11.14.2006

Se me ocurren mil formas de terminar la historia del maquillaje, pero no sé por qué, cierto pudor me impide escribir más cuando sé que después daré al botón de "publicar". Quizá sea un miedo tonto al "qué dirán".

Por ahora, intentaré terminar la historia a solas, mi ordenador y yo. Después, ya veremos si me atrevo a compartirla.

11.10.2006

(III)

Le mira. Ladea la cabeza, curiosa. Con el dedo índice comienza a repasar las líneas de su cara, corriendo el maquillaje. Aprieta el dedo sobre los labios, no se preocupa de si hace o no daño, sólo de la línea roja que le cruza la cara. Parece absorta mirando esa línea que llega hasta la oreja; la observa con la boca entreabierta, sin pestañear.

Él está asombrado.

A horcajadas, la muchacha se sienta sobre sus rodillas. Posa las palmas de las manos sobre la cara manchada con un gesto suave, apenas aprieta. Lleva las manos de él, ahora también cargadas de blanco, a su propio rostro. Cierra los ojos recreándose en el contacto. Y comienza un regalo de caricias ajenas que ella misma controla.

11.07.2006

(II)

Él se deja hacer. No dice nada. Con gestos rápidos y profesionales, la muchacha le cubre el rostro con pintura blanca. No se da cuenta, pero acerca mucho su cara a la de él para ver con más detalle. Lleva una camisa ancha, de rayas blancas y azules, que deja al descubierto sus hombros. Dos pechos pequeños apuntan bajo la tela; él rehuye la vista, algo cohibido: el cuello desbocado de la camisa no es que oculte demasiado precisamente.

En el camerino el aire es sofocante, las luces dan calor, y la presencia de la chica no ayuda a relajar la respiración. Debajo del maquillaje nuestro desabrido actor comienza a sudar. Ella suelta un pequeño gruñido, le coge fuerte de la mandíbula y se queda mirándole: se da cuenta de la situación, del nerviosismo de él, y de que es ella quien manda.

11.03.2006

Otra historia prometida. Esta vez por partes.

(I)

La ventana da a un muro. No se puede abrir el cristal. La habitación sólo está iluminada por las bombillas del espejo. Una mesa con varios frascos, cajas y latas de maquillaje. Algún trapo para limpiarse la cara. Una silla donde espera sentado un actor.

Es un hombre flaco, de pelo corto y muy negro. Aún no ha terminado de vestirse, por la pereza que da terminar de abrochar los botones de la camisa. Permanece callado y quieto, sin esperar nada ni a nadie.

Se abre la puerta del camerino; él ni siquiera levanta la cabeza. Escucha unos pasos cortos, rápidos, caminando de un lado a otro. No ha habido ningún saludo. De repente los pasos se paran ante él y una mano firme y pequeña le obliga a mirar: es la maquilladora. Una chica joven que no lleva ni pizca de maquillaje, de gesto adusto. Sin mediar palabra, coge la esponja y comienza su trabajo sobre él.

11.02.2006

Me llaman para una oferta de trabajo: buscan ingeniero de teleco para soporte de ventas. Y yo pienso "cómo anda el patio..."

Me apetece desconectar. La verdad es que este sería un buen fin de semana para escaparse al mar a bucear (a Jávea, por ejemplo, je...) y olvidarse un poco de Madrid.

Otra muy buena opción sería perderse en una montaña enorme, llena de nieve, para aprender bien a hacer snow.


O ir a conocer tranquilamente alguna ciudad a la que tengo ganas, como Sevilla (4 horas se hicieron cortas) o León (esa catedral...)

Por no hablar de esconderse algunos días en Madrigal, ya sea en casa o dando algún paseo. Con las últimas lluvias la garganta debe estar preciosa, el campo reverdecido, las plantas y las piedras limpias, oliendo el aire a robles, frutales y zarzas. Allí es temporada de setas y castañas; esta semana, la de Los Santos, toca hacer "calvotá".

Son bastantes opciones. La que toca para este finde es celebrar un cumpleaños, y esa es bien bonita. Porque aunque todas las que he dicho valen mucho por sí mismas, se quedan pobres si no son en compañía.

11.01.2006

De repente, me acuerdo de ayer por la tarde, antes de empezar la clase con uno de los grupos de cinco años. Algunos y algunas venían disfrazados: trajes de bruja, caras pintarrajeadas.

Y me viene a la cabeza Lucía. Una niña pequeña, con ojos oscuros y una cara que no te cansas de mirar: es capaz de reflejar toda la inocencia y la alegría del mundo sin darse cuenta. Me contaba, muy contenta, que después de la clase iría a casa a disfrazarse de bruja, que su abuelo estaba allí y la esperaba mientras picaba champiñones.

Mientras yo estaba sentada en el suelo, rodeada por tres o cuatro pequeñajos más a los que preguntaba qué iban a hacer esa noche, Lucía se sentó entre mis piernas y apoyó en mi su espalda: la reina de la clase. Le pasé el brazo por delante, como un abrazo que protege. Y la niña allí se quedó, conmigo, tranquila y a gusto.

Pero más a gusto estaba yo. Me doy cuenta de que me quedo tranquila cuando veo que puedo proteger a alguien o darle calma.

Aunque no lo vayas a leer nunca, gracias Lucía.
Tanto hablar de fragilidad, he aquí un reflejo de ella:


Amor, amor
que está herido.
Herido de amor huido;
herido,
muerto de amor.
Decid a todos que ha sido
el ruiseñor.

Bisturí de cuatro filos,
garganta rota y olvido.
Cógeme la mano, amor,
que vengo muy mal herido,
herido de amor huido,
¡herido!,
¡muerto de amor!


F. G. Lorca - "Herido de amor"
Anoche: concierto en el Auditorio. Tocaban el Requiem de Mozart, y aunque hubiera hecho una traqueotomía al tenor y a alguno/a más, la carne de gallina y alguna lagrimilla no faltaron.

Después: visita a una fiesta de Halloween (aunque a mí el invento americano este...) en casa de un chico muy majete. Rato agradable y de vuelta.

No podía con mi alma. El primer tramo no conduje yo; pero el segundo, una vez sola, sí. Y no me gustó ver borroso el velocímetro. El sueño cada vez me da más miedo, pero no sé por qué soy tan cafre de pensar que mi cuerpo y mente aguantan más de lo que en realidad pueden.

Al llegar, la reprimenda (merecida) al enterarse quien me esperaba despierto, y esta mañana amenaza de tollinas por lo mismo, de parte de otra persona.

Preocupación. Pasan los días, y cualquiera de ellos puede ser el último. Esa idea me ronda la cabeza demasiado a menudo últimamente; debe ser que aún estoy "frágil" (=tonta), y me da miedo. Cuando aparece me doy cuenta de la necesidad de aprovechar mejor el tiempo con la gente que me importa. Algunos no están "presentes" en mi vida y me da pena; otros sí, pero siento que necesito estar más con ellos. Como si tuviera prisa.

Escribo esto y también me da miedo. Soy supersticiosa y la palabra "premonición" no me gusta.

Voy a escuchar música, a ver si se queda vacía mi cabeza. La "lacrimosa", para llorar por algo.

10.30.2006

De vez en cuando el silencio consigue rodearte e invadirte. Te sientes tranquila y lo suficientemente fuerte como para asomarte a una página que sólo te has atrevido a mirar una vez en casi un año (tanto daño puede hacerte). Tecleas el apodo y das al intro. Aparece, y comienzas a leer el resumen de varios meses en apenas tres minutos. Con esos pocos datos intentas saber cómo está alguien que fue la persona más importante (a pesar de que salieran tantas cosas mal), por si descubres que es el momento de hacer una llamada y reencontrar algo grande y bonito.

Pero alguna de las frases que leo me dice que no es así. Alguna frase y alguna sensación que aparece por aquí dentro, como la pena. Y ahora no puedo dar explicaciones. Así que habrá que seguir esperando, aunque no sé si es lo adecuado.

Mientras, me refugio en mis realidades y sueños presentes.

10.28.2006


Es fantástico sentir tu sabor en mi boca aún un rato después de haber tenido que irme.

10.27.2006

No sé por qué, se me viene a la cabeza que ser una persona poderosa, rica o conocida por muchos debe estar unido a la soledad.

Inmediatamente después, relaciono el anonimato con una tranquilidad cálida en compañía de aquellos que te quieren. Y a los que tú de verdad quieres.

Me parece que está claro por qué hace tiempo aparqué gran parte de mi ambición.

10.26.2006


Se acerca un nuevo fin de semana.
Y, aunque haya nubarrones, el sol no deja de estar ahí...

10.25.2006

Pim, pim, pim... remontando...

Cuando sientes pánico y angustia, cuando te descubres débil sin saber qué hacer para cambiarlo, parece que el tiempo avanza demasiado despacio. Intuyes que es algo pasajero, pero mientras estás ahí "abajo" el malestar se hace eterno, y sólo encuentras un respiro en brazos amados.

Al cabo de los días (de alguna que otra charla, de algún complejo vitamínico y de paciencia), y aunque queden coletazos de la tormenta, al sentirte mejor descubres que los días son más llevaderos, entiendes que las ausencias no tienen por qué ser para siempre. Aunque ahí es donde entra en juego parte de la paciencia.

Poco a poco, voy cogiendo fuerza y seguridad. En mí, en ti. No en un "final" feliz, sino en un "mientras tanto" aún mejor: en nosotros.

10.22.2006


E
T
R
E
U
L A N I F E L I Z
R
A
G
I
L


Lo que necesito: sentirte "cerca".
Después de una semana un tanto agotadora emocionalmente hablando, y aunque el mar no se haya quedado del todo en calma, hoy me da por pensar (un ratito nada más) y resumo:

aunque sienta miedo y a veces esté perdida por no saber qué es lo que tengo entre las manos (¿cómo es de frágil, cómo lo estoy cuidando? ¿lo asustaré? ¿lo ahogaré? ¿volará?); a pesar de esta inseguridad que me da el no conocer aún lo que quiero tanto como yo quisiera; aunque sienta que no es suficiente y me impaciente queriendo más de tanto bueno; aunque no entienda muchos porqués...

... prefiero sorprenderme así de vulnerable por tener la suerte de vivirte.

10.19.2006

No recordaba que la distancia y el silencio dolieran tanto. Estos días llueve y a mí me cuesta arrancar. Pongo música cuando estoy a solas o "duermo", y mi habitación comienza a encharcarse. Es una manera de salir de este temor, de esta incredulidad.

¿Dónde me dejé la armadura?

10.17.2006

Cuando te dan un dibujo con un garabato y te dicen "es un corazón porque queda bonito y porque te quiero mucho", y sólo llevan una o dos clases contigo.

Cuando te sientas en el suelo a pasar lista y se pelean por ponerse a tu lado.

Cuando abren la puerta un poquito y te dicen "holaaa..." con una sonrisa.

Cuando te ven en el pasillo o en el patio y gritan "¡Hola Patriiiii!"

Cuando intentas moverte por la clase y tienes a alguno de ellos abrazado a tu cintura sin querer irse de ahí. Cuando te piden que les cojas y se ríen tan a gusto en tus brazos.

Cuando alguno llora por algo, le consuelas y al poco está sonriendo de nuevo.

Cuando una madre te da la enhorabuena por hacer que su hijo pase de ir llorando a no dejar de preguntar cuándo es la siguiente claes de música porque se lo pasa "fenomenal".

Cuando pasan del miedo a revolcarse por el suelo entre risas.

Cuando miras a una niña, la sonríes y te devuelve la sonrisa con la boca y la mirada.


Son niños. No me conocen. Y, sin embargo, deciden confiar en mí y darme un cariño que me asombra.

Necesito creer que es porque ven "algo" en mí que les hace confiar y querer. Sin reservas. Sin tantas dudas.
Days still go on and on. And I still wonder if every piece of happiness I steal to life will be asked to me in death. It makes no sense at all...

But right now, despite of the future, despite of worries and misunderstandings, the only thing that makes me feel home is still here, by my side. And, day by day, more and more inside.

That's why I smile.

10.15.2006

Uno, dos, tres, diez... Cuenta bajito y despacio antes de hablar. Sosiega la sangre y despeja la cabeza. Pides claridad y, para eso, es mejor preguntar antes que lanzar un torrente de "no entiendo nada". Pero, por favor, si hay dudas de por medio, agobios, o simplemente algo no apetece, prefiero que me lo digan antes que notar incomodidad y no saber por qué.

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Es casi de noche. Me asomo a la ventana buscando el aire que me falta dentro de la habitación. Ya va refrescando, a pesar de los días de sol. El invierno se deja respirar, y su olor frío es un alivio para mí: entra en los pulmones, golpea la cara y retiene lágrimas que no quiero que salgan. Si son por tonterías, no. Ya veremos más adelante cuánto de tontería tienen.

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> Fin de la neura <

10.13.2006

Last night I dreamt
That somebody loved me
No hope, no harm
Just another false alarm

Last night I felt
Real arms around me
No hope, no harm
Just another false alarm

So, tell me how long
Before the last one ?
And tell me how long
Before the right one ?

The story is old - I know
But it goes on
The story is old - I know
But it goes on

Oh, goes on
And on
Oh, goes on
And on



Demasiado abajo para quien no merece estar ahí. Demasiado frío para quien merece más calidez que el escondite que proporciona un edredón. Alguien que merece sólo cosas buenas debe tener la fuerza suficiente para hacer algo más que levantarse y mantenerse. Porque cuando alguien es así, es porque ha demostrado que puede hacer mucho más. Por sí mismo, no sólo por los demás.

Dejando interpretaciones a un lado, respetando el silencio: no dejes de ser quien eres, pero tampoco tengas miedo de querer llegar donde deseas.


Good times for a change
See, the luck Ive had
Can make a good man
Turn bad

So please please please
Let me, let me, let me
Let me get what I want
This time

Havent had a dream in a long time
See, the life Ive had
Can make a good man bad

So for once in my life
Let me get what I want
Lord knows, it would be the first time
Lord knows, it would be the first time