1.27.2008


Uno no siempre puede tener lo que desea, ya sea compañía, objeto o lugar. Eso está clarinete. Hay fines de semana enteros, desde su viernes a su domingo, que semejante verdad se cumple al 100%. Y es curioso, porque hasta el momento, la mezcla de soledad y ningún plan en ciernes suele pasar del pequeño pánico a un resultado curioso, interesante y tranquilo (para mí).

Aquí se queda alguna imagen del sábado:



paseo por Toledo,




a solas,




cuando ya era tarde.

1 comentario:

Hugo dijo...

Pero cuando se produce ese "poder tener todo lo que se desea" la verdad es que es tan genial que compensa las veces que no.