1.20.2008




I watched you walk away
Helpless, with nothing to say
I strain my eyes
Hoping to see you again

This is my curse (the longing)
This is my curse (time)
This is my curse (the yearning)
This is my curse

There is love burning to find you
Will you wait for me?
Will you be there?

Your silence haunts me
But still I hunger for you

This is my curse (the wanting)
This is my curse (time)
This is my curse (the needing)
This is my curse

There is love burning to find you
Will you wait for me?

Still I want
And still I ache
But still I wait
To see you again

Dying, inside, these walls...

And I see your face in these tears? In these tears
And I see your face...

There is love...

1.13.2008

"Muchas gracias, chula"

Chula. Chula madrileña. Así me llama María, mi Marieta, cuando me ve. Ayer por la tarde, en el tren, me ha dado las gracias una muchacha muy jovencita, yonki, morena. Olía mal. Tocaba la flauta dulce, y lo hacía bien, con muchos trinos, colocados en el sitio adecuado. Parecía un pájaro paseando a media tarde. Parecía lo que ella, en ese momento, no era. Apenas se tenía en equilibrio con el movimiento del tren.

Le he dado quince céntimos, no tenía más. Y me ha dado un poco de vergüenza, aunque nunca les dé nada porque sé que antes que comer necesitan meterse un pico.

"Muchas gracias, chula".

Casi no tenía los ojos abiertos, los tenía hinchados.

Cuando ha salido por la puerta hacia el otro vagón la he imaginado justo después de meterse. Con un alivio pasajero que la alejase del mundo un rato y la hiciese sentir bien.

Durante ese instante, me he alegrado de haberle dado esos quince céntimos.

1.10.2008

Por un momento he imaginado que estabas detrás de mí, que me abrazabas por la cintura, y que por fin podía apoyar mi espalda en tu pecho. Descansar.

Ha sido sólo un instante, mientras me miraba en el espejo del baño. Te he pensado como el reflejo de la ternura que me gustaría conocer en ti. Ahora, más en calma tu mundo y el mío, encuentro que has perdido algunas de las aristas con las que te defendías de mí. Estás más relajado, aunque sé que no bajarás nunca la guardia: jamás quedará flanco alguno de tu coraza descuidado. Así que yo, desde la libertad que se encierra en mi cabeza, te imagino suave y fuerte, olvidado por un momento de ese mundo de allá fuera, aquí conmigo.


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Me abraca, me aperta
Me prende em tuas pernas
Me prende, me forca, me roda, me encanta
Me enfeita num beijo

Me abraza, me aprieta
Me apresa en tus piernas
Me apresa, me fuerza, me rueda, me encanta
Me infecta en un beso.

1.09.2008

Hay algo que no se cura en mi cabecita. Algo que no funciona, que me hace estar triste y no quererme. Algo que hace que quien me quiere lo pase mal, y que yo me culpe por eso, y por no remontar.

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Hace unos minutos veía en una serie de televisión la siguiente escena: un hombre en un hospital, descansando de una operación reciente, al que se le acerca su familia. Todos están en silencio, un silencio tranquilo, aliviado. La cámara se acerca y capta un detalle: el hijo de ese hombre le acaricia el brazo, le aprieta la mano.

En ese momento he imaginado, en otra situación, a mi posible hijo cogiendo de la mano a mi pareja. Y he sentido dentro del pecho un calor ligero que ha contrastado con el frío que tengo.

Ha sido hermoso.

12.25.2007


¡Felices y tranquilas fiestas a todos!

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Y aunque no tiene nada que ver, os pongo este corto, que es -casi- real como la vida misma...




12.20.2007

(Emulando a mis Lolitas)

Ñoras y Ñores, les presento al mozo que me alegra la vista a las 7 de la mañana desde la marquesina del autobús:



"Hacía frío y el hombre tosía. Un frío vientecillo barría el promontorio. Pensó en la mujer. En estos momentos, el hombre hubiera dado cuanto tenía o cuanto llegara a tener con tal de poder abrazar el calor de la mujer, envueltos los dos en una manta, y así dormir. Hubiera dado todas las esperanzas de eternidad, todos los beneficios del pasado, con tal de estar con ella, junto a ella, envueltos en una manta, y dormir, sólo dormir. Parecía que dormir con la mujer en sus brazos fuera su única necesidad."

("El amante de Lady Chatterley")






Esperaba, aterido, en la parada del autobús. La lluvía no dejaba de caer desde hacía horas, fina y punzante, deslizando en una caricia sobre sus mejillas. El resto del cuerpo abrigado, arrebujado como si se le fuera el calor y la vida con el vaho de cada respiración. No había más luz que los neones de la ciudad. Los coches pasaban deprisa a su lado, sin parar. Los semáforos seguían con su latido inaudible entre el ruido de gente que se ignora en su camino. Y él estaba solo.

Por un momento perdió la noción del lugar en el que se encontraba, y aferrando sus brazos a sí mismo, imaginó cómo sería deslizarse al lado de ella, en una cama suave y cálida, bajo un edredón ligero que los cubriera por completo, desnudos, piel contra piel, sin nada, absolutamente nada, que lo impidiera. Pegar su pecho a la espalda de ella, encogerse y acoplarse a un pequeño cuerpo recogido sobre sí mismo, abarcarla por completo, rodear con un brazo fuerte su cintura, apresar sus manos para no caerse, esconder el rostro en el hueco de su cuello y notar la presión de su mejilla al sonreir. Respirar al compás de un latido casi imperceptible, detener el tiempo y olvidar que el resto del mundo existe fuera de ese edredón. En alguna laguna de la noche, perderse dentro de ella, insistiendo y sintiéndose acogido, deseado desde hace mares de tiempo. Cuidando. Protegido.

Hacía frío. Ya llegaba el autobús, con el suelo húmedo y resbaladizo, en el que entró fingiendo no percibir al resto de personas, sus abrigos, sus olores. Aún quedaba un largo trecho hasta llegar a casa.

12.19.2007




Listen to the girl
As she takes on half the world
Moving up and so alive
In her honey dripping beehive
Beehive
It's good, so good, it's so good
So good

Walking back to you
Is the hardest thing that
I can do
That I can do for you
For you

I'll be your plastic toy
I'll be your plastic toy
For you

Eating up the scum
Is the hardest thing for
Me to do

Just like honey...

12.18.2007

Él
todavia sientes esto??
http://www.goear.com/listen.php?v=55c55a5


Yo
Respecto a quién?
No te podría decir bien respecto a quién... pero sí, aún siento eso.

"I find it hard to trust
not only me, but everyone around me

(Because of you)
I am afraid...

I cannot cry
because I know that's weakness
in your eyes

I'm forced to
fake a smile, a
laugh, every day
of my life

My heart can't possibly break when
it wasn't even whole to start with"

Because of you
I don't know
how to let
anyone else in

Because of you
I'm ashamed of my life
because it's empty"


Él
well done

12.17.2007

No sé cuántas veces he escuchado ya esta canción... habiéndola descubierto hoy.



12.16.2007

Después de una semana de mierda (la peor en dos años, que yo recuerde), ayer me encuentro con una tarde de sábado que fluyó suave y dulce. Me encontré recibiendo y dando montones de abrazos de esos que te aprietan para recogerte y cuidarte, poniendo tiritas en heridas de meses atrás, cosechando la calma que tanta falta estaba haciendo...

Y por ahora nada más, que he decidido que pensar demasiado es malo, y no lleva a ningún lado.

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Impresionante ver a mi abuela y a sus compañeras de la residencia de ancianas hacer una obra de teatro donde hacían de animales, ¡disfrazadas!. Mi abuela iba de dálmata y estaba graciosa, coqueta, actuando como en sus mejores tiempos...




... pero me robó el corazón el cerdito.


12.10.2007

Se pasan las horas envuelta en música. Tres horas con Bach, Haydn, Albéniz... Y ahora algo de jazz. Música para calmarse. Es como si el alma tuviera acidez y no encontrara remedio para aliviarla. Sólo si deja de pensar, sólo si decide que lo único que importa es encontrar paz durante el minuto que vive. Sólo si desaparece el futuro, sea inmediato o lejano. Sólo si, a solas, consigue respirar de nuevo.

Aguantar con los ojos cerrados. Uno, dos, tres... Un poquito más, que seguro que es para bien... Que ya verás que, cuando los abras, las cosas habrán cambiado.

Y seré como sea, pero seré yo. Y sólo con eso tiene que bastarme.

12.09.2007




Can you feel my heart?
You have it in your hands.
How do you hear me talking all my trash?

Do you like my ways?
Do you still love my face?
Do you think it's dreadful when I say ...

I think of you often.
Have you forgotten
The way you looked at me
When we met?

Do you think I'm dreamy?
Or do you mean scared?
How much are you saving? You're so brave.

How to talk to the deaf?
And how to talk in bed?
How long to realize that makes no sense?

I think of you often.
Have you forgotten
The way you looked at me
When we met?

May I ask a question?
But take in its sense.
Can I touch your nape? It won't hurt.

Inside of me
Is easy to see,
When you find it out
Please show it to me.

12.08.2007


Hoy bajaba por Gran Vía, a las siete y media de la tarde. Como siempre que se acerca la navidad, la calle estaba atestada de gente. Había muchos niños con sus padres, mirando escaparates, ya fueran de juguetes, o de langostas vivas en las peceras de los restaurantes. Yo miraba y no veía más allá, como si no estuviera allí. De repente todo me ha parecido vacío, estúpido. Sin sentido alguno. En una bocacalle asomaba uno de los árboles iluminados que ha puesto el ayuntamiento. He desviado mi paso hacia allá para hacerle una foto, pero al poco de acercarme he dado la vuelta. Y en ese momento he vuelto a sentir el frío.


Nunca las luces de navidad me habían parecido tan vacías, tan carentes de significado.



Aún no sé por qué, pero creo que algo anda desencajado dentro del pecho...


12.07.2007

Porque te tengo y no

porque te pienso

porque la noche está de ojos abiertos

porque la noche pasa y digo amor

porque has venido a recoger tu imagen

y eres mejor que todas tus imágenes

porque eres linda desde el pie hasta el alma

porque eres buena desde el alma a mí

porque te escondes dulce en el orgullo

pequeña y dulce

corazón coraza


porque eres mía

porque no eres mía

porque te miro y muero

y peor que muero

si no te miro amor

si no te miro


porque tú siempre existes dondequiera

pero existes mejor donde te quiero

porque tu boca es sangre

y tienes frío

tengo que amarte amor

tengo que amarte

aunque esta herida duela como dos

aunque te busque y no te encuentre

y aunque

la noche pase y yo te tenga

y no.

11.24.2007

Leyendo noticias, me encuentro con algo que me ha pinchado dentro. Son unas palabras de Fernán-Gómez, de uno de sus libros. Un texto "dedicado a la amada de antes":


"Ya no te amo ni te temo, ya he sobrevivido; y te quise tanto, y te amé tanto, y estás tan lejos, que ahora, cuando ya no te amo, me hace mucho daño verte y comprobar que te pareces tanto a la que eras…"


(¿Alguien sabe el título de la obra?)



Who can say where the road goes,
Where the day flows?
Only time...

And who can say if your love grows,
As your heart chose?
Only time...

[...]

Who can say why your heart sighs,
As your love flies?
Only time...

And who can say why your heart cries,
When your love lies?
Only time...

[...]

Who can say when the roads meet,
That love might be,
In your heart.

And who can say when the day sleeps,
If the night keeps all your heart?
Night keeps all your heart...

[...]

Who can say if your love grows,
As your heart chose?
Only time...

And who can say where the road goes,
Where the day flows?
Only time...

Who knows?
Only time...

Who knows?
Only time...

11.16.2007

"Mirarte de reojo:
la cara.
Los ojos.
La boca.
Perder la mirada en tu boca.
Descender por tu cuello.
Volver a mirar tus ojos.
Directamente.
Ruborizarme.
Bajar la mirada.
Encontrar tu pecho.
Esa camiseta que tanto me gusta.
Volver a perderme.
Levantarme.
Acercar mi mano a tu mejilla.
Acariciarla sin miedo.
Suavemente.
Dibujar tus labios con mi dedo.
Humedecer mi boca.
Acercar a tus labios un beso.
Ligero.
Tierno.
Intenso.
Primero en la comisura.
Apenas un roce.
Después regalarte varios besos.
A lo largo de tu boca.
Pequeños.
Hasta hacer que la abras.
Poco a poco.
Y pueda introducir mi lengua.
Sólo la punta.
Al principio.
Nada más.
Y tocar la tuya.
Y que me respondas.
Y hacer ese beso profundo.
Húmedo.
Largo.
Notar tus manos.
Apenas un roce.
Acariciando mis brazos.
Acariciando mi cuello.
Recogiendo mi espalda.
Apretándome contra ti.
Sin dejar de besarte.
Notar que me desnudas.
Poco a poco.
Y dejar que te desnude.
Poco a poco.
Hasta encontrarnos.
Piel contra piel.
Rozándonos.
Pegados.
Mis manos buscando tus caderas.
Tus muslos.
Tus ingles.
Tu calor.
Notar que me deseas.
Tanto como yo a ti.
Tus manos buscando mi cintura.
Mis muslos.
Mis ingles.
Mi agua.
Y sentir que bajas.
A beber de mí.
Y sentir que subes.
Lamiendo.
Besando.
Mordiendo.
Sonriendo.
Y que me subes contigo.
Sobre ti.
Para poder entrar en mi cuerpo.
Profundamente.
Mientras te abrazo.
Este eterno y hermoso abrazo...
Respirar contigo nuestro aire.
Cabalgar al ritmo de un latido.
Sudar.
Gemir.
Contraerme.
Derramarte.
Que me quieras.
Quererte."



Rompió la carta y la tiró, hundiendo la cabeza entre sus manos.

11.12.2007



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Algo, de repente, se rompió. En sólo un momento quedó claro que lo realmente importante era beberse un segundo tras otro, hacer cada instante tan intenso que doliera la vida. Sin remordimientos. Sin culpa ni miedo a volar.

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Apenas había luz en el cuarto. La tarde iba muriendo irremisiblemente, aunque sin prisa, sin dolor. Ella se paseaba desnuda, tranquila, prendiendo una vela en cada esquina del suelo, que crujía al paso de su peso ligero. El aire, templado, olía a madera de árbol joven. En el centro de la habitación había una cama, y en ella, un hombre joven, atado, con los ojos vendados, esperaba.

Privado de movimiento y de luz, las sensaciones se intensifican. Cada poro de piel está alerta esperando un estímulo. De repente, un dolor pequeño, intenso, caliente, cae en círculo bajo su garganta: una gota de cera. Respira hondo, más rápido de lo habitual. Es algo que no esperaba. Acto seguido, cuatro gotas de agua helada golpean su pezón izquierdo, indefenso. Un contraste diminuto y brutal que pone al límite la tensión de su piel. Abre la boca involuntariamente, dejando escapar un gemido.

Ahora un consuelo: dos labios suaves le reconfortan con calor húmedo, besando y lamiendo despacio la zona herida por el agua. No poder moverse es ahora más castigo que antes, pero al menos sonríe. Sólo es consciente de esa caricia que le regala una boca que no ve, que succiona cada vez con más intensidad. De repente, la yema de un dedo: apenas le roza la piel, acariciando desde la cadera, subiendo hacia el pecho, hasta el cuello. Como si fueran plumas, se unen en la caricia el resto de los dedos. Y a esta sensación liviana, a la humedad que ataca intensa sobre el corazón, se une todo un cuerpo. Ella se pega a él, le regala todo el calor y la humedad que desprende. Se desliza. Él sigue sin ver nada, pero es consciente de todo el cuerpo de ella, que ahora le acaricia apenas con el pelo, haciéndolo bailar despacio sobre su pecho. Su boca abandona el pezón, que queda erizado por el repentino frío, y comienza a descender, poco a poco, por el vientre. La lengua se entretiene en el ombligo, afilada, ahondando en él, despertando en su interior descargas que no había sentido antes. La excitación va creciendo más y más. Ella sonríe; él lo nota, por los labios pegados a su piel. Los besos siguen bajando hasta que llegan a la dura suavidad de su sexo. Una mano pequeña, desde abajo, le cobija, apretando con cuidado. La lengua teje un traje húmedo, con calma. Va lamiendo al principio sólo con la punta, desde la base, en espiral, hasta llegar a la cima. Es difícil aguantar atado así, pero no hay más opción...

La mano aprieta, suavemente, mientras la lengua continúa explorando. Ahora extiende en círculos, el líquido que sale de él, apretando, entrando ligeramente. Los labios le aprietan mientras pequeños toques con la punta de la lengua le hacen levantar la cadera a impulsos. En uno de ellos, ella le abraza con la boca, profunda, cálida y húmeda. Él deja escapar el aire y la voz, sin darse cuenta. Se mueve dentro de ella, que aprieta, sube, desciende, lame...

Cuanto más le posee, más desea él poseerla. Ella le abandona por un momento, le observa: la respiración agitada, la boca entreabierta, la cadera impulsándose hacia ella, su erección dura y brillante...

Él no ve, sólo siente. Necesita volcarse, está perdido. Y de repente, por sorpresa, siente que la penetra hasta el fondo. Da un grito largo, de placer prolongado e inesperado. Comienza a moverse con energía, a pesar de sus ataduras, mientras ella se acopla a sus movimientos, más rápido, más profundo, más fuerte...

... hasta que en un último abrazo se vuelcan el uno en el otro. Y así quedan, relajados y ausentes en el tiempo.

11.08.2007

Jojojojo...