10.17.2006

Cuando te dan un dibujo con un garabato y te dicen "es un corazón porque queda bonito y porque te quiero mucho", y sólo llevan una o dos clases contigo.

Cuando te sientas en el suelo a pasar lista y se pelean por ponerse a tu lado.

Cuando abren la puerta un poquito y te dicen "holaaa..." con una sonrisa.

Cuando te ven en el pasillo o en el patio y gritan "¡Hola Patriiiii!"

Cuando intentas moverte por la clase y tienes a alguno de ellos abrazado a tu cintura sin querer irse de ahí. Cuando te piden que les cojas y se ríen tan a gusto en tus brazos.

Cuando alguno llora por algo, le consuelas y al poco está sonriendo de nuevo.

Cuando una madre te da la enhorabuena por hacer que su hijo pase de ir llorando a no dejar de preguntar cuándo es la siguiente claes de música porque se lo pasa "fenomenal".

Cuando pasan del miedo a revolcarse por el suelo entre risas.

Cuando miras a una niña, la sonríes y te devuelve la sonrisa con la boca y la mirada.


Son niños. No me conocen. Y, sin embargo, deciden confiar en mí y darme un cariño que me asombra.

Necesito creer que es porque ven "algo" en mí que les hace confiar y querer. Sin reservas. Sin tantas dudas.

2 comentarios:

marieta dijo...

Seguro que es porque eres una más entre ellos. Los niños son almas puras y nadie como ellos tiene el sexto sentido tan desarrollado para las buenas personas.
Bezzzzitos profe !!

neblina dijo...

Jo, que bonito, dan ganas de hacerse profe...

Que bien que te guste tanto tu trabajo!