So the silence may remain
I've stayed so quiet,
so calmed,
so true to my being away
from all the part of you that disgusts me
and blinds the rest of you being a friend.
So this might find a way
just to let me see again
the clarity
of that commitment
one day we both signed without ink or liquor
but with an ocean whole.
So, although this can set a fade out,
I must stay real,
as I am not the owner of any fate
but I only own my own honesty.
7.06.2014
6.29.2014
I had a cure, for your disease
but you threw it away
and you made it clear I was not welcome on these seas
and you threw it away
So I sailed and I sailed for so long
my hair grew long and my heart grew cold
I face certain death without you near
And I felt the storm and swam until the skies were clear
and I found a home along this crooked road
And all of this would have been
all of this could have been yours
All of this should have been
all of this could have been yours
Black clouds roll, right over red doors
as the waves were high
so was i
and the moon never looked so angry
as when your walls came crumbling down.
It was so beautiful
It was so peaceful
All the destruction, it was quiet
All of this would have been
all of this could have been yours
All that you love, will be carried away
oh all that you love, will be carried away
All of my pain, that you put on my name
all of my doubt, and all of my shame
All of my guilt, my denial and fear
all of my hatred and all of my tears
All of the time that I couldnt go home
all of the times that I froze all alone
All of the sadness all of the lies
all of the shadows that blackened my eyes
All of the servants, who cheated, who stole
all of the colors from the depths of my soul
All of the wounded, that you left for dead
now creep in the corner, they're all in my head
All of the dreams that you made nightmares
all of the silence, deafening stares
All of the ships who can't carry loads
you wrecked in anger, along distant shores
All of this would have been
all of this could have been yours
All of this should have been
all of this could have been yours.
6.28.2014
Es difícil entender a la gente. Pasa el tiempo; aumenta el número de personas que entran y salen de tu vida; las vivencias con ellas, más o menos intensas; las alegrías, las pérdidas, las decepciones.
En general, domina la cobardía. La necesidad de sentirse perdonado aun sabiendo que se va a hacer (o se ha hecho) algún mal. Un egocentrismo sin medida en algunos casos, o de buenas proporciones en otros, que hacen dar por supuesto que los demás le querrán a uno bien, sea cual sea el daño causado.
Hay personas que, a pesar de los errores inevitables, de los malos entendidos, de las pasiones, pueden perdurar años y años en la vida de uno.
Hay personas que podrían haber seguido de esa manera, de no haber sido por la influencia de los egoístas.
¿Las consecuencias? Pérdida, incomprensión, daño, decepción, tristeza.
Reflexión, asunción, enfriamiento.
Recuerdo y añoranza para unos.
Destierro para otros.
Te recuerdo con tus ojos verdes, tu pelo moreno, rizado, tu sonrisa tímida y preciosa, a juego con esa risa que sorprende. Tu cara fina, dulce y bonita, de nariz y labios afilados. Tu cuerpo cubierto más de la cuenta, por una vergüenza sin motivo. Tu delgadez que en nada iba a juego con tu persona: tu espíritu, tu mente. Te recuerdo abrazándome y llorando en silencio. Recuerdo lo que te quería.
Recuerdo que, sin motivo aparente, saliste de mi vida.
Intuyo la causa. Intuyo mentiras.
Pasan los años y ya duele menos. Pero no puedo perdonar el motivo por el que alguien como tú me dejara tan vacía.
Ojalá volvieras. En esta supuesta frialdad mía, te sigo queriendo.
En general, domina la cobardía. La necesidad de sentirse perdonado aun sabiendo que se va a hacer (o se ha hecho) algún mal. Un egocentrismo sin medida en algunos casos, o de buenas proporciones en otros, que hacen dar por supuesto que los demás le querrán a uno bien, sea cual sea el daño causado.
Hay personas que, a pesar de los errores inevitables, de los malos entendidos, de las pasiones, pueden perdurar años y años en la vida de uno.
Hay personas que podrían haber seguido de esa manera, de no haber sido por la influencia de los egoístas.
¿Las consecuencias? Pérdida, incomprensión, daño, decepción, tristeza.
Reflexión, asunción, enfriamiento.
Recuerdo y añoranza para unos.
Destierro para otros.
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Te recuerdo con tus ojos verdes, tu pelo moreno, rizado, tu sonrisa tímida y preciosa, a juego con esa risa que sorprende. Tu cara fina, dulce y bonita, de nariz y labios afilados. Tu cuerpo cubierto más de la cuenta, por una vergüenza sin motivo. Tu delgadez que en nada iba a juego con tu persona: tu espíritu, tu mente. Te recuerdo abrazándome y llorando en silencio. Recuerdo lo que te quería.
Recuerdo que, sin motivo aparente, saliste de mi vida.
Intuyo la causa. Intuyo mentiras.
Pasan los años y ya duele menos. Pero no puedo perdonar el motivo por el que alguien como tú me dejara tan vacía.
Ojalá volvieras. En esta supuesta frialdad mía, te sigo queriendo.
6.26.2014
Shhh... No digas nada.
Calla.
Si vienes, que sea en silencio.
Que no lo sepa el viento
ni el calor o frío de la calle.
No quiero verte llegar,
ni irte;
no quiero olerte
y sospechar que te escondo
en una imagen desvaída y perfumada,
de esas que se pierden en cajones de muebles viejos.
Si vienes, que no lo sepa el suelo
por el que avances hasta mi casa
en un camino ficticio,
que no quiero pensar alto,
suponer recuperar tu abrazo,
y después aullar a la luna
sin aullidos.
Si vienes, que sea en silencio
y por la espalda,
como una mala puñalada inesperada,
que siquiera dé tiempo a maldecirte
y así me ahorres
la angustia de la espera.
Calla.
Si vienes, que sea en silencio.
Que no lo sepa el viento
ni el calor o frío de la calle.
No quiero verte llegar,
ni irte;
no quiero olerte
y sospechar que te escondo
en una imagen desvaída y perfumada,
de esas que se pierden en cajones de muebles viejos.
Si vienes, que no lo sepa el suelo
por el que avances hasta mi casa
en un camino ficticio,
que no quiero pensar alto,
suponer recuperar tu abrazo,
y después aullar a la luna
sin aullidos.
Si vienes, que sea en silencio
y por la espalda,
como una mala puñalada inesperada,
que siquiera dé tiempo a maldecirte
y así me ahorres
la angustia de la espera.
6.25.2014
"Te echo de menos, le digo al aire..."
Letra tras letra, voy extirpando como puedo lo que siento. A veces malo, a veces no. Torpe o acertado. Pocas veces imaginario: siempre hay alguna razón que me lleva a pulsar las teclas o mirar un papel en blanco, aunque luego el dibujo sea extraño.
Estas últimas semanas han venido como un bofetón tras otro, inesperados todos. Creía haber encontrado en la apnea un reto físico y mental, y debo suspenderlo. Creía haber visto en el trabajo una posible vía interesante, pero se ha truncado. Y lo más importante: creía haber encontrado a alguien en quien confiar, a quien conocer y a quien querer, con sus cosas "buenas" y "malas". Alguien a quien por fin le dejaba verme, que yo pensaba que me veía. Pero se ha desvanecido.
No lo entiendo.
La sensación es como si algo por dentro te pinchara, pero envuelto en papel; de tal forma que sólo sientes el golpeteo continuo de esa amenaza, una y otra vez, incansable, manteniendo la herida, pero nunca tan grande como para dejarte sin respirar. A veces, sólo a veces, se cae el papel. Y el corte es tan intenso que tienes que encogerte, apretarte el estómago y sacar el dolor una lágrima detrás de otra, mientras procuras recordar cómo coger aire.
Es duro querer a alguien. Que te insinúe que te quiere. Y que desaparezca.
Supongo que prácticamente todos hemos pasado por ello, pero cada vez que pasa duele como si fuera la primera vez.
A veces, me rodea un dulce aroma a coco. Cierro los ojos, respiro hondo, te percibo en mi boca; pienso que quizá algún día te des cuenta, que ese día no sea tarde.
Y de repente noto algo por dentro, clavado entre papel.
6.22.2014
Al final, la luz se fue entre los prunos. Esos árboles rojos que tanto te gustaban y de los que no sabías su nombre. Igual que se fue, como paso inevitable, la belleza de la rosa que te envié, y respondió a mi foto tu foto de una rosa marchita.
Se marchitaron las rosas, la luz se fue, y la noche vino sola, para sentarse a mi lado sin decirme nada.
Me preguntaba mi cardiólogo hace unos días cómo me encontraba. "Bien", le decía yo. "¿Bien o muy bien?".
Bien.
Continuaba la charla, agradable; me contaba cómo el amor "ataca" directamente a la parte más animal de nuestro cerebro, la que graba con más fuerza y genera esas sensaciones que son tan difíciles de contener, tanto las buenas como las malas.
Yo debo de ser muy animal.
Bien.
Continuaba la charla, agradable; me contaba cómo el amor "ataca" directamente a la parte más animal de nuestro cerebro, la que graba con más fuerza y genera esas sensaciones que son tan difíciles de contener, tanto las buenas como las malas.
Yo debo de ser muy animal.
6.20.2014
Mastico. Trago
Cuesta.
Has pintado una nueva huida en mí.
Bebo. Trago.
Cuesta.
Efectivamente, te iba queriendo como yo pensaba. Y como no pensaba.
Respiro.
Cuesta.
Desaparecer de la vida de quien quieres es de cobardes. O eso dicen. Yo no te entiendo, respeto tu desbandada sin comprenderla. Mientras, este corazón al que han prohibido dejar de respirar pincha y me recuerda que, una vez más, he bajado la muralla y te has ido sin siquiera darte cuenta de que estaba ante ti el camino que buscabas hacia mí.
Volveremos a hablarnos, supongo. O eso dices. Todo se ha quedado congelado, como en una foto de esas que no llegamos a hacernos. Como si no hubiera existido. Como si esto fuera una patada en las costillas dada por una bota inventada. ¿Volveremos a hablarnos? La certeza de un "game over" me dice que sí, temiendo que sea para nada.
Un abrazo tuyo limpiaría de golpe este cansancio que aplasta.
No lloro.
Cuesta.
Cuesta.
Has pintado una nueva huida en mí.
Bebo. Trago.
Cuesta.
Efectivamente, te iba queriendo como yo pensaba. Y como no pensaba.
Respiro.
Cuesta.
Desaparecer de la vida de quien quieres es de cobardes. O eso dicen. Yo no te entiendo, respeto tu desbandada sin comprenderla. Mientras, este corazón al que han prohibido dejar de respirar pincha y me recuerda que, una vez más, he bajado la muralla y te has ido sin siquiera darte cuenta de que estaba ante ti el camino que buscabas hacia mí.
Volveremos a hablarnos, supongo. O eso dices. Todo se ha quedado congelado, como en una foto de esas que no llegamos a hacernos. Como si no hubiera existido. Como si esto fuera una patada en las costillas dada por una bota inventada. ¿Volveremos a hablarnos? La certeza de un "game over" me dice que sí, temiendo que sea para nada.
Un abrazo tuyo limpiaría de golpe este cansancio que aplasta.
No lloro.
Cuesta.
4.23.2014
Me asusta saber lo mucho que puedo quererte. Así, sin más. Y que no haya motivo, salvo esta sensación de caricia por dentro cuando veo tus lilas y pienso que eso es lo que se esconde detrás de Carabanchel y unas cuantas lágrimas de rabia.
Me da miedo querer. Y por eso no quiero. No me enamoro, o eso creo. La libertad sigue pintando estelas en mares que pienso que son reales. Y lo serán hasta que llegue el cambio: entonces pariré celos o indiferencia.
Me quedo quieta.
Me asusto porque siento y dejo de sentir.
Ahora mismo sólo pienso en mañana besar tu cintura.
Me da miedo querer. Y por eso no quiero. No me enamoro, o eso creo. La libertad sigue pintando estelas en mares que pienso que son reales. Y lo serán hasta que llegue el cambio: entonces pariré celos o indiferencia.
Me quedo quieta.
Me asusto porque siento y dejo de sentir.
Ahora mismo sólo pienso en mañana besar tu cintura.
3.25.2014
Sé que no te puedo escribir un mensaje y pedirte que vengas a mi casa. No estás en el momento oportuno. Puede que fuese eso algo bueno para ti, responder a una llamada, quizá sólo para compartir silencio y un abrazo. No sería necesario nada más. Pero no me atrevo; por no molestarte, por no equivocarme.
Recuerdo tu cara entre mis piernas, tu expresión de inocencia, tu cara de niño bueno mientras no te portabas precisamente bien. Me dio la risa y me generaste mucha ternura; no conocía esa expresión tuya. El sexo rompió una barrera que mi timidez era incapaz de derribar, un día tras otro. Lo más probable era que en cuanto salieras de casa esa barrera volviera a reconstruirse, como los inmensos zarzales del cuento, y yo volvería a quedar a ciegas, entre niebla, sin saber qué piensas, qué sientes. O qué deseas.
¿Volverá a haber otra ocasión en la que se disipe la niebla?
Recuerdo tu cara entre mis piernas, tu expresión de inocencia, tu cara de niño bueno mientras no te portabas precisamente bien. Me dio la risa y me generaste mucha ternura; no conocía esa expresión tuya. El sexo rompió una barrera que mi timidez era incapaz de derribar, un día tras otro. Lo más probable era que en cuanto salieras de casa esa barrera volviera a reconstruirse, como los inmensos zarzales del cuento, y yo volvería a quedar a ciegas, entre niebla, sin saber qué piensas, qué sientes. O qué deseas.
¿Volverá a haber otra ocasión en la que se disipe la niebla?
3.17.2014
A.: como vas?
Enviado a la(s) 16:55 del lunes
yo: a ratos un poco a tope... qué tal tú?
A. no ha recibido tu chat.
yo: esto no funcioooona....
A. no ha recibido tu chat.
yo: ahora podría decirte cosas muy feas, y no te enterarías... O podría decirte cosas muy bonitas y tampoco te enterarías...
A. no ha recibido tu chat.
yo: el caso es que podría contarte la historia más increíble del mundo, o abrir mi mente a ti como a nadie antes, y tú seguirías sin saberlo
A. no ha recibido tu chat.
yo: así que me quedo con un momento que te robé ayer: una mirada y una caricia con la punta de la nariz.
A. no ha recibido tu chat.
yo: Si hubiera tenido que escribir lo que se grabó en ese preciso momento, habría salido el sol. No habría suficientes ventanas cerradas en el mundo para taparlo.
A. no ha recibido tu chat.
yo: Aquí cuenta sólo lo que siento. Sólo lo que sientes. Sólo lo que intuyo. Lo que intuyes. En un instante concreto.
Y cuando eso termina, sigue la vida, sin más compromisos. Sólo que con una nueva línea dando color en la pared interior de mi cráneo. Una línea que has trazado tú y me hace sonreír.
A. no ha recibido tu chat.
Enviado a la(s) 16:55 del lunes
yo: a ratos un poco a tope... qué tal tú?
A. no ha recibido tu chat.
yo: esto no funcioooona....
A. no ha recibido tu chat.
yo: ahora podría decirte cosas muy feas, y no te enterarías... O podría decirte cosas muy bonitas y tampoco te enterarías...
A. no ha recibido tu chat.
yo: el caso es que podría contarte la historia más increíble del mundo, o abrir mi mente a ti como a nadie antes, y tú seguirías sin saberlo
A. no ha recibido tu chat.
yo: así que me quedo con un momento que te robé ayer: una mirada y una caricia con la punta de la nariz.
A. no ha recibido tu chat.
yo: Si hubiera tenido que escribir lo que se grabó en ese preciso momento, habría salido el sol. No habría suficientes ventanas cerradas en el mundo para taparlo.
A. no ha recibido tu chat.
yo: Aquí cuenta sólo lo que siento. Sólo lo que sientes. Sólo lo que intuyo. Lo que intuyes. En un instante concreto.
Y cuando eso termina, sigue la vida, sin más compromisos. Sólo que con una nueva línea dando color en la pared interior de mi cráneo. Una línea que has trazado tú y me hace sonreír.
A. no ha recibido tu chat.
7.25.2010
|-*
"Me hubiese acercado estando tú de espaldas, te hubiese rodeado la cintura con las manos y mientras te dabas la vuelta el asterisco hubiese bajado desde los labios muy suavemente, rodeando el perfil de la mandíbula hasta quedarse instalado en el cuello, como una gota de agua que se hubiese escapado al beber agua de una fuente; lentamente y sin prisa, como se hacen las cosas que merecen la pena"
Este el viaje de un pequeño asterisco por mi cuello; mantiene viva la realidad que deseo, mientras cierro los ojos a esta realidad.
Este el viaje de un pequeño asterisco por mi cuello; mantiene viva la realidad que deseo, mientras cierro los ojos a esta realidad.
7.20.2010
7.01.2010
6.09.2010
"Holding on is harder than it seems when you're reaching for so much more;
seems so much easy to just give in..."
¿Siguiente fase? De la impotencia, angustia y rechazo a lo ocurrido se da paso a una pena sorda. No se va, está dentro del pecho permanentemente. Y lo cierto es que agota. De cuando en cuando me asaltan recuerdos, planes nunca madurados, o imágenes como en una película antigua, agudizando el dolor.
Tiene que pasar; que es cuestión de tiempo, dicen. Un proceso "normal". Un duelo por la pérdida.
Y me pregunto cómo es posible traspasar sensaciones agónicas con la sangre fría de saber que, una vez que muera, este amor no volverá a existir.
6.07.2010
Un mensaje que llega al móvil, a horas intempestivas, diciendo "te echo de menos".
Aparecer de repente en el umbral de mi puerta, por sorpresa, sólo por querer dar un abrazo profundo, fuerte y prolongado.
Una visita rápida al trabajo, para dar un beso y una sonrisa.
Dar un paseo, recoger una flor y que sea el regalo más impresionante del mundo.
La espontaneidad nacida del amor. La cercanía.
Para mí es necesario.
Es vida.
6.02.2010
Hace unos minutos he visto en la televisión una noticia en la que hablaban de implantes cocleares para sordos, con determinada subvención. Era una buena noticia; han mostrado el momento en que un bebé escuchaba por primera vez la voz de su madre, hablándole con todo el cariño del mundo. La expresión en la cara del niño, la sonrisa de asombro que ha asomado a su rostro ha sido lo más bonito que he visto en mucho tiempo.
Nunca antes se me habían saltado las lágrimas por una emoción como la que me ha hecho sentir esa sonrisa.
Será la edad.
Nunca antes se me habían saltado las lágrimas por una emoción como la que me ha hecho sentir esa sonrisa.
Será la edad.
5.19.2010
Algun dia aprenderé el porqué de algunas cosas
empiezo a aprender cómo camina mi corazón
me precipito salto al vacío luego me siento y me pongo a buscarme
Y me busco, busco me busco y no me encuentro
Y no paro de buscarme más y doy vueltas y pienso sin parar
y me miro en el espejo despacito,
me analizo y me enfado otra vez conmigo
y me digo anda ya mujé
si to tiene solución menos la muerte
Y me levanto mu segura
y me echo a llorar como una niña oscura
Ya no me divierto pienso algunos días
y al otro día no hay sol que me acueste
me echo a correr buscando no se qué
pensando que tal vez es posible reponerse
Y cuando mi cuerpo termine de llorar,
echaré una ramita al mar
Y ahora que he caído al fondo de una piscina
que ni una gotita de agua tenía
voy a recoger mis alitas rotas
y las pegaré trocito a trozo y volaré
Soy una montaña rusa que sube que baja
que rie que calla confusa me dejo de llevá
por lo que los dias me quieran mostrar
5.16.2010
¿Me callo y aguanto las ganas o digo lo que siento, aun a riesgo de parecer una loca?
Compartir. Confiar. Allá va:
Si sientes que te gustaría encontrarme, encontrar el sitio donde me relajo si tú me acaricias (lo conoces, sabes que es la nuca y que son los pies cuando tú los masajeas)
Si al verme desnuda te gusta lo que ves y te excita.
Si soy maravillosa estando contenta y tranquila y tú eres feliz compartiendo eso conmigo.
Si, como yo, piensas que aún quedan muchos lugares del mundo que ver juntos, en los que regañarme si me paro a hacer fotos mucho rato, en los que pasear tranquilos por la noche, al lado del mar o por calles de las que respirar su historia, lugares en los que saborear su comida (recuerda el bife Dom Pedro...).
SI LOS DOS SABEMOS QUÉ ES LO QUE FALLA Y SABEMOS LO QUE PODEMOS HACER PARA CAMBIARLO: hablar sin rodeos, tirar murallas, llorar si hay que llorar, reir cuantas veces queramos, LANZARSE A VIVIR (dormir juntos, pasear, jugar, viajar, PLANEAR, descansar, discutir y hacer las paces).
Dices que has cambiado. Pero tengo grabada en mi cabeza la sonrisa que surgió en tu cara el viernes pasado nada más verme aparecer. Esa sonrisa es lo que cuenta. Lo demás, es sólo humo que puede ahuyentarse.
Yo lo sé. Y no es cabezonería. Creo, desde hace años y desde el fondo de mi alma, que eres tú la persona con la que puedo ser feliz compartiendo mi vida. Para mí cuenta tu sonrisa.
Yo voy cambiando, por mí y por los que me importan. Y la alegría está ahí.
Dime que no te gustaría volver conmigo a Cascais, a Sintra; que no te gustaría conocer Nueva York y perdernos en una ciudad tan grande, para luego reencontrarnos en el pequeño mundo de una cama para dos; pasar frío en el norte de Europa y calor montando en quad en el desierto, y después una ducha juntos; que no sería increíble ver Alaska o el Cañón del Colorado, o todas las pirámides del mundo.
Dime que no te gustaría cocinar juntos: hacer tartas y más tartas, pudings, sacarle todo el partido al horno; cenar en el sofá y ver una peli debajo de una manta, acurrucados, por supuesto.
Dime que no te gustaría tener un perro y salir a pasear los dos con él. Tener una casita con un jardín. Y que diera igual que llueva o haga sol: poder volver siempre a casa, sólo porque el otro está ahí.
Dime que no te gustaría deslizarte por la nieve sobre la tabla mientras yo te sigo y te grabo; y luego al revés, y aprender a saltar juntos, y que me enseñes desde el telesilla las vistas impresionantes de la montaña; y quitarnos luego el frío con unas patatas a la riojana, una ducha y un pijama calentito.
Dime que no quieres volver a ver el atardecer más hermoso del mundo en Prainha. Y buscar más atardeceres en el resto de playas...
Dime que todo eso, y mucho más (lo sabemos los dos), no merece la pena.
Compartir. Confiar. Allá va:
Si sientes que te gustaría encontrarme, encontrar el sitio donde me relajo si tú me acaricias (lo conoces, sabes que es la nuca y que son los pies cuando tú los masajeas)
Si al verme desnuda te gusta lo que ves y te excita.
Si soy maravillosa estando contenta y tranquila y tú eres feliz compartiendo eso conmigo.
Si, como yo, piensas que aún quedan muchos lugares del mundo que ver juntos, en los que regañarme si me paro a hacer fotos mucho rato, en los que pasear tranquilos por la noche, al lado del mar o por calles de las que respirar su historia, lugares en los que saborear su comida (recuerda el bife Dom Pedro...).
SI LOS DOS SABEMOS QUÉ ES LO QUE FALLA Y SABEMOS LO QUE PODEMOS HACER PARA CAMBIARLO: hablar sin rodeos, tirar murallas, llorar si hay que llorar, reir cuantas veces queramos, LANZARSE A VIVIR (dormir juntos, pasear, jugar, viajar, PLANEAR, descansar, discutir y hacer las paces).
Dices que has cambiado. Pero tengo grabada en mi cabeza la sonrisa que surgió en tu cara el viernes pasado nada más verme aparecer. Esa sonrisa es lo que cuenta. Lo demás, es sólo humo que puede ahuyentarse.
Yo lo sé. Y no es cabezonería. Creo, desde hace años y desde el fondo de mi alma, que eres tú la persona con la que puedo ser feliz compartiendo mi vida. Para mí cuenta tu sonrisa.
Yo voy cambiando, por mí y por los que me importan. Y la alegría está ahí.
Dime que no te gustaría volver conmigo a Cascais, a Sintra; que no te gustaría conocer Nueva York y perdernos en una ciudad tan grande, para luego reencontrarnos en el pequeño mundo de una cama para dos; pasar frío en el norte de Europa y calor montando en quad en el desierto, y después una ducha juntos; que no sería increíble ver Alaska o el Cañón del Colorado, o todas las pirámides del mundo.
Dime que no te gustaría cocinar juntos: hacer tartas y más tartas, pudings, sacarle todo el partido al horno; cenar en el sofá y ver una peli debajo de una manta, acurrucados, por supuesto.
Dime que no te gustaría tener un perro y salir a pasear los dos con él. Tener una casita con un jardín. Y que diera igual que llueva o haga sol: poder volver siempre a casa, sólo porque el otro está ahí.
Dime que no te gustaría deslizarte por la nieve sobre la tabla mientras yo te sigo y te grabo; y luego al revés, y aprender a saltar juntos, y que me enseñes desde el telesilla las vistas impresionantes de la montaña; y quitarnos luego el frío con unas patatas a la riojana, una ducha y un pijama calentito.
Dime que no quieres volver a ver el atardecer más hermoso del mundo en Prainha. Y buscar más atardeceres en el resto de playas...
Dime que todo eso, y mucho más (lo sabemos los dos), no merece la pena.
4.18.2010
4.12.2010
La sensación de tranquilidad es extraña, es como ir a cámara lenta. Como si te estuviera entrando sueño continuamente. Es una sensación muy agradable. No quiero que se pase.
Si dejo sueltos los pensamientos (viejos conocidos) que me inquietan, se acaba el sueño.
Y no quiero eso.
Hoy una amiga me ha dicho que está enamorada de una mujer. Sorpresa mediante, me ha hecho sonreir. Me he alegrado mucho por ella. Hemos charlado sobre nuestras vidas y la amenaza de la ansiedad planea: demasiado reflexionar.
Dejemos que pase el tiempo hasta el límite establecido. Mientras, sin tiempo: vivir el momento, por difícil que sea en esta sociedad hoy.
3.20.2010
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-. "Y los sueños, sueños son" .-
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Supongo que es cuestión de olores, de hormonas, del tacto y del contacto; de química, al fin y al cabo. Supongo que es cuestión de fotones conectando una mirada con otra o, en su defecto, irradiando sobre otro cuerpo las señales electro-químicas que, en barrido, le dan el visto bueno. Quizá sea cuestión de física, química, electricidad y anhelo; o cuestión de un encuentro mal encuadrado que quedó en desencuentro pendiente. Quizá física, química, electricidad que a duras penas encuadra un anhelo mal barrido, cuestión de tacto y de contacto quizá mal entendido.
Alguien entra en tu cabeza y, mientras duermes, te "regala" la sensación de estar viva. Es un sueño recurrente: entra, te da vía libre (por fin) y le haces el amor con toda la vida de la que dispones; te liberas de la carga de realidad que pesa, olvidas, amas. Vives feliz.
"La beso; a la mierda con todo..."
Y luego te despiertas. Tu cuerpo sufre las secuelas de esa otra realidad. Tu mente también. Supongo que es cuestión de olores, de hormonas, del tacto y del contacto; de química, al fin y al cabo. Quizá física, química, electricidad que a duras penas encuadra un anhelo mal barrido, cuestión de tacto y de contacto quizá mal entendido.
Toca volver a la atada y bien atada realidad.
2.17.2010
.jpg)
La esperanza me desespera;
desesperada espero todavía,
de una noche yo no puedo hacer un día
disfrazar la manzana en una pera.
Lo difícil me atrae, es mi bandera,
lucho a golpes de amor por una espina
-la rosa no interesa-, la divina
adivina primavera.
Ni tiro, ni veneno, ni navaja,
teniendo que tener un amor vivo
del cielo no me baja la mortaja.
El destino me gana con destreza,
yo espero a la final ir de cabeza
mientras lo fácil se ahoga en la tinaja.
La vida es un maldito sube y baja,
un baja y sube que desentrenas paces,
y sólo lo haces bien si el amor haces
-sin amor es peor que estar en caja-.
La persona elegida se te raja
a hacer feliz tu vida y no te deja,
se goza y extasía con tu queja
y viga es hoy su paja.
En vista de lo visto me desvisto,
me desnudo a mí misma y me mantengo,
me encanta este tener lo que no tengo
-yo no tengo la culpa, Dios existe-,
debe ser que lo quiere que yo quiera
hacer lo que a un humano se resiste,
debe ser que la goza en mi despiste,
debe ser qué me tiende una escalera.

Gloria Fuertes
Ni tiro, ni veneno, ni navaja,
teniendo que tener un amor vivo
del cielo no me baja la mortaja.
El destino me gana con destreza,
yo espero a la final ir de cabeza
mientras lo fácil se ahoga en la tinaja.
La vida es un maldito sube y baja,
un baja y sube que desentrenas paces,
y sólo lo haces bien si el amor haces
-sin amor es peor que estar en caja-.
La persona elegida se te raja
a hacer feliz tu vida y no te deja,
se goza y extasía con tu queja
y viga es hoy su paja.
En vista de lo visto me desvisto,
me desnudo a mí misma y me mantengo,
me encanta este tener lo que no tengo
-yo no tengo la culpa, Dios existe-,
debe ser que lo quiere que yo quiera
hacer lo que a un humano se resiste,
debe ser que la goza en mi despiste,
debe ser qué me tiende una escalera.

Gloria Fuertes
2.11.2010
"Sigo en el tren. Estoy apunto de llegar a Chamartín. Llueve. Llueve. Me voy a empapar de camino a Plaza de Castilla, pero se me cae la sonrisa de la cara. Llueve. Hoy no me pongo los cascos. Quiero escuchar las gotas caer.
Qué hermosa venganza contra una ciudad. Llueve."
Hace más de un año de esas gotas rebeldes. Esta noche no llueve. Es una noche más dentro del invierno frío que se posa sobre nuestros hombros sin meter ruido. Quizá sea eso, sí, lo que pesa en mi espalda. El invierno.
"Apago el motor y me despierto: son más de las seis, por la tarde, y veo nubes amarillas en un cielo todavía azul. No llega a cinco grados el calor del campo, pero he descubierto que vuelve la luz. Las mimosas ya están en camino..."
Es curioso. A veces consigo abrir los ojos y ver más allá de mis ojos abiertos. Y vuelvo a ver luz, vuelvo a entender que regresa marzo. Entonces sonrío, porque es sinónimo de vida. Y salgo de mi coche sintiéndome algo más que una mera muñeca mecánica (que no hinchable, y no por gusto, sino porque no sé dónde he metido la libido; debe estar en algún cajón lleno de rosas blancas y cartas esperanzadas que quedaron sin escribir).
Qué hermosa venganza contra una ciudad. Llueve."
Hace más de un año de esas gotas rebeldes. Esta noche no llueve. Es una noche más dentro del invierno frío que se posa sobre nuestros hombros sin meter ruido. Quizá sea eso, sí, lo que pesa en mi espalda. El invierno.
"Apago el motor y me despierto: son más de las seis, por la tarde, y veo nubes amarillas en un cielo todavía azul. No llega a cinco grados el calor del campo, pero he descubierto que vuelve la luz. Las mimosas ya están en camino..."
Es curioso. A veces consigo abrir los ojos y ver más allá de mis ojos abiertos. Y vuelvo a ver luz, vuelvo a entender que regresa marzo. Entonces sonrío, porque es sinónimo de vida. Y salgo de mi coche sintiéndome algo más que una mera muñeca mecánica (que no hinchable, y no por gusto, sino porque no sé dónde he metido la libido; debe estar en algún cajón lleno de rosas blancas y cartas esperanzadas que quedaron sin escribir).
¿Alguien tiene un cartel que diga "cerrado por vacaciones"? Mientras tanto, aquí me quedo, de vuelta en el neurhogar...
10.23.2009
Definitivo. Voy a mutar en "la loca de los gatos". Y de los perros. Y los tibus. Y los pingüinos. Y las ballenas. Y los mapaches. Y...
Como cualquier viejecilla, diría "son mis niños". Los animales me despiertan una ternura sin límite, me siento más cercana a ellos que a muchísima otra gente. Siendo consciente de cuál es su terreno e intentando aprender sus reacciones, cómo están a gusto o a disgusto, cómo hay que respetarlos, mi reacción animal es la de protegerlos. Y es sorprendente las reacciones que he vivido de muchos de ellos hacia mí.
Aunque no son mi compañero.
Pero a día de hoy, me dan gran parte de la alegría que he perdido.
Como cualquier viejecilla, diría "son mis niños". Los animales me despiertan una ternura sin límite, me siento más cercana a ellos que a muchísima otra gente. Siendo consciente de cuál es su terreno e intentando aprender sus reacciones, cómo están a gusto o a disgusto, cómo hay que respetarlos, mi reacción animal es la de protegerlos. Y es sorprendente las reacciones que he vivido de muchos de ellos hacia mí.
Aunque no son mi compañero.
Pero a día de hoy, me dan gran parte de la alegría que he perdido.
10.17.2009
10.11.2009
Vuelve el 27 de abril por la tarde. Vuelve el fin de la vida como única forma de paliar el dolor. Vuelve el zombi, la marioneta. La mirada vacía para no ver el momento.
No quería asumir lo que vuelve a pasar, en medio de tanta incertidumbre. Nunca volví a tu lado, pero no dejé de esperarte. Y la esperanza termina matando a quien se refugia en ella para no avanzar en la vida, mientras tú marchas por otro camino- Y sólo era el miedo lo que, a ratos, te hacía estar a mi lado, para después volver a irte. Fui estúpida, y me creí valiente, suficientemente fuerte como para tirar de los dos, cuando aún seguía teniendo cojo el corazón.
Nunca volví a tu lado, porque en el fondo sabía que no estabas, que volvería a una soledad resonante. Hace mucho tiempo que te fuiste, antes incluso del 27 de abril; no sé cuánto tiempo atrás.
Hoy, una vez que se rompe de nuevo el amago de vuelo que fingía, no sé si me quisiste como yo a ti te he querido. Ya no sé nada, es como si un terremoto hubiera destrozado en silencio las bases en que me apoyaba para abrazarte. Y nunca fue suficiente. Nunca fui suficiente para ti.
10.06.2009
10.05.2009
Hace tiempo que ya capitulé: es imposible verte y no seguir queriéndote. Queriendo una mirada tuya, compartiendo una tontería que desemboque en una risa cómplice, parando el mundo si tu codo roza apenas mi codo, sentándome a tu lado, oliéndote...
Capitulé en negar lo que me importas, y aunque al final de cada encuentro redescubra que nunca te podré besar con ternura, persisto en creer en lo imposible: y sueño con que una noche inesperada te despidas de mí con tres besos suaves, ansiosos, en los labios. Y sueño que yo no me quedo parada para responderte con el amor capitulado que te tengo.

Capitulé en negar lo que me importas, y aunque al final de cada encuentro redescubra que nunca te podré besar con ternura, persisto en creer en lo imposible: y sueño con que una noche inesperada te despidas de mí con tres besos suaves, ansiosos, en los labios. Y sueño que yo no me quedo parada para responderte con el amor capitulado que te tengo.
Apenas un pequeño sueño, infinitamente hermoso.
8.19.2009
No sé cómo, Orión se ha deslizado cuidadoso sobre el cielo, sin que uno se dé cuenta. A las seis y poco, cuando cojo el coche y salgo de casa dirección al trabajo, es inevitable mirar hacia el cielo y pararse en una o cien estrellas. Son demasiado bonitas, te alejan de donde vas. Hoy he vuelto a ver a Orión, preludio otoñal, cercano a Casiopea, mientras permanecía la noche.

Aún estamos en agosto y ya se acaba el verano. Ya no amanece en espectacular amarillo sobre las colinas de Torrelodones, ni huele a plantas que respiran un momento, aliviadas de calor en la madrugada. Se nota en el aire que septiembre está ahí, mirando por la rendija de la puerta, y no puede evitar que lo encontremos.
Yo voy a hacer desear un poco más el otoño: me escapo a reencontrar Egipto bajo el agua.


Aún estamos en agosto y ya se acaba el verano. Ya no amanece en espectacular amarillo sobre las colinas de Torrelodones, ni huele a plantas que respiran un momento, aliviadas de calor en la madrugada. Se nota en el aire que septiembre está ahí, mirando por la rendija de la puerta, y no puede evitar que lo encontremos.
Yo voy a hacer desear un poco más el otoño: me escapo a reencontrar Egipto bajo el agua.

8.18.2009
M.,
esta noche me encantaría dormir abrazada a ti, respirar tu olor, suave, dulce, dentro del aire que entra perezoso por la ventana.
Esta noche echo de menos tu sonrisa de labios prietos, tu entrecerrar de ojos en una caricia tierna, tu pelo, tus manos. Todo tu cuerpo quieto, a mi lado, durmiendo un sueño acompasado por el mío.
Hoy dormiría tranquila a tu lado.
8.16.2009
Tomaba el sol en el jardín de una piscina enorme de una urbanización privada. Mantenía los ojos cerrados aguantando con placer cada gota de sudor que el calor, intenso, le producía. El verano se deslizaba cuesta abajo hacia su fin, justo cuando ella empezaba el suyo. Un olor femenino voló hasta su toalla. Olía dulce y ligero, y pensó en su propio olor: a madera, según los amigos (y amiga) más cercanos. El placer por esto fue mayor que el del sol sobre su piel.
Se reencontraba. Hacía las paces consigo misma. Comenzaba, por primera vez en más de quince años, a gustar de su propio ser.

Se reencontraba. Hacía las paces consigo misma. Comenzaba, por primera vez en más de quince años, a gustar de su propio ser.
8.11.2009
Se alejan, se alejan...
Suspendidos en el aire, se alejan,
vuelan duro y alto con aletazos de piedra.
Y mientras les miro, hundida en el azul,
recuerdo que hubo un tiempo en que las alas eran vida;
en que cada río era un fondo de muerte amable, natural;
y no había mares, no había más que un vuelo no remontado.
Pero hoy se alejan.
Suspendidos en el aire, se alejan,
vuelan duro y alto con aletazos de piedra.
Y mientras les miro, hundida en el azul,
recuerdo que hubo un tiempo en que las alas eran vida;
en que cada río era un fondo de muerte amable, natural;
y no había mares, no había más que un vuelo no remontado.
Pero hoy se alejan.
En algún lugar se perdió lo que hoy busco, retorciéndome como el viejo olivo en que me viste; y mientras dejo de ver cómo ellos se alejan, por los nuevos mares que nacen de este cuerpo, espero reencarnarme en lo que fui.
"...Beware this troubled world
Watch out for earthquakes..."
8.10.2009
Déjame creer que te he encontrado.
Déjame creer que te he encontrado, amor,
aunque sólo sea por un instante, pequeño,
en el que funda la calma que los hombres me niegan;
déjame pensar que me encontraste.
Déjame creer que me encontraste, amor.

"You promised me the ending would be clear
You'd let me know when the time was now
Don't let me know when you're opening the door
Stab me in the dark, let me disappear..."
You'd let me know when the time was now
Don't let me know when you're opening the door
Stab me in the dark, let me disappear..."
8.09.2009
Rara vez encontraba silencio dentro de su cabeza:
entre tantas preocupaciones impuras (trabajo, dinero...)
no dedicaba tiempo al pequeño núcleo de vida
del que dependía gran parte de su felicidad esencial;
en un anhelo mantenido a duras penas,
zombi de día y de noche,
voluptuosos sueños invadían su terreno, sin control:
olas deseadas y oníricas, silenciosas y atrayentes,
una luz nueva en un cielo más que oscuro y perdido,
serenaban el desierto en que, sin quererlo, se había llegado a convertir.
entre tantas preocupaciones impuras (trabajo, dinero...)
no dedicaba tiempo al pequeño núcleo de vida
del que dependía gran parte de su felicidad esencial;
en un anhelo mantenido a duras penas,
zombi de día y de noche,
voluptuosos sueños invadían su terreno, sin control:
olas deseadas y oníricas, silenciosas y atrayentes,
una luz nueva en un cielo más que oscuro y perdido,
serenaban el desierto en que, sin quererlo, se había llegado a convertir.
8.07.2009
8.06.2009
- Verás: me pasa que cuando conozco o reencuentro a alguien que me resulta interesante por cómo es, lo que hace, lo que dice, lo que piensa, lo que siente, y cómo hace, dice piensa o siente, me ilusiono un montón, me alegro como una cría y me entra una curiosidad enorme por conocer más y más de esa persona, por aprender de ella, disfrutarla y compartir. Y me preocupa ser pesada, agobiar o molestar, y que por eso se enfaden conmigo...
- No pierdas eso nunca.
Una respuesta tan sencilla y precisa que me dejó una certeza absoluta. Soy así, ni más ni menos. Si molesta a quien esté a mi lado, me lo hará saber y, en todo caso, dejará de acompañarme porque quiera. Pero no hay más, ni necesidad de dar explicaciones o pedir excusas.
Porque durante mi vida no he encontrado a tantas personas que me hayan hecho sentir una ilusión tan grande, ilusión pura por conocer a otro. Y el miedo a molestar, por grande que sea, es demasiado pequeño frente a la necesidad y alegría de conocer otros mundos.
Respeto.
Conocimiento mutuo.
8.02.2009
De repente su cuerpo se relajó. Apoyada en la pared, sus hombros caían y su cuello dejaba de tener fuerza; la cabeza se desprendía lentamente de su tensión y colgaba hacia la derecha con los ojos mirando a la nada. Si morir era algo parecido, era una desaparición tranquila.
Quedó sola en su cuarto tras alejarse la última persona, y la última apariencia se desplomó contra el suelo como yeso reseco que cae de un muro: el cansancio era un fiel aliado y la traía de nuevo a sí misma. En compañía de una gata silenciosa, en compañía de sus pensamientos, nada quedaba sino la verdad.
Y la verdad consistía en aire fresco entrando de noche por la ventana; en olor dulce de mermelada de ciruela preparándose en la cocina; en ternura desmedida por amigos de cuatro patas; en sonrisas y deseos interiores conformando una irrealidad cada vez menos fantasiosa y lejana. Por fin la verdad se acercaba.
Quedó sola en su cuarto tras alejarse la última persona, y la última apariencia se desplomó contra el suelo como yeso reseco que cae de un muro: el cansancio era un fiel aliado y la traía de nuevo a sí misma. En compañía de una gata silenciosa, en compañía de sus pensamientos, nada quedaba sino la verdad.
Y la verdad consistía en aire fresco entrando de noche por la ventana; en olor dulce de mermelada de ciruela preparándose en la cocina; en ternura desmedida por amigos de cuatro patas; en sonrisas y deseos interiores conformando una irrealidad cada vez menos fantasiosa y lejana. Por fin la verdad se acercaba.
"¿Sabes lo que he soñado? Que era algo así como la cabalgata gay, y estábamos mi hermano, tú y yo en El Ejido, en una de las carrozas, escuchando a los Mojinos, que cantaban su canción dedicada a las putas de El Ejido:
Y yo iba con la pechera al aire, y una corona, y maquillado a lo drag, y bailábamos todos. Y me di cuenta de que no pasaba nada, ni se acababa el mundo por eso, ni se encendía la ira de Dios, como si hubiera una entrevista con Mercedes Milá o Rita Barberá fuera la ministra de cultura.
¿Me entiendes?
¿¿Me entiendes??
¿¿¿¿¿ME ENTIENDEEEEEEEEEEEES?????
Dios...
Quiero tirar el televisor por la ventana..."
Esto me contaba mi amigo P**** en un sueño que he tenido esta noche, el día 02/08/09, a las 06:23 a.m.
Sueños fuera de control... ON!
Las putas de El Ejido
son las más grandes
porque todas tienen
¡igual las tetas y el chichi de grandeeeee!
son las más grandes
porque todas tienen
¡igual las tetas y el chichi de grandeeeee!
Y yo iba con la pechera al aire, y una corona, y maquillado a lo drag, y bailábamos todos. Y me di cuenta de que no pasaba nada, ni se acababa el mundo por eso, ni se encendía la ira de Dios, como si hubiera una entrevista con Mercedes Milá o Rita Barberá fuera la ministra de cultura.
¿Me entiendes?
¿¿Me entiendes??
¿¿¿¿¿ME ENTIENDEEEEEEEEEEEES?????
Dios...
Quiero tirar el televisor por la ventana..."
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Esto me contaba mi amigo P**** en un sueño que he tenido esta noche, el día 02/08/09, a las 06:23 a.m.
Sueños fuera de control... ON!
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