want to go

There is another world
There is a better world
Well, there must be
Well, there must be
Well, there must be
Well, there must be
Well ...

Bye bye
Bye bye
Bye ...


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¿Cómo termina una historia que no empieza?
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8.28.2008


Sobre la gente y lo inesperado.

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17 / 08 / 2008

Fin de semana en El Cairo. Ha sido de locura, guiri total, sin parar, casi sin darse cuenta, aunque ha sido intenso. Dahsur, Saqqara, Menfis, Gizah, el museo, la Ciudadela, el mercado de Khan El Khalili...

Y entre medias, comenzar o retomar el contacto con un grupo de personas. Diez días con ellas me generaban miedo al pensar que no sería capaz de integrarme, de ser "socialmente normal". Y, sin embargo, descubro que a pesar de determinadas impresiones, es un conjunto en el que integrarte no resulta complicado, incluso con aquellas personas que creías más difíciles.




Apenas he tenido ratos de soledad en estos dos días y medio. Supongo que en el barco será ligeramente distinto y cada uno podrá estar más tiempo a su aire. Pero, a pesar de esa necesidad de calma y reencuentro que preciso de vez en cuando, dos días después de comenzado el viaje, creo que me apetece más una charla tranquila con ellos fumando una sisha que leer un libro. Y eso es bueno.


23 / 08 / 2008

Se acabó (por ahora) el mundo bajo el agua. Ha sido impresionante; no sé si se repetirá una experiencia así, tanto por la vida dentro como por la vida fuera. La gente del grupo ha sido estupenda; con algunos se conecta más, con otros menos, pero en general, la semana no ha tenido ningún encontronazo.

Y la tripulación ha tenido un comportamiento espectacular. Todos hombres, la mayoría chicos jóvenes con una alegría tremenda en el cuerpo. Los gritos, palmas, chapuzones, bromas, bailes y demás regalos que nos han hecho no los olvidaré en mucho, mucho tiempo. Gracias a ellos la sensación que me llevo de Egipto es muy agradable: dulce y alegre, contrarrestando la dureza y aridez del desierto al que están acostumbrados, ya sea el de arena o el de la pobreza en que les he visto vivir.




No quiero volver tan pronto a España.

Espero regresar a Egipto algún día...


28 / 08 / 2008

Han pasado cuatro días desde que volví a Madrid, y aunque esperaba un ligero choque al recuperar mi rutina, no creía que me iba a costar tanto. Cuando me llega un mail de alguno de mis compañeros buzos es como un trago de agua dulce; cuando recibí noticias de Mahmoud me salió una sonrisa. Cuando repaso las fotos se me hace insuficiente: quiero más, no veo llegar el momento de reencontrarnos todos y hacer una cura de recuerdos. Podrá parecer exagerado, pero me he quedado bastante desconcertada ante la añoranza.

Volvía con miedo de perder la sensación que, presente a cada instante, me convertía en una personita feliz por la nueva experiencia. Sé que con el tiempo todo lo nuevo se transforma en rutina, pero ¡qué rutina aquella! A todo lo bueno se acostumbra uno, material o espiritual. Y eso he tenido la suerte de vivirlo durante 10 días.

Vuelvo alegre por lo vivido, aunque lógicamente se vaya atenuando frente al choque con la realidad de mi rutina. Vuelvo pensativa, sorprendida. Con las ganas de viajar y conocer reafirmadas. Vuelvo desconcertada.




Vuelvo entre silencio y corriente. Sólo quiero dejarme llevar.


8.27.2008

Es como dejar escapar un sol de atardecer.

Cada segundo que pasa es de una belleza distinta, por similares que sean; a cada cual más hermoso. Y no se detiene. Por momentos desciende más y más hacia el horizonte que lo verá desaparecer, hasta que únicamente queda un rastro de luz difusa y tenue.

Vivir una alegría inesperada tras otra es reventar a carcajadas, plena de soles.

Después, cuando todo ha acabado, sólo queda no perder cada uno de esos segundos, antes de llegar al horizonte.


8.13.2008





¡¡Te quiero!!

:D



7.17.2008

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia,
y luego con gravedad
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Queréis con presunción necia
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Tais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que falta de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que con desigual nivel
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende
y la que es fácil enfada?

Mas entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos enhorabuena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada,
la que cae de rogada
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?

Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar
y después con más razón
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

Sor Juan Inés de la Cruz

7.12.2008

" Es una atrocidad tratar de acercar la música a la gente. La música es la que es, la que está escrita, la que tiene que ser. Lo que hay que hacer es acercar a la gente a la música. "

Un único momento de cordura y reencuentro, al descubrir en una música venida de la tele que, si cambias la palabra "música" por tu nombre, esa misma frase tiene todo el sentido del mundo.

" Es una atrocidad tratar de acercar a Patri a la gente. Patri es la que es, la que está escrita, la que tiene que ser. Lo que hay que hacer es acercar a la gente a Patri. "

¿Otra locura? Podría ser... ¿qué más da? Un poco de calma, por favor...

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(Loqueando, minando la vergüenza, aceptando, esperando...)

7.09.2008




"No time for goodbye" he said
As he faded away
Don't put your life in someone's hands
Their bound to steal it away
Don't hide your mistakes
'Cause they'll find you, burn you
Then he said

If you want to get out alive
Run for your life
If you want to get out alive
Run for your life

This is my last time she said
As she faded away
It's hard to imagine
But one day you'll end up like me
Then she said

If you want to get out alive
Run for your life
If you want to get out alive
Run for your life
If you want to get out alive (If you want to get out alive)
Run for your life (Life)
If you want to get out alive (If you want to get out alive)
Run for your life

If I stay it won't be long
Till I'm burning on the inside
If I go I can only hope
That I make it to the other side
If you want to get out alive
Run for your life
If you want to get out alive
Hold on for

If you want to get out alive (If you want to get out alive)
Run for your life
If you want to get out alive (If you want to get out alive)
Hold on for:

If I stay, it won't be long
Till I'm burning on the inside
If I go I can only hope
That I make it to the other side
If I stay, it won't be long
Till I'm burning on the inside
If I go, if I go

Burning on the inside
Burning on the inside
Burning on the inside

6.30.2008

A veces uno intuye estar en el paraíso, pero no se da realmente cuenta hasta pasado un tiempo...




6.29.2008

Estalló los nudillos contra los azulejos del baño tras ausentarse del grupo, con naturalidad, por un minuto. En el golpe iba concentrada toda la incompresión, rabia, impotencia y desolación que acababa de ver en los ojos de un loco, y le traspasaba sin piedad como saetas inmisericordes, ni por el que las lanzaba ni por el que las recibía.

Ver las lágrimas de alguien grande caído por el suelo, que se ahoga en un lodazal formado por sus fallos y su amor, mientras te grita pidiendo ayuda y no poder hacer nada por él que le alivie de inmediato... es, por lo menos, duro.

Despedida y media vuelta. La excusa de una cena. Detenerse en medio de un centro comercial, rodeado por gente.

Y echarse a llorar.




6.13.2008


Toca semana de zanganeo...



6.12.2008

Hoy me han dicho cosas bonitas, recuerdos, secretos, impresiones... Y alguien ha re-descubierto uno de mis poemas, de hace tiempo, que lleva el nombre de este blog. Y yo no lo recordaba...

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EL NOMBRE PROHIBIDO

La unión de dos flores abiertas
entrecruzando ecuadores de mi género,
confusas,
lluviosas,
latiendo al compás;
de una prohibición lasciva y sin nombre es
la belleza que se oculta entre sus hombros,
y, sobrepasada la barrera del deseo,
verás la libertad sobre ti misma,
amando en un reflejo de tu cuerpo
el suyo propio.

Se avecina la tormenta y la hora del saber.
¿Y quién querrá ver la verdad tras de mis ojos?
Un nombre prohibido.
Su nombre
que acuna mi sonrisa.


6.09.2008

Esta noche, por algún motivo que no conozco, siento miedo. Un vértigo extraño mientras subo a oscuras las escaleras, observando a cada paso que doy el reflejo que la luz de la farola deja apenas sobre el suelo. Y no me paro; a pesar del miedo no me paro. Tuerzo la esquina del pasillo y entro al baño, reprimiendo el deseo de echar a correr para bajar la persiana e impedir que siga entrando esa luz mortecina. Doy la luz y me miro al espejo: el pelo mal recogido, la cara cansada, irritadas las comisuras de los labios. Hablo conmigo misma mientras leo el prospecto de una crema, sólo por vencer la ansiedad, la irracionalidad. Cuando cierro el botecito de crema, me siento más tranquila. Vuelvo a tener la parte del control que me permite salir de nuevo al pasillo oscuro sin estremecerme.

Aún perdura la impresión de tener alguien detrás observándome. Ni siquiera puedo pensar qué ponerme mañana. Mañana. Quién sabe qué pasará. Hoy ha sido un día con gran sensación de alegría, sin motivo aparente. Quizá este miedo sea sólo el miedo a perder lo hermoso que nos sucede.


6.07.2008


Hacia arriba, hacia abajo, coge el coche ("joder con la gasolina, cómo chupa.."), suéltalo, vuelve a cogerlo, no entregamos a tiempo, hoy tampoco llego a comer a casa, ¿quedamos para cenar este sábado? ¿quedamos para bailar este viernes? ¿para grabar una mañana? ¿para acompañar la viola una tarde? Necesito dormir, una siesta pequeña aunque sea...

Viernes por la tarde. Llego a casa después de haber comido medio bocadillo y poco más en el coche. Esta tarde es la entrega de premios Hazen a las distintas categorías de alumnos, de distintos centros, que han participado en él. Toca Sonia. Ha ganado en una de las categorías, y con 11 añitos va a tocar en el Auditorio Nacional. Estoy orgullosa como un pavo, igual que sus padres, Alvaro y Carmeli, y su (mi) profesora, Laura. Pero tan cansada que no sé si podré coger de nuevo el coche para bajar a escucharla.

Me despierta de la siesta el móvil (una señal). Tengo mal cuerpo, el estómago revuelto. Pero pocas veces pasa algo así, y además, puedo ver a los profesores que más me han marcado y que, quizá, me dén la pista adecuada para volver a ponerme al piano sin sentir angustia.

Así que me visto en cinco minutos y bajo.

Llegando a la zona para aparcar, frente al teatro, me encuentro al elegante de Alvaro. Le pito y le sonrío. Bajo la ventanilla y mete su enorme corpachón por ella; estiro el brazo, lo besa; "¡te veo ahora mismo, Patri!". Termino de aparcar y voy contenta hacia el auditorio, tan campante, contenta en mi burbuja de música.

Llego y veo a Carmeli, toda guapa, con sus ojos impresionantemente azules. Está preocupada por no repartir las entradas correctamente. Alvaro y yo subimos al camerino, a ver a la enana. Está tan tranquila, guapísima con su pantalón negro y blusa roja, bailoteando alrededor del piano como niña de 11 años que es. Se permite vacilarme con lo retaco que soy yo (ella será muy alta) y nos reímos un rato. Al poco tiempo, salimos y no tardamos en entrar al patio de butacas.

La sala está a medio llenar, se está a gusto. Comienza la entrega de premios; Sonia sube, recoge el suyo y avanza hasta apoyarse en el piano. Tan pasota como siempre, en su mundo, sólo le falta dar un bostezo. Me río en bajito. Comienza el concierto.

En primer lugar toca un muchachito pequeño, nervioso por la difícil tarea de abrir la sesión. Se equivoca algunas veces, pero no por ello deja de mostrar su calidad. Aplausos cuando termina. Alvaro y yo preparamos nuestros cachivaches para grabar la siguiente actuación, que es la que más nos interesa, mientras aplaude la gente para recibirla.

Se sienta al piano. Parece transformada, como si fuera una niña-adulta, con una madurez impropia a la que jugaba hace apenas unos minutos en el camerino. Sólo la posición ante el teclado lo delata. Comienza a tocar. Y allí, con el móvil inmóvil en la mano, grabando, escucho un Mendelssohn tocado con enorme perfección, con una calidez inaudita, salido de los dedos de una niña pequeña: los bajos resonando con la intensidad adecuada, los agudos cantando suaves y profundos, las pausas en su sitio, perfectamente escuchadas, un gran piano, un Steinway, a los pies envueltos en manoletinas de un retaquito juguetón.

Termina de sonar. Se oyen aplausos y "bravi". Me vuelvo a mirar a su madre, le cojo de la mano y... comienzo a llorar. Yo nunca he llorado en el concierto de nadie. Jamás. Mi auto-control, enfermizo o no, nunca me ha dejado. Y en esta ocasión alguien ha sido capaz de sacar de mí algo que necesitaba salir, sin que yo pudiera hacer nada por impedirlo.

Alvaro y Carmeli me miraban; Álvaro me abrazó por los hombros mientras yo intentaba no hacer más pucheros. Estábamos felices por Sonia, inmensamente felices, porque va a ser una pianista impresionante, porque ella sea como es, y porque nosotros tengamos la suerte de disfrutar a su lado.

Después, mientras seguía el concierto, escribí a Alvaro un mensaje para el móvil:

"Hace muchos años, viendo una final del concierto de Santander, me prometí no dejar nunca el piano, pasara lo que pasara. Ahora Sonia me ha traído de vuelta esa sensación y esa promesa."

Cuando lo leyó, no dijo nada. Sólo volvió a abrazarme con una sonrisa en la cara. Horas después me contestaba con otro mensaje, que guardo para mí por no ser yo su autora, pero que fue broche de oro para una tarde inolvidable.

No sé cómo lo haré, pero sé que lo haré: volveré a tocar para que no esté "suspensa" jejejeje...

(Omito el millón de payasadas que estuvimos haciendo Sonia y yo después del concierto, en la plaza, como si ambas tuviéramos esos once años. ¡Qué risas! Vamos, que nadie me lo quita de la cabeza: lo mejor de los conciertos es el rato de después.)




5.15.2008


Pim, pim, pim... Un paso tras otro hace el camino. El camino pasa por lluvia y calor. El camino pasa por gente y gentuza. Y por muchos binomios contrapuestos más.

Ayer me dijeron que aunque no avanzaba todo lo rápido que quiero, lo bueno es que avanzo. Y esa frase me dio calma. Y di las gracias. Y recibí un abrazo a cambio.

Hay muchos pequeños detalles que antes no llegaban tanto, o se perdían en el pozo. Ahora parece que soy capaz de defenderlos y mostrarlos con las palmas de las manos totalmente abiertas. A mí misma.

(Va por ti, Adri)

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(Va por ti, Marieta)

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La risa y la compañía; las confidencias y defecaciones varias; palabros que harían estremecer a la Real Academia, complicidades varias en la secta rauliana; cafés y culos; asombro y
"estamos de vuelta, señores"...


Y lo que queda. Y yo encantada.

(Va por ti, Piter)



5.13.2008


¡¡¡ Tú vas de guay y no llegas a CHACHI !!!


(¡¡Diooooosssss!! me encanta... me encanta... ¡me encanta esa frase!)



5.10.2008

Llevo casi medio mes sin publicar nada, ni siquiera una fotito. Algún que otro jaleo entre manos (por ejemplo, buscar otro trabajo) que me ha tenido entretenida. Y entre tanto, la curiosa sensación de un equilibrio precario, como gotas de agua sobre una hoja nada más acabar de llover. Mi cabeza ha parado de pensar voluntariamente (ha dejado de fagocitarse a sí misma, exactamente), los nervios parecen estar anestesiados y hay más ratos en los que parece que deja de importarme más lo que sienta el resto que lo que siento yo, y comienzo a comportarme como yo quiero, aunque eso pueda hacer algo de daño; siempre quedará la opción de hablar para aclararlo. Y si no, pues qué se le va a hacer.

Asumción de las cosas que van pasando.

Igualdad frente al resto.

¿Resignación? Podría ser, pero no.

Simplemente, ir viviendo lo más tranquilamente posible. Que ya vendrán solitos los sobresaltos.



4.27.2008

Huele a jazmín bajo mi ventana. Esta noche los pájaros cantan, alborotados por el calor tempranero, como si de una selva se tratara. Mina se asoma conmigo a respirar un poco antes de dormir. Es un momento de calma único, cuando todo parece reducir su importancia hasta límites nanométricos, en el que miras hacia el cielo y alguna estrella por ahí quieta te recuerda que, al final, simplemente eres tú, ni más ni menos.

Y es cuando agradeces a la estrella, al jazmín, a los pájaros locos y a Mina que te recuerden que, en el fondo, nada es tan importante como para no poder parar el tiempo, durante un trozo de noche, en el alféizar de la ventana.

4.20.2008

Estamos de domingo...



4.13.2008

Soñando...

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Color en medio del gris




Luz sobre la noche



4.10.2008

Es extraño, y difícil, aguantar las presiones del propio corazón. A veces el "¡pum-pum!" es doloroso, aunque lata del mismo modo que siempre. Casi podrías ahogarte, como si cada embate empujara hacia fuera el aire que intentas respirar.

A veces va lento, como si le costara.

A veces demasiado deprisa. Demasiado.

Tragar saliva, asomarse a una ventana a robar frío, refugiarse en un abrazo...

Hacer lo que sea que permita a tus pasos dar sonido a tus latidos.

4.08.2008


¡ Invasión alienígena !



3.25.2008

Sin buscarle sentido.

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Estos días han sido intensos. Por no decir los últimos meses, o el último año y pico. Pero especialmente las últimas tres semanas. Demasiados cambios, demasiado esfuerzo por mantener algo en lo que empecé a creer hace algo más de dos años y que ha ido desmoronándose a destiempo, con la fase cambiada entre uno y otro, día tras día. Y aún hoy sigo aquí, tirita en mano, aunque sin saber en qué creer, quizá por inercia, quizá por cabezonería, o porque quizá hay algo dentro más fuerte que yo que tira de mí hacia algún sitio que no conozco.

Y pasa una hora tras otra. Y yo sigo igual de desorientada que siempre. Reprimo mi impulso de huir hacia donde sea cambiándolo por un control que pueda salvarme. He perdido los refugios de la rutina: ahora me encuentro desnuda ante la realidad, ante lo emocionante, sea esto bueno o malo.

Llegar al extremo de tu propia verdad, cuando lo que tira de ti es aquello que sientes, sin dejar al cerebro baza alguna para mandar, hace que seas sincero, que te deje de importar el mundo por una vez y sólo veas, en tu impulso de supervivencia, aquello que necesitas, lo que es cierto.

Últimamente encuentro la calma ante la idea de soledad e independencia. Y da miedo.

Dentro existe el enfrentamiento entre lo que viene desde tiempo atrás y lo que podría ser; conlleva una sensación de pereza que oscila peligrosamente en un borde indefinido. Me dejo llevar por uno de los “¿y sí...?” que aún cree en el futuro. Hoy tiene más fuerza la necesidad de alegría nueva (a pesar de la contención de la que hago gala estúpidamente), aun sabiendo que toda alegría conlleva futuras desilusiones, tropiezos y vueltas a levantarse. Éste es el pensamiento final que me hace volver al principio, a un nuevo intento por recuperar la fe en el pasado. A ser, una vez más, una pescadilla que se muerde la cola.


Habrá a quien le parezca algo triste.

Habrá a quien le parezca que no sé arrojar la toalla.

Habrá a quien le dé igual.

Habrá quien crea que es amor.


Hoy tengo perdidos los dedos, lejos de la música, e incluso lejos de las palabras. Espero un milagro de quien pueda estar cerca, suficientemente cerca de mí. Y no quiero pensar que soy yo la única que puede salvarme: quiero renegar de mi propia autosuficiencia, cegarme y depositar en los demás una fe que no tengo.

Quiero que determinadas personas que me importan lean esto que escribo para que sepan cómo me siento hoy. No mañana, ni ayer. Hoy. Hoy. Hoy. Hoy. Ahora. Porque ayer ya pasó, y mañana no existe. Hoy necesito sentirme libre, poseyendo la fantasía de que en cada momento podré hacer lo que me venga en gana, aunque sólo termine quedando en quimera.

Pero para eso hace falta valor.

Y asumir que a los demás también les duelen las cosas.

Que no puedo protegerlos en todo momento, a toda costa. A costa de lo que soy.

Porque si pierdo lo que soy, me habré perdido en sus vidas. No tendré sentido en ellas. Seré una vagabunda, una intrusa. No seré lo que fui en ellas.


No sé qué sentido tiene escribir esto. Posiblemente sea lo más sincero que hay en mí, o sea una estupidez, una falta de protocolo: reconocer que he perdido mi norte; que estoy enfadada conmigo y con el mundo; que no sé coger manos tendidas (a veces ni siquiera permito que las tiendan); que aunque muy dentro sigo creyendo en historias felices de miradas encantadas, por fuera la costra se ha levantado y escuece, y por eso me duele que me toquen.


Me releo y sigo sin encontrarle el sentido.

Es un poco claustrofóbico.

Lo más probable es que estas líneas queden en pura fantasía.

3.24.2008

Por mi Marieta.

Yo también te quiero.

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NO TE SALVES

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma

no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios

no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana

y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo

(M. Benedetti)

3.23.2008

Mientras recojo la habitación, cambio las sábanas, doblo ropa, se me para la mirada en los ultimos versos de un poema de Benedetti que me hace compañía desde la pared.



"... porque gracias a vos he descuebirto
(dirás: ya era hora,
y con razón)
que el amor es una bahía linda y generosa
que se ilumina y se oscurece
según venga la vida,
una bahía donde los barcos
llegan y se van,
llegan con pájaros y augurios
y se van con sirenas y nubarrones,
una bahía linda y generosa
donde los barcos llegan
y se van
pero vos
por favor
no te vayas."

(M. Benedetti)


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3.16.2008



Un caminito al lado del otro.

Dejando atrás la polvareda.

3.13.2008

"Come fossi una bambola..."

Escucho cómo baja esta canción desde la buhardilla, donde la escucha mi padre.
Y me pregunto cuántas veces he girado yo, como si fuese una muñeca, sin pensar, en torno al amor.




Tu mi fai girar tu mi fai
girar come fossi una bambola
Poi mi butti giù poi mi butti giù
come fossi una bambola.
Non ti accorgi quando piango,
quando sono triste e stanca
tu pensi solo per te.

No, ragazzo no, no ragazzo
no, del mio amore non ridere.
Non ci gioco più quando
giochi tu sai far male
da piangere.
Da stasera la mia vita
Nelle mani di un ragazzo
no, non la metterò più.
No ragazzo no, tu non
mi metterai tra le dieci
bambole che non ti
piacciono più
oh no, oh no.

Tu mi fai girar tu mi fai
girar come fossi una bambola
Poi mi butti giù poi mi butti giù
come fossi una bambola.
Non ti accorgi quando piango,
quando sono triste e stanca
tu pensi solo per te.

No ragazzo no, tu non
mi metterai tra le dieci
bambole che non ti
piacciono più.