7.29.2009


Quién pudiera meterse en una foto para por fin saber lo que viste al hacerla. Teñirse de sus colores, mojarse en sus aguas o respirar un viento que sólo aparece en los cuentos orientales.



Un escondite evidente y confortable, sin dar lugar a explicaciones ni juicios.




"Sólo" una imagen.













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Arden las arenas de Gredos, amenazando mi refugio verato. El humo invade kilómetros y kilómetros para hacer llegar su mensaje: arden las arenas. Árboles que se convertirán en ceniza, también arena. Desde la ventana de una oficina veo una nube polvorienta, baja, densa e inmóvil, que me recuerda con preocupación lo que ocurre no muy lejos de mí.



7.27.2009


¿Dónde se ha escondido el mar del que viniste? ¿hacia dónde se marchó la luz que vino con el agua? Intuyo tempestades silenciosas bajo tu manto, como siempre que te acercas y pregunto, ingenua, por tu bien. "Todo en orden", me dirás. Pero esta vez algo te ha dolido desde el fondo, algo que se filtra entre sifones y gorgonias para dejar oir tu pena entre cantos de delfines...




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Esta mañana el mar ha venido hasta mí volando. He aparcado, como cada día a las siete, ante los bloques de oficinas que nos mantienen alejados del cielo durante al menos siete horas. Nada más levantarme mi cabeza se ha puesto a funcionar, cansada, haciendo cábalas sobre los asuntos que le ocupan. Desgaste. Pero la maravilla ha venido al salir del coche: un aire denso, salado y fresco, invadía todo a mi alrededor. He tenido que cerrar los ojos porque no me creía la suerte que mis pulmones y toda yo estábamos teniendo: ¡el mar había venido a mí! Como si de una caricia sonriente y animosa se tratara, el mar ha venido a decirme "venga, sólo son rachas de paso mientras llega lo mejor". Y he sonreído durante el paseo cuesta abajo hasta la puerta de mi trabajo.

Por unos momentos, esta mañana, el mar me ha hecho un regalo viniendo hasta este centro de calor arrasador, liberando mi mente de peso y congojas.

7.22.2009


Te quiero ver. Te quiero oler. Y todo lo que salga de esos límites carece de sentido. He pasado de ser nada a ser un animal, a volver a los orígenes. Y la necesidad de oler, lamer, morder, besar, palpar se impone de tal manera que casi me cuesta tragarla.

Se me secan los labios y se me olvida seguir respirando.

El primer impulso.

El primer impulso me haría correr, o pisar el acelerador hasta tu puerta. Plantarme frente a ti y decir todo lo que me gustaría hacerte o que me hicieras. Y aún así estaría siendo prudente, te estaría dando una oportunidad para el rechazo.



(Nota aclaratoria: no es mi culo, no.)

7.21.2009

"Something different comes to me everytime I caught a picture or some words from you. Even after so long, even 'though I haven't talked to you yet, and even probably you'll never read this on time, I must tell you that I feel as if I'd be falling in love with you. Don't know why exactly. But I'm starting to believe in dreams and someone's strength again.

I'd really like to stare at you: your eyes, your mouth, your skin; the veins in your arms, your fingers. Just to stay looking at you for hours, even 'though you couldn't look at me. Each passing day, my needing to know your smell raises more and more. Oh, how I need to know you, how I need to get you back in my life..."

She closed the leaf slowly and sat down on the floor. Something different was rising up inside her, something she had never expected to feel again, since she stopped being a child.

She smiled, lay down on the grass and started woolgathering. Again. Exactly the same way it was many, many years ago.

7.20.2009


"De la noche surgía una cascada de sueños..."


Y de los sueños amanece el calor del verano, surge la sorpresa que una vez creímos perdida para siempre ante tanta lucha por desamor, desidia, desengaño.

De los sueños emerge una esperanza tan,tan pequeña que da miedo abrir los ojos, aunque uno se sepa despierto. Revive la creencia del reencuentro por encima de la dimensión del tiempo. Se acerca ligera la alegría de una posible calma, y casi tiembla el deseo de una caricia en la punta de los dedos, como si incluso en la distancia del sueño estuviera prohibido amar.

De los sueños surge la libertad de decirlo todo sin decir nada. De no tener que explicar lo que no hace falta que sea explicado.

De los sueños surge el ansia de vivir.

7.19.2009

Desde la oscuridad y el ruido cuando nadie rodea a nadie, mirar un video una y otra vez, sin cansancio. Repitiendo los mismos minutos de metraje para captar algún posible detalle que se haya perdido antes. Recorriendo largas hileras de piel, puras y cuarteadas; escuchando algún jadeo para transportar esa música a otros lugares más íntimos. Desde la soledad y el suelo, levantarse hacia un sueño inesperado que atraviesa el tiempo, hacia algo desconocido que parte de lo conocido y es imposible de predecir.

Desde la oscuridad, el ruido de la soledad y el suelo que nos sustenta parten los sueños, con todo el material de realidad que uno desea que tengan, apoyados en mechones de pelo y láminas de piel reencontradas con la yema de los dedos. Los sueños que empiezan perdida la mirada sobre un tobillo recubierto en plata.

Para siempre, siempre seguir soñando.

7.16.2009

Cómo puede llegar a emocionar ver a alguien trepar por una roca.

Alguien a quien conociste y habrá cambiado.

Alguien que fue muy importante para ti.

Alguien que fue amigo.

¿Cómo puede llegar a emocionar ver a un amigo que fue muy importante para ti trepar una roca, haya o no cambiado?



Es como intentar superar la roca, y tu propia naturaleza, de la manera más pura posible.

Bellísimo.

7.15.2009

¿Tú me quieres?

¿Cuánto?

¿Bajarías por mí al fondo del mar?

¿Bajarías conmigo? ¿bailarías entre burbujas?

¿Subirías una montaña por mí?

¿Me acogerías en tu abrazo si me vieras derrumbarme?

¿Me expulsarías de tu lado si tu fe se desvaneciera? ¿o permanecerías conmigo?

¿De verdad me quieres?




7.13.2009

La distancia entre nosotros crece mientras veo cómo no sabes acercarte a mí: das vueltas y más vueltas temiendo marearte para no llegar nunca, como si un cristal te amenazara con tu reflejo y con lo que hay detrás, desconocido. Y yo me entristezco al verlo, pero no hago nada, porque eso es precisamente es lo que puedo y he de hacer.

Y mientras, sigue la vida, pasando vacía de olores, sin nadie que pueda retener a nadie.



7.12.2009

Este es Frank:



Es un perrito marchoso, simpático, cariñosón, tragón, cabezota, perezoso para pasear y ligero para mearse en el suelo.

Es el perro de mi hermano (valga la expresión). Lleva un mes (más o menos) en casa, y ha hecho sonreir a todos los que estamos por aquí, que no es poco. Esta noche, mientras me hacía una ensalada y él esperaba que yo abriera el armario y compartiéramos en secreto trocitos de jamón serrano, he pensado en los perros y gatos que abandonan los gilipollas que en su día los cogieron. No lo entiendo. No entiendo por qué les tratan así, joder. A poco que trates con un animal, no hace falta ni que llegue al mes, ya ves que no son trozos de carne y pelo, sino algo como tú y como yo. Es como abandonar a otra persona que habla una lengua diferente a la tuya; a otra persona que confía en ti y está totalmente indefensa en el mundo que le rodea.

Siempre he querido vivir con animales; muchas veces me siento más identificada con ellos que con las personas. Y cada vez tengo más claro que intentaré adoptar a alguno de los que tuvieron la mala suerte de dar con algún malnacido que no se merece nada. Y creo que eso incluye todo.

Echad un ojo...

Y así está el patio en Madrid...

:(

7.10.2009


De entre las cosas que aún generan tormentas dentro de mí procuro escapar forzando la ausencia de pensamiento, el disfrute sin pasado ni futuro, la observación casual.

Observar me hace sufrir porque encuentro realidades que no deseo. Pero a veces se escapa un detalle de donde no esperas que te hace pensar que quizá sí que valga la pena todo el esfuerzo.


Esta imagen es de una serie conocida, "L". La verdad, me da igual que la temática sea lesbiana. Es una serie más. Y hoy me ha dado una imagen bonita, un posible futuro que, quizá, pueda darse en mi vida.en algún momento, aunque aún no tenga compañero.

Poder dormir así abrazad@s.


2.07.2009


So far away, too far, too long...

2.04.2009

Huir hacia delante.

La primera vez que escuché esa expresión fue de labios de un amigo muy querido que no estaba en un momento de buen ánimo. Me sorprendió, por lo exacta y descriptiva que era. Esta tarde se me ha venido a la cabeza mientras conducía camino a casa, con nubes de tormenta justo frente a mí.




A veces uno pierde el norte y no sabe si camina a pesar de estar perdido, o huye sin mirar por dónde va.

Yo no quiero huir de nada, pero me aterra seguir caminando así, porque parece que a quien tropieza conmigo muy de cerca, le hago tropezar. Y porque andando a trompicones, si te caes, cuesta mucho levantarse.

Yo quiero un horizonte con el cielo limpito, sin tener frío, sabiendo sentir que no estoy sola. Porque no lo estoy, porque me lo dan, pero no lo sé coger.

1.19.2009

Ayer por la mañana caminaba hacia la puerta del gimnasio, sin gana alguna de ir, como una batería descargada. Y de repente, me golpeó el aire oliendo a una promesa de sol.

Olía como si dijera que la primavera llegaría, antes o después, pero sin falta a su cita. Que llegaría. Que estaría ahí, como cada año, y traería el olor de las mimosas y del calor en medio del frío espúreo de marzo.

Yo respiraba. Tragaba con cada inspiración de aire, muerta de sed por tanto desierto dentro. Tragaba, respiraba, bebía vida en ese aire que vino de pasada, sólo para avisar. Y en escasos cincuenta metros mis pies se levantaron a pesar de todo. Luego el aire se perdió, volvió el frío y la asfixia disimulada.

Pero al menos supe que aún había motivos hermosos para poner un pie tras otro y seguir marcando el camino.

12.20.2008


Hasta luego, mi gordi...


11.17.2008

Era un lugar sin cielo, sin nubes, sin mar, sin tierra. No había baobabs; tampoco corales. No había pájaros cantando alborozados ante llegadas de primaveras inexistentes. Ni navidades o carnavales. No había nada más que sensaciones puras. Y una frase así no encierra toda la belleza del mundo. Puede ser cruel como un parto. Sólo quedan migajas de esperanzas vetustas en ese aire caliente, que quema los ojos con fiebre y dolor de cabeza: sensaciones puras de vida sin tapujos, que apura su paso al andar ahuyentando fantasmas.

Hay fantasmas presentes de un pasado que rozó lo inexistente y existente. Hay fantasmas hermosos, lánguidos y poetas. Fantasmas imaginarios basados en la carne, pulidos con el agua, revividos con el aire. Fantasmas que, en definitiva, no son más que un lugar cruel y puro en el cielo de una mente febril.

11.16.2008

Cada vez escribo menos aquí, y en cualquier otro sitio. Me guardo mis miserias y alegrías dentro, bien dentro. Y ni por escrito ni hablando las suelo comentar, salvo que sea realmente necesario. Es exponerse demasiado, y no suele arreglar nada.

Cuando hay un problema, contarlo supone un desahogo momentáneo; porque el problema sigue ahí. Y si se trata de una alegría, ya se contagiará esa sensación bonita ella sola. Al menos eso veo que suele pasar.

Es una mala costumbre lo de no contar las penas, dices. Llorar a solas no suele conducir a nada bueno. Pero tampoco veo bueno que tu compañía se trague todos tus llantos o ataques de nervios. Y repito: la alegría se contagia con más facilidad; ahí casi que no hay que hacer trabajo para transmitirla.

Se me viene muy a menudo últimamente la imagen de un canal de riego profundo, en el que la superficie es calma y engaña sobre las turbulencias del fondo. Agua oscura.

Da miedo cuando notas que tu control no alcanza a tener en su poder toda tu angustia. Y no sabes cómo ni cuándo ni por dónde saldrá.

10.26.2008

Me ha emocionado el poema de este hombre:


LA VIDA

Extracto de un poema escrito en el vigesimosegundo año de su cautiverio)


Decidme cómo es un árbol
Decidme el canto del río
cuando se cubre de pájaros.
Habladme del mar, habladme
del olor ancho del campo,
de las estrellas, del aire.
Recitadme un horizonte
sin cerradura y sin llaves,
como la choza de un pobre.
Decidme como es el beso
de una mujer. Dadme el nombre
del amor, no lo recuerdo.
[...]
Veintidós años... Ya olvido
la dimisión de las cosas,
su color, su aroma... Escribo
a tientas: «el mar», «el campo»...
Digo «bosque» y he perdido
la geometría del árbol.
Hablo, por hablar, de asuntos
que los años me borraron
(no puedo seguir, escucho
los pasos del funcionario)



Marcos Ana
"No hay que confundir amnistía con amnesia"

10.15.2008

No viene mal releer de vez en cuando los poemas pegados a la pared...

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Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.


Federico García Lorca

10.07.2008


Boca abajo, de cabeza, sacudiéndolo bien todo, a ver si salgo de una vez, como la luna...




9.20.2008


- Hablando a solas -
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Y cuando me miras o me hablas detrás de tanta coraza inmisericorde, desisto en continuar queriéndote.


Soy cobarde. Pero sólo tengo una vida a través de la que darme, y no puedo esperar a que un día me esperes con los brazos abiertos, sin dudar.

El viento se mueve, el mar. Y yo soy apenas una roca dormida. Aún no he encontrado ese instante en el que venga el dragón y me despierte con un beso, para convertirme al menos en esa estatua de sal que quieres endulce tu vida. Sé que es así, lo sé, aunque sea mentira.

9.15.2008

La luna asoma grande, luminosa, tan redonda que parece una chincheta en el cielo. Una luna de mentira. La miro sentada sobre una roca, en el campo que hay tras de mi casa, acompañada de mis padres. Charlamos tranquilamente los tres. El aire aún no es frío y la luz es hermosa.

Miro un video (el del gatito de más abajo) con mi hermano y su novia en su habitación; nos reímos un rato los tres juntos.

Viene mi gato a acariciar su cabecita contra mi rodilla, tranquilo. Le rasco un rato detrás de las orejas y se va tan contento a jugar, persiguiendo su rabo encima de mi cama.

Parece algo habitual, cotidiano. Puede que lo sea.

Para mí son momentos que valen más que el oro.
¡1, 2, 3, al escondite inglés!



(¡Me encanta!)

9.06.2008



Yo sigo con mi cabeza por ahí, de paseo...




El juego no debe ser jugado cuando quien juega sabe que el otro no está jugando.

Hay mucha gente que juega.

Hay mucha gente que juega con los demás.

Hay mucha gente que juega con los demás sin darse cuenta.

O dándosela.

Y son estos últimos con los que uno debe enfadarse.

Porque eso no está bien.

Porque del otro lado estamos los que no jugamos, o los que jugamos sabiendo que no vamos a hacer daño.



Durante unos pocos días estaré fuera. Lejos de Madrid, nuevamente. Veré un sitio de España que no conozco aún, y seguramente sea muy bonito.

Son más de las doce de la noche y tengo sueño. Las maletas hace rato que están hechas y metidas en el coche, preparadas para madrugar. Entra por la ventana un ligero olor a lluvia y en breve iré a dar las buenas noches a mis padres.

Como siempre, tengo miedo del viaje. De la carretera, de la estancia. No quiero pensarlo, porque hasta ahora los viajes que he hecho han salido bien y han sido bonitos. No quiero dar rienda suelta a miedos y supersticiones (parece mentira en alguien tan racional). Quizá sea por eso que hoy ando tontorrona.

Esta es de las pocas entradas que son directamente tipo diario, pero hoy me hace falta, aunque me dé (también) miedo contar directamente cómo me siento, decir a quienes quiero que los quiero y cosas así.

Eso creo que ya lo saben. O deberían saberlo, por muy sutil que sea yo diciéndolo.

Ahora a la ida, besos. A la vuelta, fotitos.

- La memoria podrida -
Ignacio Escolar

Desaparecidos. Fosas comunes. Torturas. Fusilados. Las palabras evocan el Chile de Pinochet, la Argentina de Videla. Duele reflejarse en ellas. Cuesta pensar en España como un país que esconde en las cunetas de sus carreteras los huesos de 30.000 desaparecidos, tal vez más.

La paja en el ojo ajeno. Desde que el Tribunal Constitucional determinó en el 2005 que los tribunales españoles pueden juzgar casos de genocidio y crímenes contra la humanidad, España se ha convertido en la corte internacional más diligente en la defensa de los derechos humanos. La Audiencia Nacional investiga los abusos de las tiranías en China, Guatemala, Ruanda, Argentina o Chile. Cuanto más lejos, más grande es el milagro. La Audiencia Nacional se atreve con todo, menos con los crímenes de los llamados “nacionales”. Asusta más un Franco muerto que un Pinochet vivo.

Un aplauso para Baltasar Garzón, pues ya era hora. Aunque el paso dado llegue tan tarde y sea aún tan escaso. De momento, el juez se limitará a elaborar el censo pendiente del genocidio, desde el golpe de estado hasta la muerte del dictador. Sólo será la dolorosa lista de crímenes, no el castigo para los criminales. Tantos años después, y ni siquiera hemos limpiado esa mínima mugre. Tantos años después, y ni siquiera sabemos los nombres de las víctimas, de los desaparecidos.

Algunos dirán que para qué remover el pasado. Por qué no pasar página. El drama es que no hablamos de pasado, sino de presente. Los muertos aún están ahí, en las cunetas. Sus familias aún están ahí, en los juzgados. Tras treinta años de amnesia democrática, tras tres décadas de su sacrosanta transición (sin pecado concebida), la memoria se pudre. Como se pudre la sociedad que permite que una viuda no pueda enterrar a su marido.

(Procedente de Escolar.net)


9.02.2008


Es curioso cómo las mismas palabras pueden interpretarse de tantas maneras como personas las lean. Un millón de millones de interpretaciones. Y aunque sea el mensaje más escueto nunca escrito, si uno se empeña, puede ver maravillas en él.

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Historia de una historia que no empieza y no termina
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Con delicadeza, escoge las palabras, el ritmo, el sonido. Con delicadeza, intercala las pausas. Con delicadeza, pulsa las teclas adecuadas para dibujar en superficie apenas un retazo de lo que siente.

Queda atrapado en un ligero bucle, apenas perceptible, dentro de su rutina diaria. Nunca le ha parecido interesante escribir. Pero, de un tiempo a esta parte, se descubre haciéndolo cada vez más a menudo. Al principio como entretenimiento mientras rellena formularios en la oficina; al final, como única vía de escape ante algo vivo que no es real: por necesidad. Para seguir respirando tranquilo.

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Tengo la sensación cierta de estar viviendo un sentimiento equivocado en otra persona: creo que alguien me quiere de una manera que no es la real. Es curioso, porque eso me hace libre para dar rienda suelta a una soledad tierna y amante que nunca llegará al puerto que ansía: lo más probable es que ese puerto no exista.

Mientras tanto, floto en una nube imaginaria que no me deja ver el vacío a mis pies.

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A veces, cuando me entra la necesidad absoluta de tenerte, dejo que pase el rato sin siquiera escribirlo, por si es efectivo para olvidar. Porque esto no puede ser sano, ¿verdad? No creo que haya muchos que vivan con tanta intensidad lo que sé que no es posible. Porque vive sólo en mi mente, sólo ahí. ¿Verdad?

Y no, no es efectivo.

Pero agota, que al menos sirve para dejar de pensar durante un rato.

"The story is old - I know
But it goes on
The story is old - I know
But it goes on..."

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"When you get what you want but not what you need..."
"When you lose something you can't replace..."
"When you love someone but it goes to waste..."

(Coldplay - "Fix you" --> http://www.goear.com/listen.php?v=b55154b)

Escucho canciones que parecen cantar siempre para mí. Siempre.

Qué egolatría más espantosa y ridícula.

Qué soledad más estúpida.

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Necesito que me digas que no. Y tener la certeza de que tengo que dejar ir esto que me hace mirar el móvil por si me has escrito algún mensaje, aunque sepa que no es así.

Luego caigo en la cuenta de que nunca llegará ese mensaje. Ni siquiera llegará ese "no".

Es raro. Una desesperación callada y tranquila.

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Creo que me estoy volviendo loco, porque te siento aunque no existas. Te imagino lejos, muy lejos, para consolarme con la idea de que volverás algún día y seré yo quien te reciba en el aeropuerto, y te echarás en mis brazos, como en las películas.

Es ridículo. Te imagino en tantas situaciones como estrellas. Sin embargo, soy incapaz de imaginar tu color de pelo.

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Hoy he querido dar rienda suelta a esta "realidad" y por un momento he sido feliz: he estado bien en el trabajo, pensando que al volver a casa tú no estarías porque habías ido a comprar algo y a quedar con una amiga. Sólo eso.

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Hoy te has enfadado conmigo y has decidido irte a casa de tus padres. Estoy inquieto, pero creo que puede arreglarse.

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No sabía que pudiera llegar a ponerme así de triste por saberte tan, tan lejos. Ya no cuentan los kilómetros, sino tu silencio incluso cuando me hablas.

No sirve de nada echarte de menos. Sólo me hace daño.




Sing me to sleep
Sing me to sleep
I'm tired and I
I want to go to bed

Sing me to sleep
Sing me to sleep
And then leave me alone

Don't try to wake me in the morning
'Cause I will be gone
Don't feel bad for me
I want you to know
Deep in the cell of my heart
I will feel so glad to go

Sing me to sleep
Sing me to sleep
I don't want to wake up
On my own anymore

Sing to me
Sing to me
I don't want to wake up
On my own anymore

Don't feel bad for me
I want you to know
Deep in the cell of my heart
I really want to go

There is another world
There is a better world
Well, there must be
Well, there must be
Well, there must be
Well, there must be
Well ...

Bye bye
Bye bye
Bye ...


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¿Cómo termina una historia que no empieza?
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8.28.2008


Sobre la gente y lo inesperado.

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17 / 08 / 2008

Fin de semana en El Cairo. Ha sido de locura, guiri total, sin parar, casi sin darse cuenta, aunque ha sido intenso. Dahsur, Saqqara, Menfis, Gizah, el museo, la Ciudadela, el mercado de Khan El Khalili...

Y entre medias, comenzar o retomar el contacto con un grupo de personas. Diez días con ellas me generaban miedo al pensar que no sería capaz de integrarme, de ser "socialmente normal". Y, sin embargo, descubro que a pesar de determinadas impresiones, es un conjunto en el que integrarte no resulta complicado, incluso con aquellas personas que creías más difíciles.




Apenas he tenido ratos de soledad en estos dos días y medio. Supongo que en el barco será ligeramente distinto y cada uno podrá estar más tiempo a su aire. Pero, a pesar de esa necesidad de calma y reencuentro que preciso de vez en cuando, dos días después de comenzado el viaje, creo que me apetece más una charla tranquila con ellos fumando una sisha que leer un libro. Y eso es bueno.


23 / 08 / 2008

Se acabó (por ahora) el mundo bajo el agua. Ha sido impresionante; no sé si se repetirá una experiencia así, tanto por la vida dentro como por la vida fuera. La gente del grupo ha sido estupenda; con algunos se conecta más, con otros menos, pero en general, la semana no ha tenido ningún encontronazo.

Y la tripulación ha tenido un comportamiento espectacular. Todos hombres, la mayoría chicos jóvenes con una alegría tremenda en el cuerpo. Los gritos, palmas, chapuzones, bromas, bailes y demás regalos que nos han hecho no los olvidaré en mucho, mucho tiempo. Gracias a ellos la sensación que me llevo de Egipto es muy agradable: dulce y alegre, contrarrestando la dureza y aridez del desierto al que están acostumbrados, ya sea el de arena o el de la pobreza en que les he visto vivir.




No quiero volver tan pronto a España.

Espero regresar a Egipto algún día...


28 / 08 / 2008

Han pasado cuatro días desde que volví a Madrid, y aunque esperaba un ligero choque al recuperar mi rutina, no creía que me iba a costar tanto. Cuando me llega un mail de alguno de mis compañeros buzos es como un trago de agua dulce; cuando recibí noticias de Mahmoud me salió una sonrisa. Cuando repaso las fotos se me hace insuficiente: quiero más, no veo llegar el momento de reencontrarnos todos y hacer una cura de recuerdos. Podrá parecer exagerado, pero me he quedado bastante desconcertada ante la añoranza.

Volvía con miedo de perder la sensación que, presente a cada instante, me convertía en una personita feliz por la nueva experiencia. Sé que con el tiempo todo lo nuevo se transforma en rutina, pero ¡qué rutina aquella! A todo lo bueno se acostumbra uno, material o espiritual. Y eso he tenido la suerte de vivirlo durante 10 días.

Vuelvo alegre por lo vivido, aunque lógicamente se vaya atenuando frente al choque con la realidad de mi rutina. Vuelvo pensativa, sorprendida. Con las ganas de viajar y conocer reafirmadas. Vuelvo desconcertada.




Vuelvo entre silencio y corriente. Sólo quiero dejarme llevar.


8.27.2008

Es como dejar escapar un sol de atardecer.

Cada segundo que pasa es de una belleza distinta, por similares que sean; a cada cual más hermoso. Y no se detiene. Por momentos desciende más y más hacia el horizonte que lo verá desaparecer, hasta que únicamente queda un rastro de luz difusa y tenue.

Vivir una alegría inesperada tras otra es reventar a carcajadas, plena de soles.

Después, cuando todo ha acabado, sólo queda no perder cada uno de esos segundos, antes de llegar al horizonte.


8.13.2008





¡¡Te quiero!!

:D



7.17.2008

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia,
y luego con gravedad
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Queréis con presunción necia
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Tais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que falta de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que con desigual nivel
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende
y la que es fácil enfada?

Mas entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos enhorabuena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada,
la que cae de rogada
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?

Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar
y después con más razón
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

Sor Juan Inés de la Cruz

7.12.2008

" Es una atrocidad tratar de acercar la música a la gente. La música es la que es, la que está escrita, la que tiene que ser. Lo que hay que hacer es acercar a la gente a la música. "

Un único momento de cordura y reencuentro, al descubrir en una música venida de la tele que, si cambias la palabra "música" por tu nombre, esa misma frase tiene todo el sentido del mundo.

" Es una atrocidad tratar de acercar a Patri a la gente. Patri es la que es, la que está escrita, la que tiene que ser. Lo que hay que hacer es acercar a la gente a Patri. "

¿Otra locura? Podría ser... ¿qué más da? Un poco de calma, por favor...

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(Loqueando, minando la vergüenza, aceptando, esperando...)

7.09.2008




"No time for goodbye" he said
As he faded away
Don't put your life in someone's hands
Their bound to steal it away
Don't hide your mistakes
'Cause they'll find you, burn you
Then he said

If you want to get out alive
Run for your life
If you want to get out alive
Run for your life

This is my last time she said
As she faded away
It's hard to imagine
But one day you'll end up like me
Then she said

If you want to get out alive
Run for your life
If you want to get out alive
Run for your life
If you want to get out alive (If you want to get out alive)
Run for your life (Life)
If you want to get out alive (If you want to get out alive)
Run for your life

If I stay it won't be long
Till I'm burning on the inside
If I go I can only hope
That I make it to the other side
If you want to get out alive
Run for your life
If you want to get out alive
Hold on for

If you want to get out alive (If you want to get out alive)
Run for your life
If you want to get out alive (If you want to get out alive)
Hold on for:

If I stay, it won't be long
Till I'm burning on the inside
If I go I can only hope
That I make it to the other side
If I stay, it won't be long
Till I'm burning on the inside
If I go, if I go

Burning on the inside
Burning on the inside
Burning on the inside

6.30.2008

A veces uno intuye estar en el paraíso, pero no se da realmente cuenta hasta pasado un tiempo...




6.29.2008

Estalló los nudillos contra los azulejos del baño tras ausentarse del grupo, con naturalidad, por un minuto. En el golpe iba concentrada toda la incompresión, rabia, impotencia y desolación que acababa de ver en los ojos de un loco, y le traspasaba sin piedad como saetas inmisericordes, ni por el que las lanzaba ni por el que las recibía.

Ver las lágrimas de alguien grande caído por el suelo, que se ahoga en un lodazal formado por sus fallos y su amor, mientras te grita pidiendo ayuda y no poder hacer nada por él que le alivie de inmediato... es, por lo menos, duro.

Despedida y media vuelta. La excusa de una cena. Detenerse en medio de un centro comercial, rodeado por gente.

Y echarse a llorar.




6.13.2008


Toca semana de zanganeo...



6.12.2008

Hoy me han dicho cosas bonitas, recuerdos, secretos, impresiones... Y alguien ha re-descubierto uno de mis poemas, de hace tiempo, que lleva el nombre de este blog. Y yo no lo recordaba...

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EL NOMBRE PROHIBIDO

La unión de dos flores abiertas
entrecruzando ecuadores de mi género,
confusas,
lluviosas,
latiendo al compás;
de una prohibición lasciva y sin nombre es
la belleza que se oculta entre sus hombros,
y, sobrepasada la barrera del deseo,
verás la libertad sobre ti misma,
amando en un reflejo de tu cuerpo
el suyo propio.

Se avecina la tormenta y la hora del saber.
¿Y quién querrá ver la verdad tras de mis ojos?
Un nombre prohibido.
Su nombre
que acuna mi sonrisa.


6.09.2008

Esta noche, por algún motivo que no conozco, siento miedo. Un vértigo extraño mientras subo a oscuras las escaleras, observando a cada paso que doy el reflejo que la luz de la farola deja apenas sobre el suelo. Y no me paro; a pesar del miedo no me paro. Tuerzo la esquina del pasillo y entro al baño, reprimiendo el deseo de echar a correr para bajar la persiana e impedir que siga entrando esa luz mortecina. Doy la luz y me miro al espejo: el pelo mal recogido, la cara cansada, irritadas las comisuras de los labios. Hablo conmigo misma mientras leo el prospecto de una crema, sólo por vencer la ansiedad, la irracionalidad. Cuando cierro el botecito de crema, me siento más tranquila. Vuelvo a tener la parte del control que me permite salir de nuevo al pasillo oscuro sin estremecerme.

Aún perdura la impresión de tener alguien detrás observándome. Ni siquiera puedo pensar qué ponerme mañana. Mañana. Quién sabe qué pasará. Hoy ha sido un día con gran sensación de alegría, sin motivo aparente. Quizá este miedo sea sólo el miedo a perder lo hermoso que nos sucede.


6.07.2008


Hacia arriba, hacia abajo, coge el coche ("joder con la gasolina, cómo chupa.."), suéltalo, vuelve a cogerlo, no entregamos a tiempo, hoy tampoco llego a comer a casa, ¿quedamos para cenar este sábado? ¿quedamos para bailar este viernes? ¿para grabar una mañana? ¿para acompañar la viola una tarde? Necesito dormir, una siesta pequeña aunque sea...

Viernes por la tarde. Llego a casa después de haber comido medio bocadillo y poco más en el coche. Esta tarde es la entrega de premios Hazen a las distintas categorías de alumnos, de distintos centros, que han participado en él. Toca Sonia. Ha ganado en una de las categorías, y con 11 añitos va a tocar en el Auditorio Nacional. Estoy orgullosa como un pavo, igual que sus padres, Alvaro y Carmeli, y su (mi) profesora, Laura. Pero tan cansada que no sé si podré coger de nuevo el coche para bajar a escucharla.

Me despierta de la siesta el móvil (una señal). Tengo mal cuerpo, el estómago revuelto. Pero pocas veces pasa algo así, y además, puedo ver a los profesores que más me han marcado y que, quizá, me dén la pista adecuada para volver a ponerme al piano sin sentir angustia.

Así que me visto en cinco minutos y bajo.

Llegando a la zona para aparcar, frente al teatro, me encuentro al elegante de Alvaro. Le pito y le sonrío. Bajo la ventanilla y mete su enorme corpachón por ella; estiro el brazo, lo besa; "¡te veo ahora mismo, Patri!". Termino de aparcar y voy contenta hacia el auditorio, tan campante, contenta en mi burbuja de música.

Llego y veo a Carmeli, toda guapa, con sus ojos impresionantemente azules. Está preocupada por no repartir las entradas correctamente. Alvaro y yo subimos al camerino, a ver a la enana. Está tan tranquila, guapísima con su pantalón negro y blusa roja, bailoteando alrededor del piano como niña de 11 años que es. Se permite vacilarme con lo retaco que soy yo (ella será muy alta) y nos reímos un rato. Al poco tiempo, salimos y no tardamos en entrar al patio de butacas.

La sala está a medio llenar, se está a gusto. Comienza la entrega de premios; Sonia sube, recoge el suyo y avanza hasta apoyarse en el piano. Tan pasota como siempre, en su mundo, sólo le falta dar un bostezo. Me río en bajito. Comienza el concierto.

En primer lugar toca un muchachito pequeño, nervioso por la difícil tarea de abrir la sesión. Se equivoca algunas veces, pero no por ello deja de mostrar su calidad. Aplausos cuando termina. Alvaro y yo preparamos nuestros cachivaches para grabar la siguiente actuación, que es la que más nos interesa, mientras aplaude la gente para recibirla.

Se sienta al piano. Parece transformada, como si fuera una niña-adulta, con una madurez impropia a la que jugaba hace apenas unos minutos en el camerino. Sólo la posición ante el teclado lo delata. Comienza a tocar. Y allí, con el móvil inmóvil en la mano, grabando, escucho un Mendelssohn tocado con enorme perfección, con una calidez inaudita, salido de los dedos de una niña pequeña: los bajos resonando con la intensidad adecuada, los agudos cantando suaves y profundos, las pausas en su sitio, perfectamente escuchadas, un gran piano, un Steinway, a los pies envueltos en manoletinas de un retaquito juguetón.

Termina de sonar. Se oyen aplausos y "bravi". Me vuelvo a mirar a su madre, le cojo de la mano y... comienzo a llorar. Yo nunca he llorado en el concierto de nadie. Jamás. Mi auto-control, enfermizo o no, nunca me ha dejado. Y en esta ocasión alguien ha sido capaz de sacar de mí algo que necesitaba salir, sin que yo pudiera hacer nada por impedirlo.

Alvaro y Carmeli me miraban; Álvaro me abrazó por los hombros mientras yo intentaba no hacer más pucheros. Estábamos felices por Sonia, inmensamente felices, porque va a ser una pianista impresionante, porque ella sea como es, y porque nosotros tengamos la suerte de disfrutar a su lado.

Después, mientras seguía el concierto, escribí a Alvaro un mensaje para el móvil:

"Hace muchos años, viendo una final del concierto de Santander, me prometí no dejar nunca el piano, pasara lo que pasara. Ahora Sonia me ha traído de vuelta esa sensación y esa promesa."

Cuando lo leyó, no dijo nada. Sólo volvió a abrazarme con una sonrisa en la cara. Horas después me contestaba con otro mensaje, que guardo para mí por no ser yo su autora, pero que fue broche de oro para una tarde inolvidable.

No sé cómo lo haré, pero sé que lo haré: volveré a tocar para que no esté "suspensa" jejejeje...

(Omito el millón de payasadas que estuvimos haciendo Sonia y yo después del concierto, en la plaza, como si ambas tuviéramos esos once años. ¡Qué risas! Vamos, que nadie me lo quita de la cabeza: lo mejor de los conciertos es el rato de después.)