5.10.2007

A vueltas con el olor y las evasiones...

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Mientras acuno una realidad que duerme sin sueños de futuro, durante el viaje en tren sólo puedo preguntarme si un abrazo te hubiera hecho sentir algo mejor.

- ¿Me dejas hacer una cosa?
- ¡Noooo, que me das miedo!
- No es nada malo...

, pienso.

Hoy desearía haber seguido en mi burbuja de cristal para haberme atrevido a preguntarte.

"I was looking for a place to stay."

Aquí soy la única dueña de mis pensamientos. Y, sin embargo, paso tras paso, lejos de Madrid en plena Plaza de Castilla, me muerdo los labios, y atajo a manotazos lo que sé que me está ganando la partida.

Me muero por un sólo instante de encontrarme contigo. Me conformaría con respirar: no te tocaría siquiera. Sólo déjame acercarme a ti, por favor, como si no existiera más mundo. Necesito (sí, de verdad lo necesito) tu olor. Me he convertido en una yonki de tu aroma. Nada ni nadie huele como tú. Volaría por tu cuerpo siguiendo el rastro de tu olor con las manos, con la boca... Esto de mantener las distancias me está volviendo loca. De verdad: prometo no tocarte. Pero déjame respirarte. Por lo menos llenarme del calor de tu piel próxima, al menos eso...

"But how could that be? Look what love gave us..."

Acelero el paso. Shh. Nadie ha dicho eso. ¿El qué? Nada, eso. No existe. No es. No soy. Me muerdo los labios más fuerte para no gritar.

"No, it never began for us; it'll never end for us."

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Creo que debo dormir más. Se me ocurren historias raras y obsesivas. Qué buena terapia esto de escribir.

5.09.2007

Achaquémoslo a que es más de medianoche; a que voy a volver a dormir menos de seis horas; a que en karate me han dado cañita (y eso que iba a ser una clase suave); a que llevo unos días de tensión... y claro, se me va...

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Sufres hipotermia. Estás lejos, en el mar, y algo se ha roto en tu cuerpo: no consigues entrar en calor. Te vas quedando adormilada mientras tus constantes se ralentizan. A tu alrededor percibes una lejana sensación de alarma por parte de quienes te rodean: te estás muriendo.

La lancha en la que te llevan a puerto para conducirte a un hospital va dando tumbos sobre las olas a toda velocidad, aunque tú no te das cuenta. La manta térmica apenas hace nada. Y de repente, alguien se tumba a tu lado, te rodea, te abraza: intenta pasar todo el calor de su cuerpo al tuyo.

Un cuerpo desnudo que, sin ninguna connotación erótica, intenta darte parte de su vida.

Parece que no vas a peor: ¡el invento funciona! Él se va quedando frío. Alguien tiene que sustituirle. Alguien más tiene que regalarte su abrazo.

Y mi pregunta es: ¿quiénes creéis que serían esas personas que os darían su calor?

¿Tenéis a alguien?

5.05.2007

We are all the same
Human in all our ways and all our pains
(So let it be)
There’s a love that could fall down like rain
(Let us see)
Let forgiveness wash away the pain
(What we need)
And no one really knows what they are searching for
(We believe)
This world is crying for so much more


5.02.2007

Cuando quiero darme cuenta ya estoy otra vez a merced de las olas que otros cuerpos marcan. Me rebelo, vislumbro la conveniencia de la independencia fría, procuro olvidar que el corazón sale aunque no quiera, y seguir caminando.

Pero esas olas son más profundas que altas, más poderosas que rugientes; y ante un pequeño cambio en el viento que me diga que me quiere yo quedo desconcertada.

En el fondo, ¿hay alguien dueño de su vida?

4.29.2007

La única manera de hacer creíble, dentro de tu propia neurosis, el encontronazo entre dos frentes muy concretos es permanecer en silencio. ¿Cómo va a creer alguien que deseas estar con la persona que quieres cuando, al mismo tiempo, consideras que lo justo sería alejarte de ella ya que tú no te valoras en lo más mínimo? Porque ¿cómo vas a dar lo peor a quien crees que se merece lo mejor?

Tira y afloja. Cuando la autoestima pega un bandazo cabrón y te descoloca en el momento más inesperado, dejándote expuesta y sin control (parezco un anuncio de neumáticos), saltan las alarmas. Como dijo una amiga-clon: "nos convertimos en bicho bola". Se alza la coraza para proteger y protegerse. Algo en tu cabeza "razona" que quizá silencio y distancia sean la mejor cura, al menos temporal. Y ahí dentro te quedas, atrapada y sin saber en realidad cuál es la salida.

La verdad, es un poquito angustioso.

Quiero aprender a no ser autosuficiente. ¿Cómo se hace eso?

4.26.2007

"... but I still remember just the way you taste"


Está lloviendo. Hay a quien le pone triste la lluvia, no la soporta. Son días grises por dentro y por fuera, y no se ve capaz de encontrar belleza entre tanto chaparrón. Yo me río e intento entender por qué la gente no descubre la hermosa intimidad que late entre la lluvia.


Para intentar congraciarse con los días nublados se suele recurrir a la idea de ver llover estando dentro de casa, al calor y sin mojarse. Pero estamos en las mismas: el caso es huir de ella.

Y no tiene por qué ser así.

Hoy llueve. Y yo me imagino caminando a tu lado, paseando mientras un velo fino filtra nuestros pasos. La temperatura es suave. Caminamos por la playa sin hablar demasiado, simplemente disfrutando de la tranquilidad de encontrarnos, por fin, desde el silencio.

Me paro y cierro los ojos. Hundo mis pies en la arena y noto acumulado el calor del día. Elevo la cara hacia el cielo: las gotas puntean mi cara, mi pelo, mis hombros, mi cuello. Me encuentro con la lluvia mientras tú observas: observas las gotas deslizando por mi piel, rodando despacio entre curvas y salientes; sonríes con mi boca al verla sonreir cada vez que una gotita me golpea los labios. Decides acariciarme y seguir el curso del agua por mi cuerpo.

Y así, gracias a la lluvia, llegas a besar este cuerpo mojado, que ha permanecido lejos durante demasiado tiempo, y que ahora reencuentras mecido por el mar.
Han sido apenas veinte minutos estando a tu lado. Merecían la pena dos horas y media después de la hora de salir sólo por poder abrazarte y verte una sonrisa. Aunque fuera un instante en el que volviera el aire a mis pulmones gracias a un abrazo tuyo. Pero no ha sido exactamente como lo imaginaba. "¿Estás desanimado?"; "estoy muy, muy cansado...". Y parecía verdad: tenías carita de cansado, pero además, de melancolía. Y quién sabe cuántas veces he usado yo esa frase para disimular la tristeza y la distancia.

He bajado en el ascensor y he pensado "no vuelvo a hacerlo". Al salir, no sabía si mirar a la ventana: si no hubieras estado ahí, hubiera terminado de nublarse la tarde. Decidí levantar la vista y allí estabas, despidiéndome con la mano y una suave sonrisa. Devolví el saludo y seguí caminando. No podía quedarme. No era el momento.

La cuerda sobre la que camino baila, oscila entre terrenos de ilusión exaltada y parajes solitarios y perdidos. Necesito encontrarte y detener el baile. O si no, sé que seguiré caminando a solas, con esta mala compañía que a veces creo ser. Sólo conmigo. Totalmente insuficiente. Y sin ti. Totalmente sola.

Te siento cerca y me siento cerca de ti. Aunque no entiendo por qué nos cuesta tanto vencer el miedo al uno...

4.24.2007

Tu olor.

Tu olor se pierde en sombras de mi memoria que planean silenciosas sobre lo cotidiano del día. Se oculta para, lentamente, ir creándome ansiedad por algo que conozco pero que no sé reconocer. Y de repente surge: alguien que pasa a mi lado, un momento de duda al captar un perfume, un recuerdo... Tu olor vuelve a mí como si te tuviera delante.

Aunque no sea así.


(¿Quién no ha sentido inquietud al captar un olor sumamente atractivo, pero imposible de situar en el tiempo, en un lugar, en una persona?)

4.23.2007

Alí es un buen compañero de trabajo. Grandote, moreno, chapurreando español bastante bien, mezclado con algunas palabras italianas y con su acento libanés, transmite ironía en las bromas que nos gasta. Durante la comida no para de hablar, y siempre pregunta por "el napolitano que trata con cierto padrino", en referencia a Luca, al que tiene gran aprecio.

Alí ha estudiado informática en Italia, donde desembarcó del avión sin saber apenas una palabra del idioma, ni conocer a persona alguna. Trabajó para pagarse la carera en restaurantes, y ahora vive en España con su novia santanderina, hablando maravillas de las comidas que le prepara su suegra, aunque eso de que haya tanta carne de cerdo en la gastronomía española no se conjugue demasiado bien con ser musulmán.

Hoy Alí me ha hablado de su país, Líbano. Es una nación destrozada por una guerra, dividida en dos bandos: el sirio-iraní y el estadounidense-israelí. Un Líbano invisible para la mayoría, donde sus parlamentarios cobran más que un parlamentario español, manteniendo esos sueldos de por vida, mientras la gente sufre, atenazada por hambre, pobreza, y sobre todo por el miedo a una nueva guerra civil.

Hoy Alí me ha hablado de su familia.

Me contaba que la ONU pidió en su momento, a la desesperada, un puente de ayuda humanitaria para las gentes del sur del país. Fue denegado. Las personas (pagadas) que debían estar ayudando en la zona huyeron por temor a los bombardeos. Es, hasta cierto punto, comprensible.

Alí habló con su hermano una tarde: bromearon por teléfono acerca del partido del mundial que enfrentaba a Italia y Francia. Todo parecía en orden, tranquilo. A la mañana siguiente, se encontró en el periódico el siguiente titular: "Guerra en el Líbano". Por sorpresa, de un día para otro.

Durante el tiempo que duró la guerra Alí llamaba para ver qué tal se encontraban los suyos. La impotencia es grande cuando tu gente vive una guerra en primera persona y tú la vives en la lejanía.

Llegó el día del alto el fuego. Alí dijo a Alfonso, un amigo y compañero de trabajo, que salieran a cenar para celebrarlo. En el coche, de camino y al pasar por uno de los túneles de la Castellana, Alí recibió un mensaje: "Urgente: llama al Líbano". Su hermano estaba herido, le dijeron.

"Alfonso, llévame al aeropuerto". Y de ahí a Munich; de Munich a Siria; de Siria a Beirut. Cuando llegó su madre ya no tenía voz. Y su hermano hacía días que había muerto.

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Ante la situación desesperada que atravesaban las familias del sur del país que no habían podido huir ante tan repentino comienzo de la guerra, un grupo de jóvenes decidió prestar su ayuda de forma desinteresada, dando literalmente todo sin recibir nada a cambio.

El hermano de Alí se puso un chaleco antibalas y salió entre esos jóvenes. Llegó a casa de una familia, curó heridas y salió. En ese momento un avión lanzó sus bombas de fragmentación: bombas que estallanante la proximidad de un cuerpo, ya que se activan ante los cambios térmicos.

Al caer las bombas, el hermano de Alí dio media vuelta en dirección a la casa de la que acababa de salir, y en ese pequeño camino una bomba le hizo estallar.

No fue el único. Murieron más de trescientos jóvenes. Por desgracia, en este caso no es un número de película.

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Hoy Alí me contaba que ya no se sentía triste, que se sentía orgulloso de su hermano.

Y que en todo, en todo momento, hay que decir no a la guerra.

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(Esto que cuento hoy no es ficticio. Es el resumen de la charla que he tenido con mi compañero Alí durante la hora de la comida. Qué menos que llevar su vida, la de su hermano y la de sus compatriotas -su familia- ante los ojos de quienes leen este blog.)

4.22.2007

En el momento en que te vayas sé que comenzaré a olvidarte. Olvidaré tu cara, tus gestos; tu forma de caminar resuelta que ahora viene a mi memoria, un día de verano, observándote de refilón mientras caminabas a mi lado, un par de pasos por delante de mí. Olvidaré tus manos, no sabré si consumías los nervios atormentando tus dedos. No recordaré cuál era tu camiseta preferida, esa ruinosa que tanto te gusta, aún después de tantos años. Perderé la noción de las horas en tu ausencia, a pesar de que ahora vives más en mi mente de lo que yo habito en ella. Te necesito, aún te necesito cerca, tocándome, muy dentro; pero sé que todo eso se desvanecerá como un sueño imposible de aprehender en el mismo momento que te vayas. Comenzará un proceso de muerte en vida de aquello que, sin llegar a ser, pudimos lograr.

Pero nunca, nunca se perderá en mi memoria tu olor, la resonancia de tu voz profunda, de tu risa victoriosa. Nunca la caricia suave y sorprendente de tu boca. Nunca. Por más lejos que te marches.

4.19.2007

Un juego.

Decir la primera pregunta que se te pase por la cabeza.

Responder con la primera respuesta que se te pase por la cabeza.

No valen mentiras. Ni esconderse en ironías.

Un uno contra uno.

Intuyo que no habrá supervivientes.

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Vuelve el buen tiempo. Desde tan arriba se puede ver bien la sierra; las copas de los prunos casi se pueden tocar. Los rosales empiezan con sus carreras para ver cuál de ellos da más flores, cada uno en su maceta, vigilándose de refilón, mientras la nueva plantita de María contempla tranquilamente el ambiente a su alrededor. Hacía tiempo que no salía a la terraza para algo que no fuese tender la ropa o sacudir el mantel. Casi un año ya desde la última vez que sentí aquí calor. Casi un año. Algún que otro fogonazo entre medias, como un sol perdido. Pero parece que por fin se va acabando el invierno.

(Gracias por los recuerdos, las cervecitas y las risas en tu terraza, M.)

4.18.2007









"... the first kiss and the first time that I felt connected to anything..."

¿Cómo os sentís cuando os golpea la sensación de estar conectado a algo? ¿cómo os sentis cuando ese algo es alguien? ¿y cuando el golpe viene de un muro de impotencia generado por la necesidad e imposilidad de fundirse en uno?

" And I don't know where to look
My words just break and melt
Please just save me from this darkness "

Por favor, echad un vistazo a este vídeo. La canción es de Snow Patrol (Make this go on forever); las imágenes las protagonizan dos personajes de sobra conocidos. Pero aunque no supiérais quiénes son ellos, ni qué significa la canción, ni si el latido de esa música os impulsa hacia delante, merece la pena perderse en estos cinco minutos:


4.17.2007

Quizá sea por los últimos cambios en la vida de él, que me tocan como "daños" colaterales; quizá la incertidumbre, que disfraza el miedo. Sigo viviendo en un mundo de suposiciones, sumergida en la necesidad de creer en algo absoluto, algo que pienso que no existe pero a lo que he de aferrarme para no naufragar. Otra vez.

Mi columpio se mueve de un extremo a otro, entre la entrega total y un desapego rebelde, silencioso. Aparente. Me acerco a puertos de irracionalidad que aún detecto, que procuro controlar. No soporto los celos. Si los siento, me avergüenzo. Acto seguido viene la angustia: anidan en el fondo de las tripas, riéndose de mí.

Me encuentro en las canciones; me pierdo en la realidad; mi relación con el mundo parece un cubo de rubik. Intuyo que tiene solución; sé que la tiene, pero yo no la encuentro.

4.15.2007

- ¿Cómo hubiera sido ahora si no hubiera sido en su momento lo que ha hecho que ahora sea lo que es?

Mirada divertida en sus ojos, entre los vapores del alcohol y la música que atruena.
Mirada seria en la respuesta, no tan mecida por el ron, captando un punto de tristeza entre las palabras retorcidas.

- Ten por seguro que la forma en que te tengo abrazada sería totalmente distinta.

Mirada fija, limpia por algún reflejo de lágrima que disimula la penumbra del bar.
Mirada fija, ausente del entorno. Una sonrisa amable y un dedo que acaricia el perfil de un rostro.

- No estés triste...

Baja la cabeza. Sí lo está. No todos pueden vivir varias vidas en una.

4.13.2007

Dios mío... Hay que ver la cantidad de canciones que me recuerdan a años pasados.

Por otra parte, es bonito encontrar canciones que ayuden a describir el momento actual.

Siempre ayuda.

"... but you always find a way
to keep me right here waiting..."

4.11.2007

Hum... Está nublado. Y truena. A ver si cae un chaparrón. Eso siempre alivia tensiones, las que sean. Siempre se agradece, sí... Yo por lo menos.

No sé por qué, últimamente me veo muy vieja en las fotos. Y, por supuesto, sigo viendo mi culo gordo (que lo está). Vamos, que soy negative-girl, as usual. Sin embargo, en el trabajo me tienen clasificada como el mejor culo de la segunda planta (qué gran ¿honor?), parece que caigo bien, me encuentro con unas cuantas opiniones que dicen "eres guapa" y "no eres una abuela".

La otra tarde, al dar clase a mi alumna de quince años, me contaba sus complejos. He de comentar que la chica es bien mona. Y yo me sorprendía de que se viera mal, cuando no lo está.

¿Qué es lo que nos pasa en los ojos para no ser capaces de vernos como nos ven los demás? Y más importante: ¿cómo se arregla esa miopía? Uno viviría más a gusto. Sin tensiones, como después de un buen... chaparrón.

4.08.2007


¡Boa noite!

Durante estos cuatro días de tanto pasear hemos encontrado rincones verdaderamente hermosos. Juzgue cada cual a qué rincones me refiero...







De vuelta. Cuatro días en Portugal. Cuatro días completos, con muchas risas, muchos paseos; descubriendo lugares, comidas; descubriéndonos.

Estoy muy cansada porque el viaje ha sido largo. Pero si para resumir el viaje escojo nuestras últimas frases, el balance-resumen es inmejorable.



"No quiero que te vayas..."

3.29.2007

Tengo un subidón brutal. Hace media hora o así que he venido de la Escuela de Música de Torrelodones. María, una de las niñas que fue mi alumna de piano (muy buena) y con la que sigo en contacto vía msn, me dijo que ella y Mayte (otra de mis alumnas) tocaban hoy la pieza para clarinete y piano que les puse hace un tiempo. No me he quedado a la audición, he ido antes para verlas un ratito, escucharlas y hablar con ellas.

Nada más llegar, he saludado a Jorge, el profe de percusión. Al entrar, me ha visto uno de mis alumnos, y al grito de "¡¡¡PROFEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!" me ha parado, me ha dado un achuchón y me ha dicho "¡tú eras mi profe!". Este Héctor sigue de un salao...

He entrado y he saludado a la secretaria y a la directora. Ha sido un curioso ejercicio de cinismo el que he presenciado, jeje. Acto seguido he subido al aula donde estaban ensayando.

He entrado despacito, para no molestar. Mayte y María estaban en la primera fila. Se han girado y su cara ha sido de los mejores regalos que me han hecho: una sorpresa enorme, alegría. Mayte se ha levantado, y al principio, tímida, me ha preguntado "¿qué haces aquí?". "María me dijo que tocábais y he venido a escucharos". Me ha plantado un abrazo. El primero de la tarde.

Héctor: el primer achuchón, totalmente espontáneo,
María: sus ojos enormes mirando fijo con la sonrisa prendida en ellos, su timidez redescubierta sin messenger de por medio, sus manos sobre el teclado,
Mayte: su cara de enorme sorpresa, su alegría perenne, su besote al venir a mí,
Irene: otro abrazo bien fuerte, con carita de pena "te echo de menos...",
Carmen, la hermana de Irene: de sonrisa permanente ("¡se me han caído dos dientes!") y el mismo abrazo que su hermana,
Alberto: timidez previa a un abrazo del "cabrerillo loco", hemos compartido muchas regañinas pero me sigue cayendo genial (por algo no serían efectivas...),
Lucas: poquito tiempo de este "pequeño hombre tranquilo", demasiado poco para disfrutar un poquito más de su compañía, incluso "entre tinieblas",
Irene: la pequeñita, sin decir apenas nada, tenerla al lado abrazada a mí el ratito que he estado, me lo ha dicho todo,
Lianne: sus hoyuelos, sus ojos, su inocencia ante mis sugerencias sobre dientes, martillos y ratoncitos pérez...

Son preciosos. Son tesoros. Son el mejor regalo. Son geniales.

Ay pequeñajos... ¡gracias!

3.25.2007

Me encanta...







3.23.2007

"I'm so afraid of waking...
Please, don't shake me"



En los dos últimos días apenas he dormido 8 horas y ahora mismo no tengo sueño, estoy muy acelerada. Me refugio en la sonrisa, las bromas, la necesidad de conectar bien con algunas personas de mi entorno (a veces con angustia disfrazada de chica nerviosa), la música nueva retumbando en los cascos, la armadura de chica dura que avanza con paso cabreado y cara desconfiada. Es una buena sensación en la que inspirarse para hacer un cuento sobre equilibristas.

Por dentro estoy asustada.

Pero no me voy a permitir la caída. Toca seguir aprendiendo.

3.20.2007

Lunes.

Delante del ordenador, intento entender de qué van todas estas líneas de código. Levanto la mirada y la pierdo entre las ramas de un enorme cedro que hay en la acera de enfrente, y que no dejan de bailar por el aire que se ha levantado esta mañana.

Vuelvo a la pantalla. No me centro. Miro el reloj, media hora para comer. Vuelvo a subir la mirada. El sol acaricia un solo instante las ramas. Vuelve a nublarse. El aire golpea las ventanas de la oficina, se enfada y bufa. Pienso en mis gatos.

Desde primera hora (dejando a un lado el atasco y llegar tarde; hoy ha sido la excepción) la música me recuerda el fin de semana pasado. Me recuerda las ganas de que llegue el siguiente. Me recuerda las ganas de estar como he estado estos tres días.


Martes.

Caen copos de nieve desde las seis de la mañana. Un día largo, frío, en el que se entremezclan las ganas de salir corriendo, las de tumbarme y cerrar los ojos, la necesidad de alguien que está distante, el autismo pasajero, el "un poco más" andando por el andén de metro medio mareada.

Ha sido un día puñetero.

El abornoz me dice que ya está bien.

Me encantaría terminarlo con una visita a casa de un amigo. Hay otras bonitas formas de terminalo, pero no están en mi mano.

3.14.2007

Despacito, se van forjando sueños con más fuerza en la mente. Despacito, esos sueños nacen del deseo de dos personas por encontrar algo único. Despacito,interiorizo la realidad, y sonrío.

Y canto.

Y digo tonterías.

Y si, por un casual, abro los ojos a un hipotético momento presente en el que se pierdan esos sueños, ese algo único, esta realidad en compás de a dos, se apaga la sonrisa.

Uno se sobrepone al dolor, eso dicen; es ley de supervivencia. Pero de lo vivido se aprende, y no se olvida.

Yo lo que quiero es no olvidar ni uno solo de los momentos que me hacen sonreir. Ni ahora, ni mañana, ni nunca. Porque hay por aquí algún sueño que habla de estar siempre a su lado. Y esa realidad es la que me trae la sonrisa.

3.13.2007

Sueño.

Sueño.

Mucho sueño.

Desde las 6 de la mañana en pie. Nueva adaptación a horarios. Nueva adaptación a nuevos compañeros de trabajo. Nuevo esfuerzo por hacer "amigos", por crear enlaces salvavidas para muy diversas situaciones. Nuevo estado de alerta para aprender aprender aprender aprender aprender... Agradecimiento -un tanto escéptico- ante los "tranquila, que es fácil; tú con calma", porque en definitiva, tengo (quiero) aprender rápido y ser lo más autosuficiente que pueda en el menor tiempo posible.

Cerebro casi-en-off.

Pero por lo menos otro de mis gatos va a curarse. Miro por la ventana y florece la olma (es chica), el pruno del Estopa también se ha contagiado en esto de crear material alérgico, el jodío, pero queda bonito.

Y, sobre todo, letras de un par de canciones que aportan/demuestran que lo que más me importa hoy en día sigue afianzándose.

Eso sí: ¡qué ganas de vacaciones!

3.08.2007

Veo que se frota los ojos, muerto de cansancio. Apoyado el codo en la mesa, apoyada la cabeza en la mano. Después, se queda quieto, en silencio, como si fuese autista. No me gusta que tenga esa mirada perdida. No me gusta que esté triste.

Aunque el sueño gana cada vez más terreno, aunque tiene que madrugar mañana más que ayer, ella espera. Espera delante de una pantalla, uno de esos monitores grandotes que acumula polvo por efecto de la electricidad estática sobre el que duerme un pequeño gatito. Ella espera a que él aparezca conectado y le abra ventana en el chat. Ella espera, espera sólo por ver dibujado en píxeles un beso de buenas noches.

Los dos ponen las manos sobre el teclado. Los dos abren ventana a la vez.

Los dos miran el cristal ausentes del tiempo que les rodea.

Los dos envían un beso. Un "hasta mañana".

La coincidencia es una sorpresa agradable. Sonríen, a solas, cada uno en su cuarto.

Pero al menos ahora saben que, a pesar de tantas cosas, se tienen el uno al otro.

3.07.2007

Estoy cansada. Y triste. Echo de menos a mi chico, le veo menos de lo que quiero y necesito. Estoy deseando que llegue el fin de semana para poder abrazarle (tengo suerte de tenerle), y más aún, que llegue el momento en que podamos compartir algo más que lo que supone el fin de semana. Recuerdo a Vito y siento impotencia al no poder dar marcha atrás hacia apenas diez días atrás, antes de que comiera la mierda que le mató. Imagino que sigue por aquí, y cuando me doy cuenta de que no es así se me hace un nudo en la garganta. El trabajo me pone nerviosa; es un trabajo que no me gusta (aunque sepa que los hay peores. No es esa la cuestión). No puedo independizarme. Vivir sola me asusta, cuando antes no lo hacía. No sé manifestar bien lo que siento. No sé cómo soy, ni sé verme con los ojos de los demás. Posiblemente me queje demasiado.

Pero eso es algo que también necesito. Al menos ahora, aquí. Aunque no sirva más que para aliviar la desazón de este momento.

Mañana será otro día.
"And I find it kind of funny, I find it kind of sad:
the dreams in which I'm dying are the best I've ever had..."

Seguro que habéis escuchado "Mad world", esa canción que sale en el anuncio de Gears of war (creo que se escribe así) y en CSI, con un pianito... Una canción que parece una nana en cuanto a la música. Y que suelta perlas dramáticas como esta que aquí escribo.

Cambios de nuevo: el lunes me voy a cliente. Sin tener ni idea de programación, por decirlo clarito. A ver qué pasa...

Ayer hablé con gente cercana. Alguien se preguntaba "si la muerte de un gato me duele tanto, ¿cómo me dolerá la de una persona?". Acto seguido se quedó pensando. Y, coincidiendo con otras dos personas además de conmigo, dijo que quizá haya muertes de animales que duelan más que las de personas.

A mí no me cabe duda. Porque no creo que los animales sean menos que las personas. Lo que pasa es que las personas somos demasiado prepotentes.

3.06.2007

Desde el trabajo, pensando en huir.

Y en no crecer.

Nunca jamás.

3.05.2007


Los auriculares atronan "Feeling good" en mis oídos mientras intento aplastar la pena de alguna forma. Constantemente aparecen en mi cabeza recuerdos de un ser pequeño, cariñoso como pocos, asustadizo, frágil y remolón, indefenso (a pesar de las marcas de sus dientes en mi mano que me acompañarán para siempre; un secador de pelo asusta al más pintado), pesado como él solo si de conseguir mimos se trataba. En medio de eso aparecen fogonazos de él en los últimos días, y no puedo evitar preguntarme si sufrió más de lo que ya de por sí reflejaba. Los gatos son animales duros, a pesar de su delicadeza. No tienen nada de niña llorona. Recuerdo la noche del jueves al viernes. Él quería dormir en mi cama y yo no quería que estuviera solo. Pude notar su corazón latiendo cuando se apoyó en mi pie, ese que al día siguiente se paró; noté su peso cuando se tumbó sobre mí para dormir, todo lo largo que era, intuyendo un ronroneo; aprieto mandíbla para no llorar en público al recordar cómo vino a acurrucarse contra mí, mientras le acariciaba, mientras cada respiración era una pelea. A veces mi cabeza se bloquea, como defensa. A veces pienso (siento) que está aún aquí. A veces asumo que se ha ido antes de echarme a llorar. ¿Sólo un gato? Pues no.

Es mi Vitín. Don Vito, el Corleone de los gatos. Aunque lo que despertara no fuese miedo, sino una inmensa ternura.



3.02.2007




Se me ha muerto Vito.




3.01.2007

Every time our eyes meet
This feeling inside me
Is almost more than I can take
Baby when you touch me
I can feel how much you love me
And it just blows me away
I've never been this close to anyone or anything
I can hear your thoughts
I can see your dreams

I don't know how you do what you do
I'm so in love with you
It just keeps getting better
I wanna spend the rest of my life
With you by my side
Forever and ever
Every little thing that you do
Baby I'm amazed by you

The smell of your skin
The taste of your kiss
The way you whisper in the dark
Your hair all around me
Baby you surround me
You touch every place in my heart
Oh it feels like the first time every time
I wanna spend the whole night in your eyes

Lonestar - "Amazed"

(Me too... :)

2.26.2007

He salido de trabajar corriendo, como siempre. He atravesado el nudo de Manoteras a toda prisa, deseando llegar a la parada del bus, por si había suerte y conseguía coger el tren de menos diez. Enfurruñada, he subido al de y veinte, media hora más tarde, pensando que a esas horas ya casi podría haber estado en casa.

(Levanto la vista mientras escribo esto y veo un atardecer oscuro, precioso, sobre los encinares de El Pardo, con Venus en el cielo, dejando pequeñas las luces de la ciudad.)

He subido al tren y me he sentado. Frente a mí, una mujer se había quedado dormida y, cabeceando, estaba a punto de caer al pasillo. Me he inclinado hacia ella tocándola suavemente en el brazo para no asustarla. "Se va a caer...". Ha despertado y me ha mirado, desorientada. Era una mirada tremendamente triste. Ha preguntado dónde estábamos. "Ramón y Cajal", ha contestado mi compañero de asiento. Al llegar a Pitis ella se ha levantado. Con su cara triste, sus ojos idos, me ha sonreído; le faltaban dientes. "Gracias señorita". Me ha acariciado la mejilla despacio, con ternura. Aún siento esa caricia, y el nudo en la garganta al saber que esos ojos azules, tan tristes, bajaban del tren buscando algo que ponerse.

Al ver su piel, su mirada, me he dado cuenta de que era drogadicta, y he sentido una punzada de rechazo que me avergüenza.

Más aún después del gesto de ella.

Qué preciosa caricia.
Qué bonita ella al darla.
Y qué triste.

Qué vergüenza.
Y qué pena.

Gracias por la lección y por dejarme la sonrisa en la cara mientras te miraba acariciarme.

2.25.2007

Siguiendo un buen consejo, me he puesto la bata encima del pijama y he salido al jardín cuando ya era de noche, igual que hago en verano. Suelo salir a mirar el cielo. Me siento, a solas, en medio del jardín y miro hacia arriba. Las estrellas y la luna suelen estar muy tranquilas ahí arriba; a veces titilan como locas, allá lejos, como si estuvieran de fiesta. Pero lo habitual es que estén en calma.

Esta noche, aunque había nubes que se deslizaban a toda prisa, el cielo estaba claro. Media luna brillaba justo sobre mi cabeza, coronando Orión, con su Betelgeuse luciendo un precioso naranja. A un lado y a otro movía la cabeza despacio. Es una delicia estar ahí fuera, simplemente mirando. El aire era frío, aún de invierno. No olía ni a nieve ni a lluvia. Me golpeaba la frente y me aliviaba. Durante unos instantes he girado la cabeza para enfrentarme al viento, que enfriara mi mente. He respirado hondo sin perder de vista la luna. Sin saber bien por qué, he pensado en mirar el cielo así, como estaba mirándolo, en una playa, muy lejos de aquí, con Adrián a mi lado. He pensado en varios sitios, mirando el cielo a medida que recorríamos el mundo, sin más objetivo que mirar el cielo cada noche en un lugar distinto, acompañando a la luna. Y siempre con él.

Me he sentido en casa y me han entrado ganas de sonreir.

2.24.2007

Bueno... Llego a casa y me encuentro un PEDAZO DE DIBUJO hecho por Rafa a partir de una foto que le he enviado. Estoy flipadísima con él. No pongo el dibujo aquí (aún) para que os pique la curiosidad y pinchéis en el siguiente enlace...


¡Mil gracias, Rafa!

2.22.2007

La vida sigue ahí, y no se para entre estación y estación de tren, o cuando corro para coger el autobús. No debo dejar mi tranquilidad encerrada en la habitación, esperando recuperarla cuando vuelva; no debo permitir que el pánico se adueñe en el momento menos oportuno; no debo desconectarme para ser un autómata en las horas de viaje.

Cada instante es el destino al que hay que dirigirse para vivir. Soy capaz de entender que eso es lo correcto. Y sé que, de entre todos esos momentos que componen una vida, hay algunos que sirven para darte aire con que seguir respirando en los momentos de angustia (como las llamadas a primera hora de la mañana, o una charla a las once de la noche al salir de clase, o un "yo también quiero verte" arriesgado desde el trabajo).

Llega el fin de semana; sé que cogeré aire, procuraré descansar para abordar la semana que viene. Y sobre todo, espero tener el abrazo que necesito. El que quiero. A quien quiero. Aunque sea tan poquito tiempo.

2.21.2007

Han vuelto a florecer las mimosas. Para no variar, siempre me sorprenden, año tras año. Pienso que las encontraré en marzo, bien avanzado, y sin embargo aún no ha acabado febrero y ya están aquí.

Huelen dulce. Nunca confundiría un olor tan amable. Tienen la ternura de envolverte cuando no te lo esperas. Cuando aún hace frío. Cuando esperas un tren mirando la luna en el cielo que permanece claro. En ese momento te detienes y alzas la mirada, buscando, como si fuera el instante previo al reencuentro con un amigo ausente por muchos años, o con el abrazo de un amor que sientes no merecer.


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La gente escribe. Escribe libros, muchos libros. Será que la gente tiene cosas que decir. O quizá sea sólo la necesidad de sentir que se comunican con alguien, aunque sea a través de unas líneas que puede no entiendan ni siquiera ellos. Todo sea por vencer esta sensación de soledad que, a veces, abruma.

Y es que creo acostumbrarme. A eso le uno el pánico. A eso le uno que no sé gritar. A eso le uno sentir que me explota de amor el pecho y lo único que consigo es silencio por fuera, hermetismo; y por dentro, el alma hecha trizas por ser incapaz de darlo en todo lo grande y hermoso que puede llegar a ser.

2.19.2007

Está triste, y no quiere estarlo porque le da miedo volver a caer.

Si cae, tendrá que esforzarse por levantarse (una vez más), y le aterra que en ese proceso pueda irse quien ama.

Algo dentro se rebela contra el hecho de ser una más, de esa inmensa mayoría. No pretende ser especial, simplemente, vivir en paz consigo misma.

Y todo apunta a que será parte de todos. Ante eso, debería cambiar su forma de pensar. Eso se ha planteado, aunque le cuesta rendirse a ello.

Hay demasiado miedo en su cuerpo.

Demasiado cansancio en su mente.

Pero es difícil dejar de pensar.

Y aún no ha aprendido a gritar.

Ayúdame.

2.18.2007

No a la negación. No a pensar. Entrar en una rutina "salvadora".

Anoche me vi como un saco vacío. No entraré en detalles. Escuché en voz alta un análisis que yo llevo tiempo haciéndome; fue como confirmar eso: que soy un saco vacío.

Salí de casa. Llegué al lado de mi medio-todo. Consiguió que llorase sin contenerme. Él no me ve como un saco vacío.

Y aunque yo aún no entienda por qué quiere estar a mi lado, qué es eso mío que dice que le hace feliz, sé que quiero que siga a mi lado, que esté conmigo toda la vida, a ser posible. Porque esa decisión que tomé en su momento y que me llevó a quererle a él fue el mayor acierto en 28 años.

Hoy tengo la cabeza muy cansada. Pero dentro de lo perdida que estoy, hay algo que está claro: quiero que él me quiera, quiero hacerle feliz. Y para eso tengo que cambiar.

Tiempo. Rutina. "Abrigarse". No a la negación.
Tengo conmigo al mejor chico de la tierra.
Del mundo mundial.
Del Universo.


Y punto pelota.

2.16.2007

Mucho sueño, muchas vueltas a la cabeza, vuelta a los lexatines (hoy el último; mañana cura de sueño), mucha pelea conmigo misma, entre ¿estar agradecida? y mi inconformismo laboral (eso de ser un borrego más me cabrea; no me vale lo de "mal de muchos, consuelo de tontos).

Valoro lo que tengo. Mucho. Tengo pánico a perder lo que me importa, que en estos momentos es mucho, como ya digo. Pero tampoco quiero acobardarme y conformarme con determinadas cosas. Supongo que es cuestión de tiempo, de paciencia, de centrar mi cabeza en lo que me importa y no apalancarme.

A veces pienso que la gente que sólo tiene una opción, siendo esta opción no-mala, tiene suerte. Tener la cabeza dividida en posibles caminos, siendo todos inciertos y ninguno APASIONANTE, es agotador. Y frustrante.

A lo mejor es verdad que tengo la cabeza llena de pájaros. O quizá debiera irme a vivir a un pueblo a cultivar un huerto, tener gallinas, poder seguir con aficiones, tener tiempo para estudiar. Y tiempo para estar / querer a mi gente. Porque ganas no me faltan.

2.12.2007

Que digo yo que... cuando te da un pequeño ataque de angustia en el trabajo (y tienes que poner cara de póker) por el propio trabajo (que NO ME GUSTAAAAAAAA!!!!!!!), en el camino de vuelta piensas en la opción beca_doctorado(35h/semana)+preparar(again)oposición_de_música como un camnino muy apetecible, llegas a casa y te lanzas directa al piano porque ves que si no la música se quedará en el tintero (NO QUIERO ESO), lees el mail de una amiga que es un cerebrito y que está en paro pero sigue intentándolo con las opos, planteas la opción que venías pensando por el camino a tu pareja y te apoya, pues...

¡¡¡POR DIOS QUE ME DEN LA BECA DE DOCTORADO YA!!!

...........paciencia paciencia paciencia paciencia paciencia...........

2.11.2007

Pasar un domingo a solas en casa no es bueno, no. Se piensa demasiado y una se acelera.

Fin de semana recomponiéndome de la gripe, felizmente acompañada. Y atreviéndome a sentarme delante del piano para seguir inventando música, la que se me iba ocurriendo, sin pensar en reglas armónicas, melódicas ni gaitas. Sobran reglas en mi vida.

Voy a hacer la cena...

2.10.2007

Dormir la siesta oliendo la sábana en la que ha dormido él esa noche, a mi lado, me tranquiliza y me hace sonreir.

Sentir el contacto de sus piernas, o cómo te abraza, y seguir durmiendo los dos, en calma, es lo increíble hecho realidad.

Leer "futuro" en otras palabras, esas que regala al hablar, es la alegría en toda su pureza.

Me descubro haciendo cosas en pareja de las que estaba convencida que era incapaz de hacer. ¡Y me hace muy, muy, muy feliiiiiiiiiiiiiiz!

2.07.2007

Te miro aunque no te tenga delante. Te observo despacio y me veo reflejada en lo que un día me hiciste sentir de manera involuntaria. En medio de la fiebre y del dolor que siento en el cuerpo, vienen como relámpagos imágenes de lo que no fue, de lo que no existió, perdido en cápsulas de aire enrarecido. Te miro, y entiendo que podrías haber sido grande, muy grande dentro de este cuerpo mío, tan pequeño.

2.05.2007

Pocha again. Qué le vamos a hacer. Lo malo es que ahora tocan 9 horas de curro y 3 de viaje cada día. Por dios, que llegue ya el fin de semana.

Este finde pasado estuve en Burgos. Lo pasé bien (muy, muy bien en determinados momentos). Feliz.

Y como la tos, los mocos y demás "amiguetes" me tienen más atontada de lo normal, por ahora dejo de escribir. A ver si se me ocurre algo más interesante que poner, porque anda que...

1.31.2007

Ayer, mientras esperábamos a testificar en un juicio, entre los testigos teníamos una charla coloquial sobre tener hijos, echarlos de casa a los 18, etc. Yo escuchaba. Una de las chicas, de 30 años, decía: "yo pensaba ser ministra con la edad que tengo ahora, y ¡ni ministra, ni nada! Me conformaría con tener un sueldo mejor que el que tengo". Parece que pocos son los que terminan ganándose la vida haciendo lo que les gusta con un mínimo de tranquilidad para llegar a fin de mes.
Y mientras lo paso estupendamente esquilándome las patitas, me pregunto qué es eso que a mí me hubiera gustado hacer para vivir. La respuesta la tengo desde que era niña: escribir.

Así que aquí me tenéis, de ingeniero. Je.



Los compromisos son cuando lo son,
pensar que puedes no es tan malo,
si quien lo piensa tiene manos,
yo tengo manos, hambre, fe y un corazón,
que no se vende por dinero,
pero se daña por complejo.

[...]

Lo llaman dinero, dinero, dinero, puto dinero.

(Antonio Orozco)
Huyyyyyyy... ¡casi! Pero no. Aún no toca irse. Qué difícil es alquilar. Comprar, ya ni digamos. Y otro tipo de planes... pues parece que aún no se contemplan. Tiempo al tiempo.

Mañana empiezo curro nuevo; aún no estoy muy nerviosa (¿¿??). A ver qué tal. Y el viernes de excursión, a ver otra catedral.

Me gustaría escribir más, algo interesante, pero no sé qué.

No paséis frío. Y si podéis, no madruguéis mucho, je...

1.29.2007

"[...] Clasificaciones aparte, los abrazos pueden transmitir muchísimo erotismo y permiten que la pareja cree un contacto sumamente íntimo. A través del abrazo conseguimos fundirnos en el cuerpo de la otra persona, sentir su temperatura corporal, su respiración y la ansiada cercanía. Además, ayudan a relajar tensiones y miedos, son una forma de entrega −en la que además se recibe−. Los abrazos simbolizan la unión, el apoyo y la compenetración de la pareja."

Si es que los abrazos son de lo mejor que hay...
Cosas que me apetecen:

Dar un paseo con Adri, tranquilamente, hablando, haciendo bromas. Parar cuando nos apetezca y continuar el camino de nuevo si nos da la gana.
Leer.
Quedar con Miguel para tomar un algo (debo muchas invitaciones) y practicar la toma-de-pelo-mutua-con-doble-tirabuzón.
Ir a la montaña a hacer snow, en la mejor compañía.
Ir a bucear, y que vengan novatillos (mi padre, Iván, Ainhoa), ¡pero que haga más calorcito!
Comenzar a buscar una casita que comprar.
Dejar de imaginar que la comparto: que ese sueño sea real.
Salir de farra con las Lolitas, con Humbert, con María, con los buzos (mojito power!)... sin que falte el que más me importa.

Apetecen muchas cosas. Algunas más que otras. Será cosa de ir haciéndolas poquito a poco.
Robo del blog de Hugo este vídeo. Hoy hace frío, y no viene mal ver una historia bonita.




1.28.2007



You're Anthony Belrose, AKA Tick, AKA Mitzi del Bra!




Pues ya veis. Después de ver (otra vez) "Priscilla, Reina del Desierto", quedarme embobada con la peli, reirme un montón y envidiar su capacidad, al menos durante algunos momentos, para ponerse el mundo por montera y hacer lo que les salga de los tacones, me pongo a buscar imágenes en internet y me encuentro con un test para saber qué clase de "reinona" sería yo. Creo que ha acertado; soy Tick, también conocido como Mr. Smith en Matrix, o V en "V de Vendetta". Y me encanta...

Ais... Va apeteciendo una noche de mojitos, bailoteo y tonterías varias...

1.27.2007

Me pregunto si, de algún modo, en el fondo del cerebro de cada uno de nosotros late la misma queja: ¿por qué un solo cuerpo? ¿por qué una sola vida? Quizá la idea de ser muchos encerrados en una única apariencia sea algo que forme parte de mi particular locura, pero observo alrededor, cerca, lejos, y encuentro gente que escapa del compromiso, gente que habla sola por la calle, gente perdida en su propia tristeza, gente que no deja de hablar por miedo a escuchar su múltiple soledad. Y vuelvo a pensar: ¿por qué uno solo, si en cada uno hay tantos?

El día en que sea capaz de descubrir todos los que soy ante quien amo, el día que él haga eso mismo conmigo, será cuando estemos en paz: seremos uno solo.

1.26.2007

Veo en el blog de mis Lolitas un trozo de la película "Deseando amar" y leo lo que escriben:

"El amor es una cuestión de oportunidad, de nada sirve encontrar a la persona idónea demasiado pronto o demasiado tarde."

Si se da en el momento adecuado, con la persona adecuada, ¿se pueden vencer todos los "inconvenientes" que vengan después? ¿de todo tipo?

Quiero creer que sí. Por eso de no perderme lejos de Nuncajamás.

1.25.2007

Si es que tiene un no sé qué, que qué sé yo...


Ya es tarde. Son más de las doce de la noche, unas horas no muy recomendables para volver del trabajo. Está cansada. Mete la llave en la cerradura y abre la puerta. No hay luces dadas. Desde el pasillo se escucha el sonido de la televisión, un programa de cotilleos con "tertulianos" dando voces. Cierra la puerta despacio y cuelga el bolso en el perchero. Se descalza, olvidando agradecida los tacones. En silencio, se asoma al salón: él está dormido en el sofá, no la ha oído entrar. Le observa durante unos instantes; no sabe si lo que siente es algo parecido a tristeza. Después se aleja hacia el dormitorio. Sólo quiere dormir.

Entra en la habitación. Esta vacía, aunque caliente (bendita calefacción central). Tira el abrigo sobre la silla y comienza a desvestirse: desabotona despacio la camisa, baja la cremallera del pantalón... Todo lo arroja sobre la silla. Sólo guarda el cinturón en el armario ("hoy no estoy para recoger nada..."). Se gira y...

... y ahí está ella, sobre la cama, mirándola sonriente, preparada para acogerla, como tantas otras noches de soledad y acunarla en su piel suave. Le devuelve la sonrisa mientras se desprende de la ropa interior. Abre las sábanas, libera su mente y, perdida en el sueño, se entrega a ella.
Hace pocos días intuía que empezaba a necesitar mucho a alguien, y que en breve me daría cuenta de ello.

Esta noche echo de menos a esa persona. La sensación de lejanía y cercanía simultáneas me hace tener el estómago encogido. Es muy tarde y ya estará dormido. Si no fuera así, vencería timidez y otros miedos, le llamaría para decirle: "ya lo sabes, pero necesito decirte que te quiero; que me haces falta y me doy cuenta ahora más que nunca; que si me tienes abrazada me siento segura; que contigo estoy en casa; que, si tú quisieras, compartiría contigo todas estas horas que se me escapan de las manos día tras día sin sentido..."

Trago saliva. Dejo un momento de escribir. Algunas cosas dan miedo pero... no quiero ser cobarde toda mi vida.

1.24.2007

Tu visión de mí. Mi visión de mí. ¿Coinciden? ¿vemos lo mismo? Seguramente no. ¿En qué difieren?

No sé hasta qué punto se puede hacer caso a lo que mostramos a los demás. ¿Es sincero? ¿o son gestos interesados para hacer creer algo que en realidad no pensamos?

Alguien puede pensar que siempre quedarán aquellas reacciones que no podemos controlar: una mirada, un gesto contenido o desatado... Pero esas reacciones no dejan de ser interpretadas por otra persona y, por tanto, esa interpretación está sujeta a error.

Conclusión: esta vida puede ser un terrorífico o delicioso caos... Y yo, o como pronto, o perderé del todo la cabeza.
No tiene precio...


1.22.2007

Pasan las horas y se desvanece, pero aún queda algo...

Miro el mail, como siempre, una de tantas veces al día. Y en uno de los mensajes me llega un vídeo de felicitación de cumpleaños, de alguien querido, en vaqueros, desde su consulta de médico. Al principio sale una muchachita de once o doce años; no recuerdo qué dice, pero se ríe. Luego, los dos, cantan un cumpleaños feliz un poco raro, bailando. Ella vacila mucho. Me hacen reir, me siento muy feliz.

De repente cambia la escena. Estoy en un vagón de tren antiguo, observando desde la puerta. El "médico", en pijama, incordia a un niño que intenta dormir frente a él. Al principio creo reconocer a alguien en ese niño; luego descubro que no es quien creía, sino otro niño. Está agotado, se le cierran los ojos, pero mi amigo el bromista no le deja descansar. Entro al vagón, le cojo para acunarle y que se duerma. Enseguida cae. Mi amigo sonríe. Todo está tranquilo, y flota una sensación agradable en el ambiente.

Cambio de escena. Vuelvo a estar chequeando el correo electrónico. Recibo un mail sorprendente, en el que entre otras cosas, se me invita "a casa, a tomar una cerveza del PP" (¿?). Un mensaje extrañamente claro, con el que me da un vuelco el estómago y me hace despertar.

Un sueño que no tiene sentido aparente, que no obedece a la realidad. Pero que me ha hecho despertar contenta, aunque entendiera a través de él que no tengo tanto control sobre mí ni sobre mi vida como yo creía.
Surgen preguntas nuevas y calmadas en mi casa sobre un futuro independiente y compartido. La charla es, como digo, calmada, al igual que el resto de planteamientos. Todo marcha. Todo va rodando a un ritmo que parece estabilizarse. Y espero que siga así. Descubriendo. Reencontrando. Compartiendo. Viviendo dos sueños en uno. O un sueño en dos cuerpos.

Hoy, ayer, y todos los días: manta, abrazo y a dormir. Mmmm... qué ganas tengo...

1.21.2007

So lost.

So afraid.

I do know I want to move on, but I just don't know how to do it.

So, let's wait to the future.

Hold

calmly

while I rest in his arms.

1.20.2007

¡¡¡¡¡ Puuuuuffffff !!!!! ¡Me tienen loca! Es el equipo de Rugby "All Blacks", bailando una danza guerrera maorí, llamada "Haka", para intimidar al enemigo (y lo cierto es que acojonan...) Cada vez que los veo me quedo embobada, con la boca abierta... Cuando tenga que gritar un "kiai" en karate me acordaré de ellos.








La letra:

"In the begining"


Maori
I te timatanga
Ko te Kore
Ko te po nui
Ko te po roa
Wehenga Matua
Herenga Tangata
He toa Rangatahi
He toa Rangatira
Whakaki te Maunga
Tae ki te Whenua
Hoki ki te Rangi
Tae ki te Pukerunga
Piki ake piki ake
Ki te ara Poutama
Ki nga Taumatatanga e
Wairua Hinengaro Tinana
Pakeha


In the beginning
there was nothing
the big darkness
the long darkness
the separation of Rangi and Papa
formed man/people
formation of young warriors
formation of young chiefs
if you aim for the mountains
you will hit the plains
if you aim for the sky
you will hit the mountain peaks
climb up, thrive
to the pathway of knowledge
to achieve excellence
spiritually, mentally, physically

1.19.2007

Acompañando un sol de peluche, un sobre con flores de colores, letra redondita. María tiene 10 años; es una de mis niñas de piano, me deja una carta de despedida ("léela luego, que me da vergüenza...")


"Hola Patricia:

Quiero decirte que eres una magnífica profesora, explicas genial, y no solo por profesora se pueden decir buenas cosas; eres una bellísima persona y una mujer con muchos recursos sobre la música.

Tienes mucha paciencia, me parece que eres muy justa con los demás, y que tampoco mandas muchos deberes como mucha gente dice. Con migo te has portado fenomenal, y nunca me has regañado por algo (cosa que todas las profesoras que he tenido lo han hecho) Yo siempre pensaba que ojala te tuviera de profesora años y años... pero aunque te vallas siempre me acordaré de lo buena profesora que tú eres y que nadie podrá hacerme sentir como tu lo hiciste hacia mi. Espero que tengas mucha suerte con tu trabajo, pero por favor: nunca dejes la música. Muchos recuerdos.

Fdo: María.

Besos "


Ahora adividad a quién se le han saltado las lágrimas esta tarde.