11.12.2007



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Algo, de repente, se rompió. En sólo un momento quedó claro que lo realmente importante era beberse un segundo tras otro, hacer cada instante tan intenso que doliera la vida. Sin remordimientos. Sin culpa ni miedo a volar.

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Apenas había luz en el cuarto. La tarde iba muriendo irremisiblemente, aunque sin prisa, sin dolor. Ella se paseaba desnuda, tranquila, prendiendo una vela en cada esquina del suelo, que crujía al paso de su peso ligero. El aire, templado, olía a madera de árbol joven. En el centro de la habitación había una cama, y en ella, un hombre joven, atado, con los ojos vendados, esperaba.

Privado de movimiento y de luz, las sensaciones se intensifican. Cada poro de piel está alerta esperando un estímulo. De repente, un dolor pequeño, intenso, caliente, cae en círculo bajo su garganta: una gota de cera. Respira hondo, más rápido de lo habitual. Es algo que no esperaba. Acto seguido, cuatro gotas de agua helada golpean su pezón izquierdo, indefenso. Un contraste diminuto y brutal que pone al límite la tensión de su piel. Abre la boca involuntariamente, dejando escapar un gemido.

Ahora un consuelo: dos labios suaves le reconfortan con calor húmedo, besando y lamiendo despacio la zona herida por el agua. No poder moverse es ahora más castigo que antes, pero al menos sonríe. Sólo es consciente de esa caricia que le regala una boca que no ve, que succiona cada vez con más intensidad. De repente, la yema de un dedo: apenas le roza la piel, acariciando desde la cadera, subiendo hacia el pecho, hasta el cuello. Como si fueran plumas, se unen en la caricia el resto de los dedos. Y a esta sensación liviana, a la humedad que ataca intensa sobre el corazón, se une todo un cuerpo. Ella se pega a él, le regala todo el calor y la humedad que desprende. Se desliza. Él sigue sin ver nada, pero es consciente de todo el cuerpo de ella, que ahora le acaricia apenas con el pelo, haciéndolo bailar despacio sobre su pecho. Su boca abandona el pezón, que queda erizado por el repentino frío, y comienza a descender, poco a poco, por el vientre. La lengua se entretiene en el ombligo, afilada, ahondando en él, despertando en su interior descargas que no había sentido antes. La excitación va creciendo más y más. Ella sonríe; él lo nota, por los labios pegados a su piel. Los besos siguen bajando hasta que llegan a la dura suavidad de su sexo. Una mano pequeña, desde abajo, le cobija, apretando con cuidado. La lengua teje un traje húmedo, con calma. Va lamiendo al principio sólo con la punta, desde la base, en espiral, hasta llegar a la cima. Es difícil aguantar atado así, pero no hay más opción...

La mano aprieta, suavemente, mientras la lengua continúa explorando. Ahora extiende en círculos, el líquido que sale de él, apretando, entrando ligeramente. Los labios le aprietan mientras pequeños toques con la punta de la lengua le hacen levantar la cadera a impulsos. En uno de ellos, ella le abraza con la boca, profunda, cálida y húmeda. Él deja escapar el aire y la voz, sin darse cuenta. Se mueve dentro de ella, que aprieta, sube, desciende, lame...

Cuanto más le posee, más desea él poseerla. Ella le abandona por un momento, le observa: la respiración agitada, la boca entreabierta, la cadera impulsándose hacia ella, su erección dura y brillante...

Él no ve, sólo siente. Necesita volcarse, está perdido. Y de repente, por sorpresa, siente que la penetra hasta el fondo. Da un grito largo, de placer prolongado e inesperado. Comienza a moverse con energía, a pesar de sus ataduras, mientras ella se acopla a sus movimientos, más rápido, más profundo, más fuerte...

... hasta que en un último abrazo se vuelcan el uno en el otro. Y así quedan, relajados y ausentes en el tiempo.

11.08.2007

Jojojojo...

10.30.2007

Casi sin darme cuenta. De puntillas. Sin hacer apenas ruido. Te descubro otra vez, para entender que eres tú el que me llena.

(P. Neruda)


10.24.2007

Tranquilidad.
Contacto.
Cotidianidad.
Hablar.
Reir.
Bromear.
Seducir.
Cantar.
Complicidad.
Buscar "la" mirada.
Encontrarla.
Puntos en común.
Diferencias que estimulen.
Cercanía.
Excitación.
Una mano.
Un abrazo.
Un impulso.
Fantasía.
Protección.

Qué necesito.

10.23.2007




Octubre

10.22.2007



Hacia la luna, que nos aleje el alma de arena tinta en sangre.
Hacia la luna,
por un rayito claro.
Hacia la luna, despacio, para no caernos dentro de este mar que engaña,
de este mar turbio,
mentiroso y amargo.

10.20.2007

Leo, como cada fin de semana desde hace ya bastante tiempo, "El Cultiberio", apartado del periódico digital "El Confidencial". Y hoy Inci escribe esto:


"Lo siguiente que pasa es que el propio maestro Antón nos habla, breve pero intensísimamente, de qué es para él la música, la inspiración, el arte. A mí me llegó al alma cuando dijo qué le empujaba, qué le impelía, le forzaba casi, a escribir: “La belleza”, sonrió, con una sonrisa azul de esas suyas, inocente y translúcida, como si eso fuese una explicación. ¡Y lo es! ¡Vaya si lo es! Pero es una explicación que no entiende todo el mundo. Sólo habrá atrapado su perfecto significado quien haya logrado eso mismo alguna vez. Quien haya creado algo, sea lo que sea, por el puro delirio (casi una obligación, cuando uno se ve atrapado en ese cepo) de echar a volar algo hermoso, sabiendo que sin duda volará lejos y para siempre. Un acróstico de amor perdido en el índice de un libro o un soneto perfecto disimulado en una carta. Una deliciosa filigrana en madera que nadie verá jamás, porque está labrada en la cara que ha de quedar oculta cuando el mueble sea empotrado. Corregir en el ordenador toda una fuente tipográfica para incluir la indicación “fr” en una partitura en la que cualquier editor de música hubiese puesto, sin duda, “ft” (forte). Yo saqué fotos de las diminutas gaviotas que, con un pincel de un solo pelo, pintó hace dos siglos, en los interminables muros del Gran Palacio de Bangkok, un tipo al que sin duda pagaban por retratar allí las glorias de la dinastía, no por entretenerse en inventar pajaritos. Pero dejó en sitios inalcanzables lo más hermoso de su alma y de su arte. Esa es la belleza perfecta y absurda (la más apasionante de las bellezas) que lleva inflamando al maestro Antón desde hace más de medio siglo."


La belleza. Sin más motivos. EL motivo. ¿Por qué buscar más si ahí es donde se encuentra la calma?

10.16.2007

A veces encuentras detalles que te hacen oscilar entre la desesperación y las ganas. Desesperación por no encontrar la manera de encaminar tu vida hacia algo tan hermoso como estas imágenes; ganas (todas las del mundo) por seguir buscándolo.

Se admiten sugerencias. ¡Por favor!

Disfrutadlo.


10.10.2007

Esta noche necesito gritar y salir corriendo. Hasta que vuelva a creer en algo eterno.





I'm staring at a broken door,
There's nothing left here anymore.
My room is cold,
It's making me insane.

I've been waiting here so long,
Another moment seems to 've come,
I see the dark clouds coming up again.

Running through the monsoon,
Beyond the world,
To the end of time,
Where the rain won't hurt

Fighting the storm,
Into the blue,
And when I lose myself I think of you,
Together we'll be running somewhere new…

Through the monsoon.
Just me and you.

A half moon's fading from my sight,
I see your vision in its light.
But now it's gone and left me so alone

I know I have to find you now,
Can hear your name, I don't know how.
Why can't we make this darkness feel like home?

[...]


I'm fighting all this power,
Coming in my way
Let it take me straight to you,
I'll be running night and day.

I'll be with you soon…
Just me and you.

We'll be there soon…
So soon.

10.09.2007

Londres huele a patatas fritas.

Allá por donde vayas, huele a comida. Eso a Clara le desespera. La sensación de humedad es constante, en todas las casas donde poses la mirada, en el suelo, en los parques. Todo es húmedo allí (sé que no digo nada nuevo). La impresión que me ha dado es la de ser una ciudad cómoda para vivir, siempre que tengas un sueldo decente. Es activa en el centro y muy tranquila en los barrios de las afueras; hay mucha gente joven y es tremendamente cosmopolita (cosa que me encanta). Y qué decir de los mercadillos (I love Candem!). Una buena ciudad para vivir, sí.

En apenas dos días es complicado verla tranquilo (por no decir imposible), pero es suficiente para que te deje una impresión y captures algunos de sus rincones más típicos (o más escondidos).

Por aquí deslizo alguna de esas fotos...

10.03.2007

Cuando vuela la mente a ras del sueño, a punto de cerrarse los párpados, es como si un loco nos mirara con gesto de cariño antes de partir, y liberase piadoso cadenas de silencio que encierran nuestro corazón.

Qué feliz loco.

Feliz caída.

Feliz sueño.

10.01.2007

En 1934 alguien escribió este tango, "Cambalache". Y cuánta razón tenía el compañero de trabajo que me lo pasó: parece que nada cambia con el tiempo...



Que el mundo fue y será una porquería
ya lo sé...
(¡En el quinientos seis
y en el dos mil también!).
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
valores y dublé...
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos
en un merengue
y en un mismo lodo
todos manoseaos...

¡Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor!...
¡Ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador!
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro
que un gran profesor!
No hay aplazaos
ni escalafón,
los inmorales
nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
¡da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón!...

¡Qué falta de respeto, qué atropello
a la razón!
¡Cualquiera es un señor!
¡Cualquiera es un ladrón!
Mezclao con Stavisky va Don Bosco
y "La Mignón",
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remaches
ves llorar la Biblia
contra un calefón...

¡Siglo veinte, cambalache
problemático y febril!...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil!
¡Dale nomás!
¡Dale que va!
¡Que allá en el horno
nos vamo a encontrar!
¡No pienses más,
sentate a un lao,
que a nadie importa
si naciste honrao!
Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura
o está fuera de la ley...

9.30.2007

A veces surge una noche estupenda cuando ni siquiera tienes un plan. Coger la cámara, meterte en el coche y marcar kilómetros de camino a Madrid. Un atardecer bonito en mi templo (porque es mío y de nadie más :P);






un paseo hasta palacio atravesando los jardines, descubriendo juegos de agua y luces; una llamada a un amigo enfurruñado y conseguir sacarle de casa; una cena improvisada en un restaurante estupendo; un paseo por algunas de mis zonas preferidas de la ciudad (Chueca, Gran Vía, Ópera...); un café de emergencia-total-anti-sueño:
por-dios-no-saques-la-almohada-que-entonces-ya-sí-que-me-pongo-a-roncar-aquí-mismo...





Y sobre todo hablar. Por un momento maravillarse de no estar cohibida y dejar que la conversación fluya, sin pensar "¿y qué puedo yo contar?". Será que ya estamos mayores y se nos olvidan algunos miedos... Hablar y reir hasta tarde en el restaurante. Hablar y reir paseando por Madrid. Hablar y reir, tomando un café acompañado de música tranquila. Y mientras aguardaba a que hiciera efecto, darme cuenta de que a veces, cuando menos te lo esperas, cuando menos lo planeas, aparecen noches perfectas en muy buena compañía.




9.29.2007

Toda esta semana ha sido de trabajo en exceso. En realidad, después de ver el cómputo global de horas trabajadas, ha sido todo el mes. Y lo que te rondaré morena, supongo, tal y donde estoy metida.

He vuelto a adelgazar. La báscula me dice que estoy entre 51 y 52 kilillos. La del camión de donaciones de sangre me dijo "pero hija mía, ¿seguro que pesas más de 50?". Y yo, convencidísima, le dije que sí, claro que sí. A lo tonto, como raro y no duermo mucho (es involuntario), y los nervios tienen montada una buena contra la que intento pelear a base de infusiones de manzanilla y tila (que saben a castañitas cocidas).

A veces emerjo de entre todo este berenjenal que tengo en la cabeza y capto una calma tranquila. En ella todo me da igual, ¿hay algún motivo para no estarlo?


9.23.2007

Esta noche es la "Noche en blanco" en Madrid. Demasiada gente, demasiado follón, mala organización... Demasiadas expectativas y estar demasiado pendiente de cosas que no son lo que a mí realmente me apetecía hacer. Pero bueno, de todo se aprende...

De todos los momentos de la tarde me quedo con esta foto. Al mirar a los niños viendo cómo el Payaso se ponía triste porque la Margarita le decía que no le quería, era imposible no sonreir.

9.19.2007

A veces te enteras de cosas inesperadas y tristes, que no sabes dónde y cómo encajar. Porque no encajan. Es imposible que encajen. La enfermedad no tiene forma de puzzle, y nadie quiere cederle sitio. Por eso ella a veces se sienta en nuestra butaca dando empujones, intentando echarnos.

A veces te enteras de cosas que te dejan en estado de "shock", sin saber reaccionar hasta que te levantas de tu silla de la oficina y te vas al baño deprisa, muy deprisa, a llorar.

Luego te pones en el lugar de esa persona, que intuyes afrontará su enfermedad con fortaleza y alegría (porque siempre han ido implícitas en él), y hasta te avergüenzas de haberte sentido mal al conocer la noticia, como si fuera un egoísmo estúpido e inaceptable. Despiertas (una vez más) para entender que la vida puede cambiar, e incluso acabarse, de un día para otro, y renace el ansia de beber y devorar todo lo que es hermoso de cuanto te rodea. Desaparecen las obligaciones artificiales, los nombres prohibidos, e incluso aquello que en otro momento pudiera parecer ridículo ante mis propios ojos.

Tanto amor y tan poco tiempo...

En ese momento, los muros caen y sólo queda lo importante: una sonrisa abierta, una mirada cómplice, una caricia en la mano... y poder compartirlo.

9.17.2007

Todo el mundo necesita reencontrarse con su pasado en alguno o varios momentos de su vida. Leer poemas. Atreverse con fotografías. Es como volver a poner con todo el amor del mundo los ladrillos que tiempo atrás fueron arrancados al corazón. Cuando ocurre, descubres que durante mucho tiempo los pulmones habían estado oprimidos, apenas quietos, aguantando con el mínimo aire mientras redescubrimos el camino aún no encontrado hacia el futuro. Un camino construido a base de pasados y presentes que serán pasado. Miradas nuevas o traídas desde lejos. El caso es seguir viviendo sabiendo que lo que somos no es más que lo que hemos sido. Y nada menos.



Tossa de Mar

9.16.2007



He abierto una cuenta en flickr donde ir subiendo las fotos que hago. Así que, si gustan, pasen y vean...


Semana Santa 07 - Servidora

9.15.2007

Poco a poco, despacito, voy aprendiendo una nueva lengua. De momento, por mi cuenta. Una de las cosas que hago es escuchar canciones, intentar comprenderlas, y después leer qué dicen. Hoy escuchaba una canción nueva, y me ha gustado entender algo que parece común entre mucha gente, independientemente de del lugar, el idioma y demás cultura que nos pueda caracterizar a cada uno. Podrá parecer una chorrada, pero ha sido reconfortante. No me he sentido sola.


"... sapere convivere è dura già, lo so.
Ma per questo ilcompromesso
è la strada del mio crescere.
E dico si al dialogo
perchè la pace è l'unica vittoria
l'unico gesto in ogni senso
che dà un peso al nostro vivere."


"... saber convivir es duro ahora, lo sé.
Pero por esto el compromiso
es el camino de mi crecimiento.
Y digo sí al diálogo
porque la paz es la única victoria,
el único gesto en todo sentido
que da un peso a nuestro vivir."



No sé si la traducción será del todo correcta, pero el sentido creo que está claro.

9.10.2007

Las seis de la mañana.

Suena el despertador y yo, como un autómata, me incorporo en la cama. Rasco a mi gato, que se pone panza arriba a modo de saludo (un "buenos días" que es más de lo que mucha gente haría por su compañero de cama). Hay veces que ni lavándome la cara me espabilo, que no hay choque con la realidad fría del agua que pueda hacerme aterrizar. Hoy es un día de esos.

Entre artes de vestimenta y desayuno abro la puerta de la calle, de forma casual, para ver qué temperatura hace. Todo está en silencio, un silencio extraño. Al principio no te das cuenta, sólo percibes que hay algo diferente en la mañana. Quizá ese sí haya sido mi primer choque con la realidad de hoy. Vuelvo a entrar a casa, termino de prepararme y, finalmente, salgo. Persiste el mismo silencio. A lo lejos, veo un relámpago en un cielo encapotado cuando aún es de noche. Pero no hay trueno después.

Tampoco hace mucho frío; a pesar de verse alguna estrella, las nubes hacen de velo. Tengo la sensación de que quizá se haya parado el mundo.

Tras unos minutos de coche durante los que mi mente empieza a repasar las primeras recriminaciones del día, llego a la estación de tren. Aparco el coche y me dirijo al andén dos, caminando despacio por esa pasarela infinita. Silencio y agua. Todo huele a agua. Es como si estuviera sentada en una piedra en el Rubioso, como metida en el caudal de un río. Huele a agua de forma invasiva, y eso me hace feliz. De repente me doy cuenta de que el silencio que lo cubre todo es porque hoy no canta ningún pájaro. Deben estar entre asustados y dormidos por la tormenta que se avecina. Todo esto lo pienso mientras en cada respiración robo aire y agua de la más profunda manera que mis pulmones dan para hacerlo. Agua. Aire. Silencio. Tormenta. Y tan feliz porque no exista nada más en ese instante.

No anuncian el tren por megafonía. No suenan las vías mientras éste se aproxima. Simplemente, llega. Abro la puerta, entro, y un olor ácido, a vómito recién limpiado, a lejía en agua sucia, me golpea la cara. Es un olor asqueroso, lo intento expulsar de mi nariz, pero no puedo. No puedo. Invade mi mañana borrando el agua y el silencio. Suena el pitido brutal de las puertas cerrándose. Golpe de realidad: bajo a Madrid.

Nada más sentarme busco lápiz y papel para alejarme del viaje que no quiero. Para escribir que una mañana el agua me despertó acariciándome la cara en silencio.

****************

Sigo en el tren. Estoy a punto de llegar a Chamartín. Llueve. llueve. Llueve. Me voy a empapar de camino a Plaza de Castilla, pero no se me cae la sonrisa de la cara. Llueve. Hoy no me pongo los cascos: quiero escuchar las gotas caer.

Qué hermosa venganza contra una ciudad: llueve.

9.09.2007

Una mañana de domingo.
























Ahora vamos a por la tarde.

9.08.2007


De tarde en tarde se sienta ante el blanco y negro. Obvia los colores que rodean la estancia. Sólo se sienta y mira.

Pasa el dedo por la madera, bajo las teclas. Ahí suelen quedarse atrapadas algunas huellas de dedos, les delata la grasa de las manos que se queda pegada. Nunca ha soportado esas manchas, como si estuvieran profanando una pureza necesaria antes de comenzar a tocar. Pasa el dedo despacio y apretando, limpiando a conciencia. Todo debe quedar negro de nuevo antes de que se haga la luz a través del sonido.

Las teclas. Blanco y negro. Alguna pelusa o mota de polvo se posa, inevitable, mientras domina el silencio. Después sigue el mismo ritual que con la grasa de los dedos: acaricia las teclas una a una en un gesto rápido, casi sin que se note, para dejarlas puras. Superstición quizá: alguna vez echó la culpa de sus fallos a esas molestias que se interponían entre la música y las sensibles yemas de sus dedos. Una excusa como otra cualquiera, menos en su cabeza.

Una vez limpio el piano, se queda mirándolo. Lo acaricia casi con dulzura, pensando algo que quedará olvidado. Al cabo de unos minutos se levanta, sin hacer ruido. Cierra la tapa y, sin haber pulsado una sola nota, se aleja.





9.05.2007


De un momento perdido a otro.

De miles de horas asfaltando el camino que lleve a un sitio que aún no conocemos.

De incertidumbre allá por donde mire.



De grises en medio de colores.



De colores acunando al tembloroso gris.











De ti. De mí.


De una vida silenciosa y vocinglera. Contradictoria. Hermosa.

Del presente.

De cimientos sin tejado para no dejar de ver estrellas.

De agua, nieve, piedras. Una caravana y una finca.

De pensamientos.



Y de una vida bien entendida.

"... porque la vida es sueño,
y los sueños, sueños son."

9.04.2007

Qué calma más extraña. Apoyada en el alféizar de la ventana noto que el aire es aún de verano, ese que preludia las fiestas aquí y allá por todo el país. Sí, aún es verano, aunque no lo parezca a veces. Non so chè posso scrivere ci questa notte, c'est une sensation un peu bizarre, because I'd really like to express myself by words, aunque no sé bien qué decir...

Quizá algo se esté gestando y yo no me dé cuenta.

Preludio. Calma.



9.02.2007

Una excusa










Una coraza

9.01.2007

"De alguna manera algo ha permanecido inconcluso y quieto en nuestras manos. Como un corazón de juguete al que se le estuvieran acabando las pilas. Hemos estado quietos demasiado tiempo, braceando hacia ninguna orilla. Te miraba y me mirabas, y a pesar de temblar como hojas éramos incapaces de vernos. No encontraba lo que tanta falta me hacía, y después de mucho coger aire, decidí dejar de dar aletas.

Algo falló, no sé qué. O quizá no falló, quizá debiera ser así para hoy encontrar... no sé qué debo encontrar. Me encuentro yo, solo, delante de una pantalla, a las tantas de la noche, y no me oriento. Se consumen los cigarros uno tras otro en el cenicero y soy incapaz de levantar los dedos del teclado. Dejo que suene la música sin que una sola palabra coherente se aproxime a mi cerebro, al papel eléctrico de la pantalla. Nada. No hay nada especial en esta noche.

Y el caso es que tampoco tengo ganas de estar contigo. Te pienso, a ratos, pero no deseo volver a tener tu compañía. Creo que ya no me aportabas nada más que una excusa para que no muriera mi fantasía. Cómo no me di cuenta antes, no lo sé. Creo que mi cuerpo ya no podía más y tomó las riendas, a pesar de las protestas de mis sesos a ti adictos. No sé por qué llegué a eso, ni quiero saberlo.

El caso es que esta noche sé que algo quedó inconcluso, pero que se cerró la puerta para terminarlo. Mejor así. Mejor solo que mal acompañado, dicen. Pues quizá yo me quede solo, rodeado de cigarrillos que nunca fumo, a la búsqueda de un poco de fantasía que me ayude a escapar, pero al menos, al menos...

No tengo respuesta. Al menos, nada."

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8.31.2007

When I find myself in times of trouble, mother Mary comes to me,
speaking words of wisdom, let it be.
And in my hour of darkness she is standing right in front of me,
speaking words of wisdom, let it be.

Let it be, let it be, let it be, let it be.
Whisper words of wisdom, let it be.

And when the broken hearted people living in the world agree,
there will be an answer, let it be.
For though they may be parted there is still a chance that they will see,
there will be an answer. let it be.

Let it be, let it be, ...

And when the night is cloudy, there is still a light, that shines on me,
shine until tomorrow, let it be.
I wake up to the sound of music, mother Mary comes to me,
speaking words of wisdom, let it be.

Let it be, let it be, ...



Dejamos pasar noche tras noche, cerrando puertas y apagando velas, cambiando el tiempo mientras no cambiaba la suerte. Caminamos despacio y lejos, de la mano y arañando, haciendo daño y queriendo, peleando por una ilusión llena de vendas y esparadrapo. Nos hundimos lejos el uno dento del otro, haciéndonos dos adicttos que se conocían sin ser capaces de entenderse. Al menos, al cabo del tiempo, y empatando nuestros males, esa sensación me queda.

Hoy me alegro de haber vivido lo que viví. Me alegro de haber decidido hacer lo que hice: la caza de alegrías va dando su fruto en ambos continentes. Ayer di un pequeño paso, que ha tenido una correcta y suave respuesta, perfecta, adecuada. Quizá haya un futuro hermoso, aunque diferente del imaginado hace años. Quizá. No se muere la esperanza, que ahora permanece un poco más tranquila.

Y, en secreto, aún duele la distancia, pero hay que permanecer firme.

Besos a ti también.

8.28.2007


Una mano la sujeta con cuidado, para que no se caiga y se manche, de tan blanca como es. Casi irreal, luminosa, grande. Es necesario velarla para que no haga enloquecer a quien mira. Hipnótica. Pero ella queda ahí, ausente, ajena a tanta hermosura...

Como la luna de agosto.


8.26.2007

Después de unos días de frío y de tormentas, parece que va volviendo el calor. El verano está siendo intenso y rápido, aunque aún quedan algunas semanitas para aprovecharlo bien.

Ahora llega la época de fiestas en los pueblos de Madrid, y también en Madrigal. Fijo que toca acercarse a alguna (hay cosas que no cambian con los años). Con coche nuevo, eso seguro. Fin de semana en Londres, último viaje de buceo de la temporada en mes y medio, planificar incursión a la nieve tabla en ristre, meterse de cabeza en "el nuevo curso", albergar el secreto compartido de ilusiones nuevas y otras retomadas...

Aceleres aparte, todo vuelve a la calma, y eso es de agradecer. ¡Que siga así, y todos bien!

8.23.2007

Una voz, una risa, puede cambiarlo todo.

Lo bueno es reir con ella. Entonces sabes que vas por buen camino, por mucho vértigo que cause.

Keep on walking...

8.22.2007

Shh silencio que sube que baja que pasa sin llamar que inquieta que aterra que luce con poca intensidad que susurra al oído locuras llenas de aire viciado que mira por mis ojos y sólo ve un cajón vacío deseando que lo llenen ¿de historias? ¿de recuerdos? ¿de buenos y malos momentos? de una vida hermosa en potencia extraña al realizarse cristalizando a ratos en ese silencio que persigue de puntillas y no consigue ser acallado por canciones cantadas a gritos desde el alma.

Sólo un momento de silencio, diferente a otros.

Sólo un momento. Hasta que pase. Porque pasa.

Uno solo. De silencio. En soledad.
Y bajo el agua me mira la impresión de distancia, de tiempo que se acerca rodeado de vértigos y pausas. No será nunca tiempo perdido que acabe errante entre mareas...


8.20.2007

Suave, suave...

Se filtra entre los tejidos una sensación cálida que se echaba en falta, tan deseada que casi da miedo respirar o hablar de ella en voz alta. Suave, me acompaña para ir a dormir y para afrontar mañana. Suave, de la manita, cerramos los ojos y seguimos soñando...

Suave, suave...


8.19.2007

Domingo por la mañana, sola en casa. Remoloneando en la cama, mientras noto en las piernas las agujetas por el snow de ayer (¡fiuuuuuuuuu! ¡fiuuuuuuuuu -pum-! ¡fiuuuuuuuuu!). Subo la persiana, abro la ventana y me tiro de nuevo boca abajo sobre las sábanas. De repente, soy capaz de imaginarme una situación parecida en otro lugar:

Una mañana tranquila, con sol, buena temperatura. En casa. En Granada, por ejemplo. Estudiando alguna obrita de piano, sin prisas, sin agobios, sin preocupaciones. Con mi compañero no muy lejos, a sus cosas, también tranquilo. A gusto los dos.

Ha sido una sensación muy agradable, muy positiva. Preciosa. Me da miedo que, por contarla, no vaya a ocurrir. Pero aquí la dejo escrita; tengo ya demasiados miedos en la saca que vencer (no que "intentar vencer").

Mmmm...

8.18.2007

En medio de tanto nubarrón, una idea parece sobresalir y brillar con ganas. Surgía sobre el agua, y a veces el miedo, la duda, la empujaba y hacía una aguadilla (¿ahogadilla?). Hoy, viniendo en autobús, ha vuelto a asomar la cabeza, pero el miedo no ha podido con ella.

"Bet and win", dice un anuncio. Pues bien: yo apuesto. Apuesto por ti. Apuesto por nosotros. Por vencer todos los malos ratos que haya ahora y los que estén por venir. Apuesto que llegará el día en que te gane en los karts. Que daré saltitos con la tabla haciendo un calvo para que tú te rías y te avergüences a la vez, antes de atropellarte, tirarte a la nieve y darte un super beso. Apuesto que habrá momentos de enfurruñamiento, rencores, silencios, y que los venceremos a grito pelado o simplemente dándonos la mano. Apuesto por querer una casa contigo, una finca si puede ser, una caravana. Apuesto por momentos de camping con espárragos destrozándome la espalda. Por olvidos de ruinas romanas que nos dén excusas para hacer más viajes. En besos salados bajo el agua con gafas de bucear incordiando. Apuesto por cenas con amigos, en sus casas o en la nuestra. Apuesto por bailes desenfrenados debidos al café. Apuesto por despertarnos en mitad de la noche con ansia por poseer al otro. Por querernos.

Apuesto. Y quiero ganar.

Porque sé que te quiero.

8.16.2007

- Segunda hoja de otoño -


Sin decir ninguna palabra
without saying a word
sans dire aucune mot
senza dicere nessuna parola

pienso casi constantemente en una irrealidad perfecta. Y sobre todo lejana. Por eso de irreal.

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En la cocina el café se enfría tiñendo de rabia las esquinas del fregadero. Procura no dejar posos, porque sabe que sus manchas no se quitan fácilmente. Tomo poco café, me pone nerviosa; he llegado a probar el café solo, con mucho azúcar, porque dicen que quita las pesadillas. Pero no hubo lugar para saborear nada: me quedé con lo amargo, y no supe ni sabré qué es eso que tanto hace desear tomar una taza de café al volver a casa.


Primera hoja de otoño:

De vez en cuando me invade una sensación brutal de alegría, de ganas de salir corriendo kilómetros y kilómetros sólo para abrazarte, aunque apenas sepa quién eres. Quizá sólo porque lo necesite. Quizá sea yo misma la que invente esta preciosa sensación y, del mismo modo, te invente a ti.


Pero qué bien poder hacerlo. Es una forma de salvarse: inventando mi propio y pequeño dios.

8.13.2007

Alguien que me importa (mucho) me ha dicho hoy que si cierro el blog será como cerrar los ojos. Que perderé una de mis libertades. Que me hace falta expresarme por aquí. Que no sería justo para quien me haya leído y se haya atrevido a decirme "te leo desde hace algún tiempo...". Que, aunque lo cierre, la frase "y seguirá igual" se repetirá con el paso de los meses.

Y que, por una vez, debería hacer algo sin pensar en los demás.

Eso me ha dicho.

Yo no sé qué pensar. Así que, por hoy, me voy a dormir.

Como suele ser habitual, se aceptan todo tipo de comentarios.

Besos embarullados.

8.06.2007

Es hora de cerrar esta página. Cuando uno lee lo que ha escrito otra persona no puede saber si eso es real, imaginado o ambas cosas. Yo no quiero dar explicaciones de lo que escribo. No tendría sentido.

Cuando acabe esta semana cerraré el blog. Quizá escriba de manera más personal a quienes me conocen, de buzón a buzón, si es que me lo pide alguien. Y si no, escribiré cartas: para ellos, para mí, o para nadie.

A conocidos y desconocidos: gracias por la compañía, por los comentarios, por ser como una pequeña mantita en muchos de los casos.

Ha sido un verdadero placer.

Hasta más ver...





Aspetta Mi
Wait for me
I've been lost
A drift at sea
In your dreams
Dream my way
Someday I find my heart
and come back to stay
mmm do you miss me my darling
uu As i miss you
Take my hand
and pull me near
and never let me go
Again my dear
There was a time
I was safe in your arms
and the stars fell away
like diamonds
Then we were young
And our love was younger still
Was it just an illusion
Aspetta mi
wait for me
Close your eyes
and you will see
I'm coming home
every sky in my heart will be blue
On the day
I come back to you

I'm coming home
every sky in my heart will be blue
On the day
I come back to you

8.01.2007


Qué frío, María, qué frío hace. Madrid está casi a 40º, yo estoy morena como hace muchos veranos no estaba. Pero hace frío...

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Girona es preciosa. Los paisajes son una maravilla (me recordaban a Madrigal en algunos momentos); el agua del mar es clara, de azules intensos, bailando entre marino y turquesa; el calor es grande, pero soportable; el románico y el gótico dan la mano a ruinas griegas, romanas, celtas... ; la comida es estupenda; las leyendas y frases te abrazan cuando menos te lo esperas.

Ha hecho frío, ha llovido. Aún ahora está nublado, y supongo que costará que salga el sol. Pero entre tanta belleza y tanto miedo he redescubierto que lo más hermoso caminaba a mi lado, "amebita acechante"...

Gracias.


7.18.2007

Necesito volver al piano. Volver en serio. Volver a Bach, Mozart, Beethoven. Volver a sentir los dedos ligeros, no pesados y atrofiados como ahora. Descansar. Centrarme en algo real y bueno. Compartir. Crear, sola o acompañada. Refugiarme. Volver a casa.




(Enlace con grabaciones de TODA la obra de Mozart: http://213.188.106.66/)

7.17.2007

Haciendo limpieza de documentos en mi ordenador, he encontrado este texto, que guardé hace tiempo, y del que lamento no saber quién es el autor:

"Acabo de cumplir 23 años. En ese tiempo puede pasarle a uno casi todo lo que a uno le puede pasar en la vida. Pero de mí sólo sé decir que, hasta hoy, he estado perdiendo el tiempo miserablemente.Porque todo por lo que he sudado y combatido hasta ahora lo más que me servía era para prepararme a soportar la rutina del resto de mi vida. Y eso no.

Yo juro esta noche, delante de las estrellas, que antes de morirme tengo que subir a la peña de donde brota la vida y besar con mis labios el corazón de todas las cosas."

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Escucho. Recuerdo. Imagino. Sonrío.
Extraño.
Deseo.
Canto. Susurro. Bailo.
Acaricio. Respiro.
Sueño.

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Desaparecerá de la tierra entre días inciertos, volará hacia donde no llega la mente, fantaseará con fruición infiltrado en sueños ajenos, vivirá tan cerca de un límite que no sospecha, encontrará calma, tensión y dulzura, respirará olores de frutas y mar, le acompañará la vida que aún no posee.

Se trata de vivir. Sólo eso.

7.15.2007


"Portami con te... via da qui"



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Nada más alejado de la realidad de hoy que la lluvia de invierno. Caminando con la cabeza baja, deprisa y en silencio. Con coches alrededor, humo, malhumor, ruído. En medio de una soledad y un silencio atronadores. Caminando rápido. Caminando con la cabeza baja.

No sé qué pensar. No consigo controlar mi cabeza. Vuelve la imposibilidad de descubrir el orden y la calma en el transcurrir de cada día. Las luces no son más que ilusiones falsas, espejos de lo que falta, de lo que esconden detrás de su brillo. "¿Dónde está el cielo?", me pregunto. "¿Hace cuánto no lo miramos?".

¿Hace cuánto no nos miramos?.

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Hace ya varios meses que llamé a su madre para preguntarle qué tal estaba, cómo le iba la vida. Hace también varios meses, aunque alguno menos, recibí un mensaje que me pedía "nunca más". Y lo cumplí. Hace varios meses que no sabía nada de su vida. Y esta noche, precisamente esta noche, he leído resúmenes. Acabo de saber que le han operado, aunque no sé bien de qué, y me he preocupado hasta el momento en que he visto que, al parecer, ha ido todo bien, que es cuando he sentido alivio; también parece que hay una personita que le ilusiona, y eso me ha hecho sonreir. He sabido que una de sus primas se ha casado, y también me ha alegrado.

Es una sensación extraña la que tengo, como si el aire oliera a hojas de otoño. Me encantaría llamar y preguntarle cómo está; si fuera posible transmitir buena energía, me gustaría poder hacerlo. Pero por otro lado, pienso que lo mejor que puedo hacer por él es mantener las cosas tal y como están. Alegrarme en la distancia, y desde el silencio.

Las sonrisas más sinceras de la noche hoy son para ti, B.
Quedarme. Cogerte de la mano. Comenzar a caminar. En silencio. Llgar a casa. Abrir la puerta. En silencio. Echar la llave. Avanzar por el pasillo. De la mano. Llegar al sofá. Me sientas. Te sientas. Al otro lado. Me observas. En silencio. Te miro. A los ojos. Y me cuesta respirar. Te acercas. Alzas una mano. Despacio. Me acaricias la mejilla. Apenas. Con la punta de los dedos. Cierro los ojos. Comienzo a respirar. De nuevo. Extiendes tu caricia. Por mis labios. Que entreabro. apartas la mano. Un escalofrío. (De repente tengo frío...) No abro los ojos. Noto tu mirada. Sin verte. Enmarcas mi rostro. Con tus manos. Espero. Latiendo. Me das a respirar. De tu boca. A medio centímetro. Me abandono. Por completo. Ahora, me das de beber. De tu boca. Un beso quedo. Lento. Suave. Un roce apenas. Temeroso. Sólo un roce. Un roce apenas. Respiro. Yo también quiero. Besar. Atrapar el borde de tus labios. Con los míos. Trepar por ellos. Hundirme. En la dulzura de tu lengua. Licuarme. Igual que tu saliva. Y no perder nunca el camino que marcan tus labios. Yo también te quiero. Besar.

7.11.2007

La mayoría de las veces que escribo no responde a la realidad. Es imaginación, sin más, de situaciones, sensaciones o gente que no son lo que soy. La forma de lo que escribo me da igual; el significado me importa poco. Lo que cuenta es usar las palabras como vía de escape, creando una cadena de sonidos, intensidades y sentimientos irreales para formar un camino por el que, a través de los dedos y durante unos momentos, sea capaz de salir de este corazón, de este cuerpo. O entrar en aquellos que nunca seré.
Sea buscando belleza,
sea huyendo de ella.


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En dos minutos, sólo dos minutos, encontrarme contigo, deprisa, y nada más abrir la puerta lanzarme a tu boca buscando a ciegas tus brazos, a los que poder asirme, una base segura entre tanta marejada ponzoñosa que aterra mi cerebro,

rendirme, por una vez, detrás de todos los miedos, abandonar a un lado las preguntas, los remordimientos, dejar lo de arrepentirme para luego,

acurrucar el rostro en tu cuello para no ver, no ver, no ver nada de todo aquello que no quiero ver, que me sobra, que me quema la piel por no saber manejarlo, que me queda grande, como grande eres ahora que te busco para que me acojas, que tengo miedo, aún tengo miedo si en estos dos minutos no me quieres,

así que abrázame fuerte por favor no me sueltes ahora que van a ser sólo dos minutos solamente nada más, deja que me apriete fuerte contra tu cuerpo, que necesito algo real a lo que aferrarme, déjame besarte hasta que se me sequen los labios, y en ese momento te pediré que me ayudes a volver a la realidad, que me cales hasta la médula, que me ayudes a empujar este tiempo que pesa tanto, que te empapes en sudor conmigo, nos mezclemos sin pudores, sin prejuicios, como si fuera el último día en que pecar estuviera permitido,

deja que me meza suave sobre ti, anclada en la tierra de la que eres símbolo, que cierre los ojos extasiada, perdida y centrada en un único punto, en mi centro, donde quiero que estés ahora y siempre, durante estos dos únicos minutos de vida que puedo permitirme, que me permito permitirme, estando a tu lado,

porque te necesito ahora, a ti, fuera de todo tiempo y materia.

Son sólo dos minutos. Y luego, si cabe, toda la culpa.