Apariencias.
Es lo que viene a mi cabeza durante el día de hoy.
La gente que vive esclava de una apariencia: la de una vida feliz, completa, realizada acorde a lo que la sociedad espera para cada edad y estatus social.
Inmediatamente, a "apariencias" le siguen "cobardía" y "resignación".
Son ya unos pocos los casos más o menos cercanos que conozco, esos en los que la apariencia tiene algún que otro resquicio descuidado, sin controlar, por el que se escapa un hilito fino del miedo que se lleva dentro. Ese miedo que nos hace pensar si nos habremos equivocado tomando las decisiones pasadas; si el futuro al que nos vemos arrojados es el que realmente queremos; si la huida hacia delante que en su momento pareció la luz al final del túnel no fue sino bombilla que termina quemando a la polilla en cuestión.
El miedo mal encauzado.
Porque el miedo siempre existe. Pero otra cosa es ser cobarde.
Y miro a mi alrededor, en mi pasado y mi presente, y veo muchos cobardes que, inevitablemente, serán polillas, por mucho que aparenten. Entonces vuelvo la vista hacia mi apariencia, y veo que, aunque aún quedan dudas y miedos, en la mayoría de situaciones la cobardía no ganó la partida.
Esta apariencia de "soledad" que parece inquietar a los que hablan de arroz pasado es la que me hace suspirar de alivio: algunas tormentas me salvaron de la trampa.
7.06.2014
So the silence may remain
I've stayed so quiet,
so calmed,
so true to my being away
from all the part of you that disgusts me
and blinds the rest of you being a friend.
So this might find a way
just to let me see again
the clarity
of that commitment
one day we both signed without ink or liquor
but with an ocean whole.
So, although this can set a fade out,
I must stay real,
as I am not the owner of any fate
but I only own my own honesty.
I've stayed so quiet,
so calmed,
so true to my being away
from all the part of you that disgusts me
and blinds the rest of you being a friend.
So this might find a way
just to let me see again
the clarity
of that commitment
one day we both signed without ink or liquor
but with an ocean whole.
So, although this can set a fade out,
I must stay real,
as I am not the owner of any fate
but I only own my own honesty.
6.29.2014
I had a cure, for your disease
but you threw it away
and you made it clear I was not welcome on these seas
and you threw it away
So I sailed and I sailed for so long
my hair grew long and my heart grew cold
I face certain death without you near
And I felt the storm and swam until the skies were clear
and I found a home along this crooked road
And all of this would have been
all of this could have been yours
All of this should have been
all of this could have been yours
Black clouds roll, right over red doors
as the waves were high
so was i
and the moon never looked so angry
as when your walls came crumbling down.
It was so beautiful
It was so peaceful
All the destruction, it was quiet
All of this would have been
all of this could have been yours
All that you love, will be carried away
oh all that you love, will be carried away
All of my pain, that you put on my name
all of my doubt, and all of my shame
All of my guilt, my denial and fear
all of my hatred and all of my tears
All of the time that I couldnt go home
all of the times that I froze all alone
All of the sadness all of the lies
all of the shadows that blackened my eyes
All of the servants, who cheated, who stole
all of the colors from the depths of my soul
All of the wounded, that you left for dead
now creep in the corner, they're all in my head
All of the dreams that you made nightmares
all of the silence, deafening stares
All of the ships who can't carry loads
you wrecked in anger, along distant shores
All of this would have been
all of this could have been yours
All of this should have been
all of this could have been yours.
6.28.2014
Es difícil entender a la gente. Pasa el tiempo; aumenta el número de personas que entran y salen de tu vida; las vivencias con ellas, más o menos intensas; las alegrías, las pérdidas, las decepciones.
En general, domina la cobardía. La necesidad de sentirse perdonado aun sabiendo que se va a hacer (o se ha hecho) algún mal. Un egocentrismo sin medida en algunos casos, o de buenas proporciones en otros, que hacen dar por supuesto que los demás le querrán a uno bien, sea cual sea el daño causado.
Hay personas que, a pesar de los errores inevitables, de los malos entendidos, de las pasiones, pueden perdurar años y años en la vida de uno.
Hay personas que podrían haber seguido de esa manera, de no haber sido por la influencia de los egoístas.
¿Las consecuencias? Pérdida, incomprensión, daño, decepción, tristeza.
Reflexión, asunción, enfriamiento.
Recuerdo y añoranza para unos.
Destierro para otros.
Te recuerdo con tus ojos verdes, tu pelo moreno, rizado, tu sonrisa tímida y preciosa, a juego con esa risa que sorprende. Tu cara fina, dulce y bonita, de nariz y labios afilados. Tu cuerpo cubierto más de la cuenta, por una vergüenza sin motivo. Tu delgadez que en nada iba a juego con tu persona: tu espíritu, tu mente. Te recuerdo abrazándome y llorando en silencio. Recuerdo lo que te quería.
Recuerdo que, sin motivo aparente, saliste de mi vida.
Intuyo la causa. Intuyo mentiras.
Pasan los años y ya duele menos. Pero no puedo perdonar el motivo por el que alguien como tú me dejara tan vacía.
Ojalá volvieras. En esta supuesta frialdad mía, te sigo queriendo.
En general, domina la cobardía. La necesidad de sentirse perdonado aun sabiendo que se va a hacer (o se ha hecho) algún mal. Un egocentrismo sin medida en algunos casos, o de buenas proporciones en otros, que hacen dar por supuesto que los demás le querrán a uno bien, sea cual sea el daño causado.
Hay personas que, a pesar de los errores inevitables, de los malos entendidos, de las pasiones, pueden perdurar años y años en la vida de uno.
Hay personas que podrían haber seguido de esa manera, de no haber sido por la influencia de los egoístas.
¿Las consecuencias? Pérdida, incomprensión, daño, decepción, tristeza.
Reflexión, asunción, enfriamiento.
Recuerdo y añoranza para unos.
Destierro para otros.
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Te recuerdo con tus ojos verdes, tu pelo moreno, rizado, tu sonrisa tímida y preciosa, a juego con esa risa que sorprende. Tu cara fina, dulce y bonita, de nariz y labios afilados. Tu cuerpo cubierto más de la cuenta, por una vergüenza sin motivo. Tu delgadez que en nada iba a juego con tu persona: tu espíritu, tu mente. Te recuerdo abrazándome y llorando en silencio. Recuerdo lo que te quería.
Recuerdo que, sin motivo aparente, saliste de mi vida.
Intuyo la causa. Intuyo mentiras.
Pasan los años y ya duele menos. Pero no puedo perdonar el motivo por el que alguien como tú me dejara tan vacía.
Ojalá volvieras. En esta supuesta frialdad mía, te sigo queriendo.
6.26.2014
Shhh... No digas nada.
Calla.
Si vienes, que sea en silencio.
Que no lo sepa el viento
ni el calor o frío de la calle.
No quiero verte llegar,
ni irte;
no quiero olerte
y sospechar que te escondo
en una imagen desvaída y perfumada,
de esas que se pierden en cajones de muebles viejos.
Si vienes, que no lo sepa el suelo
por el que avances hasta mi casa
en un camino ficticio,
que no quiero pensar alto,
suponer recuperar tu abrazo,
y después aullar a la luna
sin aullidos.
Si vienes, que sea en silencio
y por la espalda,
como una mala puñalada inesperada,
que siquiera dé tiempo a maldecirte
y así me ahorres
la angustia de la espera.
Calla.
Si vienes, que sea en silencio.
Que no lo sepa el viento
ni el calor o frío de la calle.
No quiero verte llegar,
ni irte;
no quiero olerte
y sospechar que te escondo
en una imagen desvaída y perfumada,
de esas que se pierden en cajones de muebles viejos.
Si vienes, que no lo sepa el suelo
por el que avances hasta mi casa
en un camino ficticio,
que no quiero pensar alto,
suponer recuperar tu abrazo,
y después aullar a la luna
sin aullidos.
Si vienes, que sea en silencio
y por la espalda,
como una mala puñalada inesperada,
que siquiera dé tiempo a maldecirte
y así me ahorres
la angustia de la espera.
6.25.2014
"Te echo de menos, le digo al aire..."
Letra tras letra, voy extirpando como puedo lo que siento. A veces malo, a veces no. Torpe o acertado. Pocas veces imaginario: siempre hay alguna razón que me lleva a pulsar las teclas o mirar un papel en blanco, aunque luego el dibujo sea extraño.
Estas últimas semanas han venido como un bofetón tras otro, inesperados todos. Creía haber encontrado en la apnea un reto físico y mental, y debo suspenderlo. Creía haber visto en el trabajo una posible vía interesante, pero se ha truncado. Y lo más importante: creía haber encontrado a alguien en quien confiar, a quien conocer y a quien querer, con sus cosas "buenas" y "malas". Alguien a quien por fin le dejaba verme, que yo pensaba que me veía. Pero se ha desvanecido.
No lo entiendo.
La sensación es como si algo por dentro te pinchara, pero envuelto en papel; de tal forma que sólo sientes el golpeteo continuo de esa amenaza, una y otra vez, incansable, manteniendo la herida, pero nunca tan grande como para dejarte sin respirar. A veces, sólo a veces, se cae el papel. Y el corte es tan intenso que tienes que encogerte, apretarte el estómago y sacar el dolor una lágrima detrás de otra, mientras procuras recordar cómo coger aire.
Es duro querer a alguien. Que te insinúe que te quiere. Y que desaparezca.
Supongo que prácticamente todos hemos pasado por ello, pero cada vez que pasa duele como si fuera la primera vez.
A veces, me rodea un dulce aroma a coco. Cierro los ojos, respiro hondo, te percibo en mi boca; pienso que quizá algún día te des cuenta, que ese día no sea tarde.
Y de repente noto algo por dentro, clavado entre papel.
6.22.2014
Al final, la luz se fue entre los prunos. Esos árboles rojos que tanto te gustaban y de los que no sabías su nombre. Igual que se fue, como paso inevitable, la belleza de la rosa que te envié, y respondió a mi foto tu foto de una rosa marchita.
Se marchitaron las rosas, la luz se fue, y la noche vino sola, para sentarse a mi lado sin decirme nada.
Me preguntaba mi cardiólogo hace unos días cómo me encontraba. "Bien", le decía yo. "¿Bien o muy bien?".
Bien.
Continuaba la charla, agradable; me contaba cómo el amor "ataca" directamente a la parte más animal de nuestro cerebro, la que graba con más fuerza y genera esas sensaciones que son tan difíciles de contener, tanto las buenas como las malas.
Yo debo de ser muy animal.
Bien.
Continuaba la charla, agradable; me contaba cómo el amor "ataca" directamente a la parte más animal de nuestro cerebro, la que graba con más fuerza y genera esas sensaciones que son tan difíciles de contener, tanto las buenas como las malas.
Yo debo de ser muy animal.
6.20.2014
Mastico. Trago
Cuesta.
Has pintado una nueva huida en mí.
Bebo. Trago.
Cuesta.
Efectivamente, te iba queriendo como yo pensaba. Y como no pensaba.
Respiro.
Cuesta.
Desaparecer de la vida de quien quieres es de cobardes. O eso dicen. Yo no te entiendo, respeto tu desbandada sin comprenderla. Mientras, este corazón al que han prohibido dejar de respirar pincha y me recuerda que, una vez más, he bajado la muralla y te has ido sin siquiera darte cuenta de que estaba ante ti el camino que buscabas hacia mí.
Volveremos a hablarnos, supongo. O eso dices. Todo se ha quedado congelado, como en una foto de esas que no llegamos a hacernos. Como si no hubiera existido. Como si esto fuera una patada en las costillas dada por una bota inventada. ¿Volveremos a hablarnos? La certeza de un "game over" me dice que sí, temiendo que sea para nada.
Un abrazo tuyo limpiaría de golpe este cansancio que aplasta.
No lloro.
Cuesta.
Cuesta.
Has pintado una nueva huida en mí.
Bebo. Trago.
Cuesta.
Efectivamente, te iba queriendo como yo pensaba. Y como no pensaba.
Respiro.
Cuesta.
Desaparecer de la vida de quien quieres es de cobardes. O eso dicen. Yo no te entiendo, respeto tu desbandada sin comprenderla. Mientras, este corazón al que han prohibido dejar de respirar pincha y me recuerda que, una vez más, he bajado la muralla y te has ido sin siquiera darte cuenta de que estaba ante ti el camino que buscabas hacia mí.
Volveremos a hablarnos, supongo. O eso dices. Todo se ha quedado congelado, como en una foto de esas que no llegamos a hacernos. Como si no hubiera existido. Como si esto fuera una patada en las costillas dada por una bota inventada. ¿Volveremos a hablarnos? La certeza de un "game over" me dice que sí, temiendo que sea para nada.
Un abrazo tuyo limpiaría de golpe este cansancio que aplasta.
No lloro.
Cuesta.
4.23.2014
Me asusta saber lo mucho que puedo quererte. Así, sin más. Y que no haya motivo, salvo esta sensación de caricia por dentro cuando veo tus lilas y pienso que eso es lo que se esconde detrás de Carabanchel y unas cuantas lágrimas de rabia.
Me da miedo querer. Y por eso no quiero. No me enamoro, o eso creo. La libertad sigue pintando estelas en mares que pienso que son reales. Y lo serán hasta que llegue el cambio: entonces pariré celos o indiferencia.
Me quedo quieta.
Me asusto porque siento y dejo de sentir.
Ahora mismo sólo pienso en mañana besar tu cintura.
Me da miedo querer. Y por eso no quiero. No me enamoro, o eso creo. La libertad sigue pintando estelas en mares que pienso que son reales. Y lo serán hasta que llegue el cambio: entonces pariré celos o indiferencia.
Me quedo quieta.
Me asusto porque siento y dejo de sentir.
Ahora mismo sólo pienso en mañana besar tu cintura.
3.25.2014
Sé que no te puedo escribir un mensaje y pedirte que vengas a mi casa. No estás en el momento oportuno. Puede que fuese eso algo bueno para ti, responder a una llamada, quizá sólo para compartir silencio y un abrazo. No sería necesario nada más. Pero no me atrevo; por no molestarte, por no equivocarme.
Recuerdo tu cara entre mis piernas, tu expresión de inocencia, tu cara de niño bueno mientras no te portabas precisamente bien. Me dio la risa y me generaste mucha ternura; no conocía esa expresión tuya. El sexo rompió una barrera que mi timidez era incapaz de derribar, un día tras otro. Lo más probable era que en cuanto salieras de casa esa barrera volviera a reconstruirse, como los inmensos zarzales del cuento, y yo volvería a quedar a ciegas, entre niebla, sin saber qué piensas, qué sientes. O qué deseas.
¿Volverá a haber otra ocasión en la que se disipe la niebla?
Recuerdo tu cara entre mis piernas, tu expresión de inocencia, tu cara de niño bueno mientras no te portabas precisamente bien. Me dio la risa y me generaste mucha ternura; no conocía esa expresión tuya. El sexo rompió una barrera que mi timidez era incapaz de derribar, un día tras otro. Lo más probable era que en cuanto salieras de casa esa barrera volviera a reconstruirse, como los inmensos zarzales del cuento, y yo volvería a quedar a ciegas, entre niebla, sin saber qué piensas, qué sientes. O qué deseas.
¿Volverá a haber otra ocasión en la que se disipe la niebla?
3.17.2014
A.: como vas?
Enviado a la(s) 16:55 del lunes
yo: a ratos un poco a tope... qué tal tú?
A. no ha recibido tu chat.
yo: esto no funcioooona....
A. no ha recibido tu chat.
yo: ahora podría decirte cosas muy feas, y no te enterarías... O podría decirte cosas muy bonitas y tampoco te enterarías...
A. no ha recibido tu chat.
yo: el caso es que podría contarte la historia más increíble del mundo, o abrir mi mente a ti como a nadie antes, y tú seguirías sin saberlo
A. no ha recibido tu chat.
yo: así que me quedo con un momento que te robé ayer: una mirada y una caricia con la punta de la nariz.
A. no ha recibido tu chat.
yo: Si hubiera tenido que escribir lo que se grabó en ese preciso momento, habría salido el sol. No habría suficientes ventanas cerradas en el mundo para taparlo.
A. no ha recibido tu chat.
yo: Aquí cuenta sólo lo que siento. Sólo lo que sientes. Sólo lo que intuyo. Lo que intuyes. En un instante concreto.
Y cuando eso termina, sigue la vida, sin más compromisos. Sólo que con una nueva línea dando color en la pared interior de mi cráneo. Una línea que has trazado tú y me hace sonreír.
A. no ha recibido tu chat.
Enviado a la(s) 16:55 del lunes
yo: a ratos un poco a tope... qué tal tú?
A. no ha recibido tu chat.
yo: esto no funcioooona....
A. no ha recibido tu chat.
yo: ahora podría decirte cosas muy feas, y no te enterarías... O podría decirte cosas muy bonitas y tampoco te enterarías...
A. no ha recibido tu chat.
yo: el caso es que podría contarte la historia más increíble del mundo, o abrir mi mente a ti como a nadie antes, y tú seguirías sin saberlo
A. no ha recibido tu chat.
yo: así que me quedo con un momento que te robé ayer: una mirada y una caricia con la punta de la nariz.
A. no ha recibido tu chat.
yo: Si hubiera tenido que escribir lo que se grabó en ese preciso momento, habría salido el sol. No habría suficientes ventanas cerradas en el mundo para taparlo.
A. no ha recibido tu chat.
yo: Aquí cuenta sólo lo que siento. Sólo lo que sientes. Sólo lo que intuyo. Lo que intuyes. En un instante concreto.
Y cuando eso termina, sigue la vida, sin más compromisos. Sólo que con una nueva línea dando color en la pared interior de mi cráneo. Una línea que has trazado tú y me hace sonreír.
A. no ha recibido tu chat.
7.25.2010
|-*
"Me hubiese acercado estando tú de espaldas, te hubiese rodeado la cintura con las manos y mientras te dabas la vuelta el asterisco hubiese bajado desde los labios muy suavemente, rodeando el perfil de la mandíbula hasta quedarse instalado en el cuello, como una gota de agua que se hubiese escapado al beber agua de una fuente; lentamente y sin prisa, como se hacen las cosas que merecen la pena"
Este el viaje de un pequeño asterisco por mi cuello; mantiene viva la realidad que deseo, mientras cierro los ojos a esta realidad.
Este el viaje de un pequeño asterisco por mi cuello; mantiene viva la realidad que deseo, mientras cierro los ojos a esta realidad.
7.20.2010
7.01.2010
6.09.2010
"Holding on is harder than it seems when you're reaching for so much more;
seems so much easy to just give in..."
¿Siguiente fase? De la impotencia, angustia y rechazo a lo ocurrido se da paso a una pena sorda. No se va, está dentro del pecho permanentemente. Y lo cierto es que agota. De cuando en cuando me asaltan recuerdos, planes nunca madurados, o imágenes como en una película antigua, agudizando el dolor.
Tiene que pasar; que es cuestión de tiempo, dicen. Un proceso "normal". Un duelo por la pérdida.
Y me pregunto cómo es posible traspasar sensaciones agónicas con la sangre fría de saber que, una vez que muera, este amor no volverá a existir.
6.07.2010
Un mensaje que llega al móvil, a horas intempestivas, diciendo "te echo de menos".
Aparecer de repente en el umbral de mi puerta, por sorpresa, sólo por querer dar un abrazo profundo, fuerte y prolongado.
Una visita rápida al trabajo, para dar un beso y una sonrisa.
Dar un paseo, recoger una flor y que sea el regalo más impresionante del mundo.
La espontaneidad nacida del amor. La cercanía.
Para mí es necesario.
Es vida.
6.02.2010
Hace unos minutos he visto en la televisión una noticia en la que hablaban de implantes cocleares para sordos, con determinada subvención. Era una buena noticia; han mostrado el momento en que un bebé escuchaba por primera vez la voz de su madre, hablándole con todo el cariño del mundo. La expresión en la cara del niño, la sonrisa de asombro que ha asomado a su rostro ha sido lo más bonito que he visto en mucho tiempo.
Nunca antes se me habían saltado las lágrimas por una emoción como la que me ha hecho sentir esa sonrisa.
Será la edad.
Nunca antes se me habían saltado las lágrimas por una emoción como la que me ha hecho sentir esa sonrisa.
Será la edad.
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